Una de las grandes polémicas de este inicio de año fue la invitación por parte del Tour de France a Caja Rural en lugar de Unibet Rose Rockets, escuadra que se reforzó con varios ganadores de etapa de grandes vueltas y que tiene a más ciclistas dentro del top 200 que la escuadra española. La organización del Tour señaló que lo hizo por una cuestión de ranking, un argumento conveniente que no utilizó en el pasado en otros casos y que no refleja los traspasos realizados para este 2026. Pero por detrás habría otro motivo que prefieren no decirlo en voz alta: hacer el “trabajo sucio” que no quiere hacer ningún otro conjunto.
Falta de incentivos
En un artículo anterior analizamos los motivos por los cuales Unibet tiene más credenciales que Caja Rural para esa invitación. Pero hay un aspecto más que evitamos mencionar: el Tour de France también piensa en un aspecto fundamental. ¿Qué equipos están dispuestos a sumarse en las fugas de etapas llanas que finalizan al sprint?
En una época con puntos UCI para los primeros 20 a 25 lugares en meta, cada vez menos equipos están dispuestos a enviar gente en fugas cuyo fallido final ya se sabe con anticipación. Y Caja Rural, con menos opciones para competir, está más que dispuesto en hacer este trabajo que, en 2025, ni siquiera equipos como TotalEnergies estuvieron abiertos a hacerlo. Es precisamente por este aspecto que, en cualquier otro contexto sería negativo, Caja Rural tiene más credenciales que Unibet. Los neerlandeses ahora esperan tener una invitación para el Giro y el anuncio podría ser inminente. “Queremos demostrar que merecemos nuestro puesto. Buscaremos visibilidad con escapadas”, admitió el director deportivo Aritz Bagües a DirectVelo.
Caja Rural confirma: hará el “trabajo sucio” en el Tour de France
Todo esto no es culpa ni de Caja ni de Unibet. Es el resultado de un fallo de diseño del Tour de France y otras carreras por etapas: no hay incentivos para ir en fuga más que una mera visibilidad de sponsors. El entretenimiento y el interés que generan estas etapas son escasos, pero el Tour, pese a sus amenazas de cada año, insiste en incluirlas sin encontrarle una vuelta de tuerca como podría ser, por ejemplo, incluir más sprints intermedios o entregar puntos UCI por kilómetros en fuga.
No será el único objetivo de Caja Rural. “Pero también nos centraremos en los sprints con Fernando Gaviria y nos jugaremos la carta de la clasificación general con Abel Balderstone, que terminó decimotercero el año pasado en la Vuelta a España. También aspiraremos a victorias de etapa. Quizás con un corredor como Stefano Oldani”, señala Bagües, consciente de que las opciones competitivas para Caja son escasas.
“Es increíble para nosotros. No tenemos el presupuesto para ser un equipo WorldTour, pero mejoramos cada año. Todo ello manteniendo nuestro ambiente familiar, con nuestro equipo de desarrollo, del cual incorporamos a muchos jóvenes ciclistas a nuestra estructura profesional. Sabíamos que teníamos pocas posibilidades de ser seleccionados para el Tour de France, pero aun así fue una grata sorpresa recibir la buena noticia”, manifestó el director de Caja Rural, haciéndose eco de lo que significó para el mundo del ciclismo.
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