Del Toro vs Seixas: ¿Quién será el nuevo mandamás del ciclismo?

Del Toro vs Seixas: ¿Quién será el nuevo mandamás del ciclismo?

En simultáneo a ser una era de pleno dominio de Tadej Pogacar, 2025 también marcó el inicio de una transición hacia algo distinto: a la época post Pogacar y post Vingegaard donde ya asoman una serie de nombres que apuntan a consolidarse en los próximos años. Además del retiro de nombres de la década previa como Geraint Thomas y Romain Bardent, las clasificaciones finales de las grandes vueltas y de las carreras por etapas empezaron a exhibir nuevos nombres en ellas: Florian Lipowitz, Oscar Onley, Giulio Pellizzari, Tobias Johannessen, Kévin Vauquelin y Derek Gee son solo algunos de los que lograron un gran despegue en este 2025. Todo esto sin señalar nombres que asoman en el circuito sub-23 como Jarno Widar y Jorgen Nordhagen. Pero, por un motivo u otro, los que son más destacados por sus actuaciones fueron el mexicano de UAE, Isaac del Toro, y el francés de Decathlon, Paul Seixas. ¿Cuál de los dos se destacará más de otro del futuro? ¿Quién tiene más potencial y margen de mejora? Es difícil saberlo: el mexicano recién cumplirá su segundo año en el pelotón y el galo recién tuvo su primer año tras saltarse por completo la categoría sub-23. Ambos tuvieron “hype” por igual de analistas y ex corredores. Pero en este artículo, analizaremos cuatro motivos por los cuales tener más expectativas de uno y otro lado. Del Toro vs Seixas: ¿Quién será el nuevo mandamás del ciclismo?

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Primero que nada, hagamos un repaso de lo que fue 2025 para ambos corredores. Más allá de un segundo puesto en la Clásica Jaén, Del Toro tuvo un inicio “lento” en la temporada debido a una lesión que tuvo en diciembre del año pasado y que solo recientemente reveló. En Strade Bianche se puso al servicio de Tadej Pogacar y en Tirreno-Adriático lo hizo a favor de Juan Ayuso, en ambos casos con victorias de sus líderes. En Milano-Torino, el mexicano se lanzó al  ataque y, en una jugada inteligente, logró engañar a Ben Tulett y Tobias Johannessen para poder triunfar.

Luego en Itzulia colaboró con Joao Almeida y finalmente llegó al Giro d´Italia, inicialmente con un rol libre o tapado para, finalmente, tras el retiro de Juan Ayuso, consolidarse como el jefe de filas de UAE. Cuatro podios de etapas y una victoria en la etapa 17 a Bormio fue el saldo para el mexicano que terminó segundo en la general y portó la malla rosa 11 días. El mundo quedó sorprendido con su actuación, más allá de la polémica acerca de su forma de correr en la etapa del Col delle Finestre, donde perdió la carrera frente a Simon Yates. Tras un descanso de poco más de un mes, Del Toro inició su aventura de “farmeo”: esto es, competir en carreras con pocos rivales de solidez. Y la tarea la cumplió a la perfección: victoria en el Tour de Austria, Clásica Terres de l´Ebre, y Circuito de Getxo, además de un segundo puesto en la Prueba Villafranca en donde le regaló el triunfo a su compañero, Igor Arrieta. En San Sebastián no pudo contra Giulio Ciccone y exprimió más esfuerzos de los necesarios: terminó quinto.

En Vuelta a Burgos, pese a que el italiano era más sólido, una caída causada por el propio Del Toro lo dejó sin chances para la general, la cual fue vencida por el mexicano. Tras dos clásicas cuya dinámica no jugó a su favor (ADAC Cyclassics y Bretagne Classic) comenzaron sus múltiples victorias en Italia: GP Industria, Giro della Toscana, Coppa Sabatini y Trofeo Matteoti. En el medio: un muy destacado quinto puesto en la crono del Mundial de Ruanda y séptimo lugar en la carrera de ruta, donde pudo aguantar 30 kilómetros en fuga con Tadej Pogacar. De regreso en Italia, ganó el Giro dell´Emilia –su mejor victoria en términos de rivales en una carrera de un día- Gran Piemonte y Giro del Veneto, y fue quinto en Il Lombardía. Finalmente la frutilla del postre fue su doblete en la crono y carrera de ruta de los Campeonatos Nacionales de México.

