El calvario de Pluimers en Flandes: “En un momento empecé a ver estrellas”

Grupo líderado por Tadej Pogacar (UAE) en el Tour de Flandes 2026 Grupo líderado por Tadej Pogacar (UAE) en el Tour de Flandes 2026 (Dario Belingheri/Getty Images)

Mientras las cámaras de TV se quedaban con Pogacar, Remco o Van der Poel, el Tour de Flandes tenía a todo un pelotón desperdigado por las rutas dispuestas. Entre ellos vale la pena resaltar la historia vivida allí por Rick Pluimers, quien incluso estuvo junto a los mejores en parte de la prueba, hasta que todo cambió de repente para él. El calvario de Pluimers en Flandes.

“En un momento empecé a ver estrellas”

A menudo se habla de la complejidad de los Monumentos porque, superada la marca de los 200 kilómetros, todo cambia para el cuerpo en un abrir y cerrar de ojos. Y eso fue lo que le sucedió a Pluimers en De Ronde, porque el de Tudor venía haciendo una carrera magnífica en la que soñaba con el top 10. “De repente no podía superar las cotas”, narró a NOS el tulipán, que incluso llegó a pasar el Molenberg bien colocado tras la selección de UAE.

“Fue una odisea llegar a meta, no sé cómo lo hice”, continuó. “Ya no podía avanzar y me dolía todo. Incluso con viento a favor tuve que dejar ir al grupo, simplemente esperaba poder sostenerme. Después de los 220 kilómetros estaba vacío y desde allí fue todo supervivencia”, reveló el joven de 25 años, que completó los 278 kilómetros en la posición 66, a 8:53 del ganador.

Visiblemente tocado, ya en meta, Rick quedó tirado. “Quiero quedarme aquí, no me quiero levantar. Creo que hice todo bien pero en cierto momento ya no podía seguir”, fue su crudo testimonio en el arribo. “A partir del Kwaremont fue el purgatorio. Una pena”, opinó.

El calvario de Pluimers en Flandes

Según Pluimers, el dolor físico se convirtió en psicológico, aunque lo que él relata es básicamente una pájara monumental. “En un punto Matteo Trentin, que estaba haciendo una gran carrera, se cayó. Espero que él esté bien, pero ahora ni siquiera puedo procesarlo. En un momento empecé a ver estrellas”, tiró.

Finalizado el castigo, el de Tudor avisó lo que vendría. “Quiero dormir y dormir. Levantarme, hacerme un café, un sangwich y pasar todo el día en el sofá”, diagramó. No es para menos, había superado una de las competencias reconocidas como las más duras de todo el calendario. Y durante gran parte de la misma estuvo con los mejores, sentando las bases para dar un salto más en su progrssión y, quién sabe, estar en el top 10 la próxima temporada.


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