Hay un nombre que ya empezó a sonar entre los equipos a la hora de pensar los fichajes para 2027. No, no es un jefe de filas reconocido. Tampoco es una joven sensación que podría ganar un Tour de France ni tampoco un veterano con experiencia. Se trata de Tom Crabbe, un sprinter belga de 20 años que, hasta este año, era prácticamente ignoto a excepción de algunas figuraciones al sprint en el último Tour de Gran Bretaña, su carrera debut. Sin embargo, este año, Crabbe, que milita en un equipo continental (es decir, de tercera división), logró ganar etapas no una sino dos veces frente a las escuadras top del WorldTour.
El ciclista de tercera división que venció dos veces a los WorldTour y que todos querrán fichar
Es una rara ocurrencia que un equipo continental como Flanders Baloise logre llevarse etapas en competencias donde los equipos WorldTour participan. Sin embargo, lo lograron con Crabbe tanto en la Étoile de Bessèges como en la Vuelta a Andalucía, esta última con participación de escuadras como UAE y Visma – Lease a Bike.
Previamente en el Tour de Gran Bretaña logró un segundo puesto detrás de Olav Kooij y otros tres top 10. Fue una revelación. Por primera vez, pensé: es posible y hay potencial. Después, hice un plan para esta primavera con mi entrenador, y debo decir que todo lo que habíamos planeado se ha cumplido. Incluso ha superado las expectativas”, señaló a Wielerflits.
La nueva sensación
Si bien Crabbe se hizo conocido hace poco, lleva montando la bicicleta desde los ocho años, con experiencia en otra disciplina como es el judo. “La primera vez que entrené tres horas fue con los juveniles. Después de esa carrera, estaba agotado; ya era demasiado y no lo disfruté mucho. Durante ese tiempo, me uní a la Topsportschool (Escuela Superior de Deportes), y allí me enseñaron a entrenar”.
Durante ese período, Crabbe compitió principalmente en pista. Tras una temporada con el desaparecido Bingoal WB, descubrió su potencial en carretera con Flanders Baloise el año pasado. “Desde el momento en que tuve la oportunidad de convertirme en profesional, dediqué mi vida entera a las carreras. Antes de eso, intentaba dividir mi atención un poco. Pero si quieres triunfar en el pelotón actual, tienes que darlo todo”.
“Siempre intento aprender”
¿Su clave? Mostrarse dispuesto a aprender de los que tienen experiencia. “Soy alguien que siempre intenta aprender. Intento escuchar atentamente y entender lo que dicen mis compañeros del pelotón. Lo que intento lograr con esto es ser el Tom más saludable y la mejor versión física de mí mismo. Estoy muy centrado en mi salud, y también creo que es importante prestar atención al aspecto mental”, señaló.
Crabbe no le ganó a cualquiera. En la Étoile de Bessèges estuvo por delante de un ya experimentado Lukas Kubis y dejó sin oportunidades a equipos de primera como Groupama y Decathlon. En Andalucía fue más rápido que el ganador de la Omloop, Søren Wærenskjold, Milan Fretin, y Christophe Laporte.
“Después de esa primera carrera, empecé a pensar: quizá los sprints en grupo no sean lo mío, y prefiero los finales difíciles. Por eso quería demostrarme en la Ruta del Sol que puedo hacerlo en llano. Todavía me estoy descubriendo, pero es bonito ver que se puede hacer en terrenos diferentes. Eso me da confianza”. Ahora irá a una carrera ideal para los sprinters como es Kuurne-Bruselas-Kuurne pero avisa que no cree que va a estar “entre los favoritos”. “Tenemos mejores corredores en el equipo para la Omloop. Y no queremos excedernos. Todo va tan bien ahora que sería una pena asumir demasiadas responsabilidades y echarlo todo por la borda. Definitivamente vamos a adoptar este enfoque. Espero que esta decisión me permita obtener un buen resultado en Kuurne”.
Es casi seguro, luego de estas performances, que el nombre de Crabbe estará en boga a la hora de los fichajes entre los equipos WorldTour para el próximo año aunque, por ahora, se mantiene enfocado en Flandes Baloise. “Quiero concentrarme en las próximas carreras y tener una muy buena temporada. El equipo se lo merece, después de las oportunidades que me ha dado en los últimos años”.
Su equipo depende de él para no desaparecer
Flanders Baloise lo necesita: el equipo no tendrá más financiamiento del gobierno de la región desde el año próximo y, si no encuentran otro patrocinador, muy probablemente tengan que cerrar. “Si algún patrocinador tenía dudas, espero que ahora esté convencido. Con o sin mí, este equipo es muy importante para el ciclismo belga. Los verdaderos ciclistas de élite van directo a los grandes equipos, pero no todos lo hacen. Sin este equipo, los ciclistas que despuntan más tarde, pero que tienen el potencial, podrían no llegar nunca al profesionalismo”.
Crabbe es propiamente un ejemplo de un corredor que podría llegar al WorldTour pero que no fue detectado por los scouts de los equipos de desarrollo de los WorldTour. Sin Flanders-Baloise posiblemente nunca habría llegado al pelotón de los top. “No digo que no me hubieran elegido, pero podría haber sido más difícil. Todo pasó muy rápido. De vez en cuando, doy un paso atrás para sentirme orgulloso y apreciar lo que está pasando. Se puede disfrutar cuando las cosas van bien, y sin duda lo haré el domingo”, concluyó Crabbe, quién buscará salvar su equipo. ¿Pensar en llegar al WorldTour? Eso será cosa para después.
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