Corrió mucho para su edad

Estos 73 días de carrera –una cantidad elevada para un corredor de 22 años- le valieron convertirse en el tercero en el ranking de puntos UCI. En cambio, Paul Seixas, recién llegado al WorldTour y con tan solo 18 años, hizo un calendario más tranquilo: solo 37 días. Pero que, con sus grandes actuaciones, hubo que modificarlo sobre la marcha: Dauphiné en lugar de Giro Next Gen, Mundial y Lombardía en lugar de Luxemburgo y Guangxi. En su primera carrera de todas en febrero (La Marseillaise) ya sorprendió metiéndose en la fuga de líderes junto a Vauquelin, Axel Laurance y Timo Kielich. Al final, el pelotón los atrapó pero igualmente terminó quinto. En UAE Tour se perfilaba para un top 10, pero una caída lo obligó a abandonar.

Retornaría un mes después, tras un puesto 48 en Cholet Agllo Tour, terminó segundo –también metiéndose en fuga- en París-Camembert. Pero fue el Tour of the Alps donde ganó notoriedad. En las primeras dos etapas hizo podio y se mantuvo en la pelea de la general hasta la tercera jornada. Para redimirse, se fue en fuga en la última etapa de Lienz, donde le terminó regalando la victoria a su compañero, Nicolas Prodhomme. Su primera carrera con rivales de élite fue el Critérium du Dauphiné. Allí logró dos récords: se convirtió en el más jóven de la historia de entrar en un top 10 en la general de una carrera WorldTour con su octavo puesto, y en un top 10 en una crono individual (décimo en la etapa 4). Podría haber sido incluso más de no ser por una caída que lo retrasó en la última etapa de montaña.

Luego de competir en los campeonatos nacionales de Francia -en donde fue tercero en la crono-, fue al Tour de l´Avenir. Con una preparación lejos de ser óptima por una enfermedad en las semanas previas, Jarno Widar le ganó en dos mano a mano. No obstante, con sus dos victorias en las cronos, logró ganar la competencia. Una vez más, aqui también fue el más jóven de la historia en hacerlo. En competencias que estaban fuera de su programa original, fue a los campeonatos mundiales de Ruanda. En la crono, terminó decimosexto pero admitió que no era lo que quería y que no lo le había ido bien. Luego, en la carrera de ruta, dio un paso delante: se mantuvo por gran parte de la carrera en un segundo grupo con Juan Ayuso y terminó decimotercero en una competencia de supervivencia que solo terminaron 30 ciclistas.

Luego llegarían sus dos mejores actuaciones del año: en el Campeonato Europeo de Ruta dio la sorpresa y finalizó tercero, por detrás de Pogacar y Evenepoel. Luego, en Lombardía, su primer monumento, pudo sostenerse en el grupo de punta hasta el ataque del esloveno. Terminó séptimo en otro récord histórico. Y ahora llegó su victoria de etapa en la Volta ao Algarve, su primera como profesional, en la cual no solo derrotó a grandes figuras como son Juan Ayuso y Joao Almeida, sino también mostró una faceta de explosividad inédita.

Motivos que explican el fenómeno Seixas

  • Juventud: Seixas es 3 años menor que Del Toro. Nunca en la historia hubo una temporada de neopro a los 18 años de un ciclista del nivel que exhibió el francés. ¿Es Remco Evenepoel el ejemplo más cercano? El belga a los 19 en su año neopro ganó Hammer Limburg, el Tour de Bélgica, San Sebastián y la crono de los Campeonatos Europeos, además de ser segundo en el Mundial de Crono.
  • A Del Toro tampoco le juegan a favor los logros que Evenepoel y Pogacar lograron a los 20 y 21 años, que pusieron la vara muy por encima de lo que casi cualquier ciclista podría lograr: a esa edad, Pogacar ganó su primer Tour, a los 22 Remco ya era campeón mundial. Eso provoca que, en ese marco, las expectativas para Seixas sean mayores por su edad. ¿Esto tendrá una correlación a futuro? No necesariamente. Un ciclista puede ser un “early boomer”, explotar a temprana edad y luego estancarse, mientras que otros pueden mejorar a mayor edad: Evenepoel, por caso, tuvo una mejor carrera junior que Pogacar y ni hablar de Vingegaard.

