Desde hace un tiempo que se habla de Tibor Del Grosso como el “nuevo Van der Poel” por su potencia física, el dominio de su categoría en el ciclocross y el hecho de haber fichado con Alpecin para luego dar el salto. La cuestión es que el jovencito se ve lejos de la estrella y lo justifica comentando que las cosas que hace su compañero son de un nivel tan superlativo que él no puede imitarlas. Del Grosso: “Van der Poel es tan bueno que no puedo aprender de él”.
“Van der Poel y Pogacar no son humanos, son aliens”
Tibor Del Grosso iniciará su temporada de ruta mañana mismo en la Strade Bianche, justamente donde tendrá la tarea de reemplazar a Mathieu Van der Poel. Sin embargo, como su compatriota y mentor, el recorrido tampoco es para él, que encima no está a tope. “La concentración en altura salió bien, pero estas carreras llegan demasiado pronto”, dijo a Het Niiuewsblad. “Es incierto saber si me recuperé de los entrenamientos”, añadió.
“Quizás aún necesite Strade Bianche y Tirreno-Adriático para alcanzar mi mejor nivel”, lanzó el neerlandés de 22 años. “Hay expectativas para que lo haga bien en Strade, pero también hay un motivo por el que Van der Poel no la corre. Se ha convertido en una carrera para escaladores y eso dice lo suficiente de las ambiciones que puedo tener aquí. No es un objetivo”, avisó el portentoso ciclista de 1.90 m y 70 kg.
Del Grosso: “Van der Poel es tan bueno que no puedo aprender de él”
Por otro lado, sí tiene claro dónde quiere y debe rendir. “Luego de Tirreno haré GP Denain, E3 y Dwars door Vlaanderen. Allí espero estar bien porque se me ajustan y las disfruto”, expresó. Tibor fue sexto el año pasado en A Través de Flandes, algo que alimentó aún más las comparaciones. Pero por si no quedó claro, mejor prestar atención a la siguiente frase de Del Grosso: “Van der Poel es tan bueno que no puedo aprender de él”.
“Cuando lo veo atacar a 100 kilómetros de meta no me parece que sea lo más listo para mí, no pienso ‘ah, yo debería hacer eso también'”, aclaró. “Entiendo las comparaciones y que son un elogio, pero la mayoría de la gente olvida lo excepcional que él es. Él y Pogacar no son humanos, son aliens. En mi cabeza no hay un nuevo Van der Poel”, replicó con diplomacia el jovencito de Alpecin, que igualmente disfruta mucho con su afamado compañero: “Él es muy divertido”, opinó.
En ese aspecto su pensamiento difiere con el de otros que han competido para Van der Poel y en gran medida sintieron que la figura solo interactuaba con ellos cuando los necesitaba. Pero cada relación es un mundo y si Mathieu tomó bajo su ala al de Eelde quizás su vínculo sea mucho más cercano. Lo que está claro es que ni en la ruta quedó demostrado que sea su sucesor y que en su cabeza no piensa serlo tampoco.
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