 

  • Nacionalidad: Obviamente hay un elemento en la narrativa que ayuda a Seixas. Es francés. Francia no gana un Tour de France desde Bernard Hinault en 1985, hace 40 años. Una victoria de Francia en un Tour es algo que, para muchos, es importante para todo el ciclismo, sea uno francés o no. Algo comparable con Ferrari ganando, tras casi 20 años, un campeonato de Fórmula 1.  Como contrapartida, esto también podría jugarle muy en contra por la presión, aunque el joven corredor parece hacer caso omiso y confesó que no se mete en las redes sociales.

 

  • (Quizás) es más completo que Del Toro en óptica grandes vueltas: Seixas todavía no compitió en una competencia de tres semanas por lo que su resistencia es aún desconocida. Sin embargo, en las pocas ocasiones que se lo vio en etapas y carreras de alta montaña, se lo vio mucho más convincente que Del Toro, cuya mayor ganancia en el Giro d´Italia la logró en una etapa que no era de ese perfil. Su potencial en crono también no es de subestimar. Eso sí, el mexicano mostró una explosividad en esfuerzos cortos que (hasta el momento) no se observó en el el corredor de Decathlon. Estando en Decathlon (y no en un equipo top como UAE donde se pueden esperar actuaciones de esta índole) también hacen valorar más estas primeras performances
  • En cuanto a Del Toro, su podio del Giro fue alcanzado en condiciones muy favorables que difícilmente se repitan: favoritos abandonando como Roglic y Ayuso, rivales de segundo orden (Simon Yates dos meses después fue gregario de Vingegaard), un equipo muy fuerte a su alrededor, y un “pase gratis” de más de un minuto por parte parte de los demás equipos en la etapa de gravel de Siena. En las etapas de montaña, no le pudo sacar tiempo a Richard Carapaz y, de hecho, en la etapa multipuerto de San Valentino perdió tiempo frente a todos sus rivales. Se trata de límites que aún no se vieron en Seixas.
  • Es rival de Pogacar: El ciclismo y su afición explotó hace tres años cuando se vivió la mítica etapa de Hautacam en el Tour de France 2022: con Jonas Vingegaard y Jumbo Visma, el reinado de Pogacar que parecía sin amenazas se había hecho añicos por primera vez. Dificilmente Del Toro logre algo semejante estando en el mismo equipo. Y no es una cuestión solamente de rivalizar con el mejor del mundo: los objetivos de Del Toro siempre estarán limitados por estar en el mismo equipo que el esloveno. Mientras Seixas apuntará a probarse como jefe de filas en el Tour, Del Toro estará limitado por ser gregario de lujo de Pogacar en un caso hipotético. A esto se le suma que el francés ya declaró su intención de querer derrotar en plenitud a Pogacar y no cuando empiece su natural declive. La declaración de intenciones está, que suceda es otra cosa.

 

Del Toro vs Seixas: ¿Quién será el nuevo mandamás del ciclismo?

Es bueno en casi todo y con mucho margen de progresión: Cuando un ciclista gana el Tour de l´Avenir está claro que no se trata de uno más sino que evidentemente posee cualidades que lo hacen completo como corredor y dueño de un nivel superior a la media. Si encima esos pedalistas trasladan eso en el salto de categoría, hablamos de potenciales estrellas, y el mexicano cumplió esos pasos y ya amenaza con ser grande en la máxima categoría.

Del Toro demostró en el Giro de Italia que puede lidiar con tres semanas al máximo nivel, que se defiende en las cronos y domina en las montañas. Seguramente su aceleración es el punto más fuerte, tanto que a veces recuerda al propio Pogacar. Con apenas 22 años le sobra tiempo para continuar su desarrollo, especialmente aprovechando los recursos de los que dispone en el rico UAE Team. Por lo pronto inició 2026 como lo dejó el curso previo, ratificando que va por el buen camino.

En UAE Tour soltó a todo un pelotón en un sprint con pendiente y viento frontal, y un par de días después cumplió en el brutal puerto donde Remco se hundió. Será una sorpresa si no gana la general, pero luce de maravillas y, a diferencia de otros rivales generacionales, todo parece salirle con fluidez.

Motivos que explican el fenómeno Del Toro

En este punto, si bien el esloveno no le dará fórmulas mágicas, sí que influye en su desarrollo. Para empezar, mientras él gane y domine, todos sus compañeros tendrán menos presión, y eso incluye a Isaac, que encima esta campaña prácticamente no será jefe de filas y acompañará a Tadej. Eso también le permitirá aprender del campeón mundial y estrechar lazos.

Eso, de cara a tener luz verde en el futuro, es crucial. Porque no es lo mismo cuando brillas pero no puedes liberarte de otras funciones, como sucedía con Ayuso por caso. Por supuesto que recibirá tips del esloveno y se beneficiará de pertenecer a su grupo más cercano, tanto desde lo moral como de lo físico, porque no es lo mismo rodar con gente igual o inferior que tener que hacerlo con el mejor de todos. Inevitablemente su nivel crecerá.

Otro punto que augura su porvenir como patrón del pelotón es que corre para UAE, el mejor equipo y el más ganador, y así como cuando un bloque está en la mala y eso arrastra, aquí sucede a la inversa. Tal como dijeron varios protagonistas, no es que la estructura árabe hace cosas demasiado diferentes a las demás, pero una vez que la fórmula funciona eso corre como un reguero de pólvora. La inflencia de Pogacar es evidente, el ambiente es positivo casi sin excepciones, las cosas salen bien y es raro que algún miembro de la plantilla no esté en sintonía.

Crece y aprende a la sombra del mejor

No es casualidad que el año pasado ganaron con 20 corredores diferentes, aún cuando varios son tope de gama. Los demás son parecidos a muchos de sus contrincantes y aún así se imponen. Y eso da pie justamente a otro factor en favor del latinoamericano: ganar da confianza. En su caso, aún cuando muchos de sus éxitos fueron en citas menores, lo logró siendo marcado, algo sumamente complicado. Es como con los goleadores en el fútbol cuando se les abre el arco.

Del Toro se encontró en el podio de una grande sin buscarlo, ya se quitó un poco esa presión y sabe que lo puede ganar o al menos ser competitivo. Sobran ejemplos de excelentes ciclistas que prometían mucho pero no pudieron replicar eso en rondas de tres semanas y quedaron en el ostracismo. El mexicano, casi en el inicio de su trayectoria, ya ganó mucho y peleó subió al cajón de un Giro, algo con lo que un enorme porcentaje del pelotón estaría feliz de retirarse tras una década.

Pero hay más, porque Del Toro se quitó a Ayuso del medio y ya es uno de los tres jefes de fila junto a Pogacar y Almeida. Eso le permitirá tener un calendario interesante y sin pisarse con sus compañeros, evitando compartir galones a no ser que UAE así lo quiera. Cuando él esté listo Almeida no va a liderar en dos rondas de tres semanas, con lo que habrá espacio para todos. En una plantilla de lujo como esa, no hay dudas de quienes son las cabezas visibles, un honor pero también una responsabilidad.

Quemó etapas a pasos agigantados

Obviamente que su vertiginosa trayectoria deportiva también le enseñó cuáles son sus debilidades y la magia de Sola puede hacer el resto (fondo en carreras de un día, crono) al tiempo que progresa en la otra: posicionamiento. Desde lo físico, el polémico pero eximio preparador tendrá que ponerlo a ganar resistencia, esa que tanto echó en falta en Monumentos y Mundial. Y al mismo tiempo debe mejorar sobre la cabra, donde igual no es malo y se defiende cuando está a tope.

Si lo consigue, algo vital en una época donde tipos de 60 kilos como Vingegaard o Remco dominan esa disciplina en las grandes -junto a Tadej, claro- tendrá un arsenal completo. Y, por supuesto, su otro déficit es el posicionamiento, algo en lo que ya mostró avances esta semana en el UAE Tour. Allí, por caso, Evenepoel sigue penando en ese apartado que muchas veces puede costar un título.

En resumen, un talento brillante y posiblemente generacional, cayó en el equipo ideal para desarrollarse. Tiene recursos, sobra paciencia y tiempo con él debido a que el éxito grupal lo cubren otros, es un alumno aventajado que progresa a pasos agigantados y que encima ya superó y se quitó de encima algunos de los escalones más complejos del proceso de convertirse en ciclista estrella como es ganar o pelear por una gran vuelta.


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