Tal como se rumoreaba fuerte ayer desde Francia, el Tour de France confirmó hoy a TotalEnergies y a Caja Rural como invitado para la próxima edición que iniciará el 4 de julio. Al mismo tiempo, La Vuelta, organizada también por ASO (a través de Unipublic), comunicó que Burgos y Kern Pharma serían los afortunados. Estos equipos se suman a otros tres proteams (de segunda división) que obtendrán invitación de forma automática por el ranking de 2025: Tudor, Q36.5 y Cofidis. La decisión generó gran controversia en el mundo del ciclismo pues ya se daba por hecho que Unibet Rose Rockets, equipo que realizó una inversión de siete cifras en incorporaciones, sería la elegida.
La polémica por las invitaciones
A contrapelo de muchos medios y analistas de habla hispana –cuyos análisis lamentablemente suelen ser permeados por causas nacionalistas y patrióticas-, aquí voy a señalar porque considero que ha sido un error de ASO invitar a Caja y no a Unibet. No culpo a estas voces: tener un segundo equipo español en el Tour de France luego de años, es un motivo muy válido de orgullo. Eso sí: es bastante ridículo decir que los “anglos” están en contra de Caja Rural, porque hubo cuestionamientos también por parte de fans del ciclismo de otros países. Un reduccionismo a la defensiva que no tiene sentido.
Varias aclaraciones antes. Primero, no hay nada personal en contra de Caja Rural per se. Aquí solo estoy pensando en lo que pueden aportar a un Tour de France con la actual formación que poseen los equipos. Así como no creo que Caja Rural debería estar en el Tour, tampoco debieron estar algunos equipos WorldTour en grandes vueltas el año pasado como fue el caso de Intermarché o Cofidis, por ejemplo: conjuntos que simplemente rellenaron un espacio sin aportar absolutamente nada y haciendo cuestionar cuál es el valor de ser un equipo de categoría WorldTour.
Y el último elemento que señalaré. No voy a discutir sobre el sistema de invitaciones. Señalé anteriormente como el actual sistema no funciona, tanto las wildcards que son automáticas como las voluntarias. Las primeras por dar una ventaja enorme a las escuadras en el primer año del ranking trianual en la posibilidad de sumar puntos, reduciendo la movilidad entre categorías (¿Por qué todo el sistema de puntos arranca desde cero en un ciclo de tres años, pero para las invitaciones se tienen en cuenta al último año del ciclo anterior? Es incoherente solo mencionarlo), las segundas por dar rienda suelta a criterios espurios por parte de los organizadores.
En un artículo anterior, analicé cómo se podría eliminar todo tipo de controversias a través de una reforma de todo este sistema que, obviamente, dejaría lugar para los equipos españoles, italianos y franceses en sus respectivas grandes vueltas: no hay que menospreciar la tarea de formación de estas escuadras. Por caso, TotalEnergies podrá no ser el equipo más vistoso (al menos, no desde que dejó de ser Europcar) pero funciona como semillero, especialmente en la región del norte de Francia. Sin mencionar que lograron un top 10 en el último Tour de France con Jordan Jegat.
El error de invitar al Tour a Caja Rural (y no a Unibet): 4 motivos sin nacionalismos
Figuras
Si hay algo en que Tudor, Q36.5 y Unibet coincidieron es en el camino que eligieron para consolidarse como equipo: una combinación de ciclistas de casa propia junto con una serie de corredores WorldTour que fueron rescatados, ya sea porque se sentían infelices en sus anteriores equipos, porque quieren una mayor capacidad de liderazgos, o porque han mermado ligeramente su nivel en los últimos años. Un trampolín para llegar al WorldTour: quizás Mathieu van der Poel y Alpecin fueron pioneros en ese aspecto, con la excepción que Van der Poel siempre se formó en el equipo de los Roodholft.
Se tratan de corredores que no solo pueden traerles puntos UCI de forma fácil, sino que tienen mucha llegada entre seguidores y con el marketing: Julian Alaphilippe, Marc Hirschi, Tom Pidock y, en el caso de Unibet, nombres como Dylan Groenewegen, Wout Poels y Victor Lafay. Es cierto que los tres hombres de Unibet no brillaron en la última temporada, entre lesiones y envejecimiento natural. Pero la realidad es que todos ellos ganaron etapa en el Tour de France en algún momento de los últimos tres años. Aspecto que no cumple Caja Rural.
Incluso en un mal año, Groenewegen –que puede no caer simpático por su acción que casi termina en tragedia contra Fabio Jakobsen, es mi caso, por ejemplo- junto 698 puntos UCI. En este 2026, ganó con comodidad la Clássica Comunitat Valenciana contra Paul Magnier. Por supuesto, una carrera es una muestra muy reducida, pero se ha notado el trabajo que Marcel Kittel –también múltiple ganador en el Tour- hizo en el tren de la escuadra. Y si Groenewegen no agrada, también está Lukas Kubis.
El eslovaco fue una de las grandes revelaciones del 2025 con 1194 puntos y codeándose con nombres como Christope Laporte en carreras como el Tour de Holanda. Siempre en la pelea y pudiendo sobrevivir aquellos puertos de más dificultad. Con solo ellos dos Unibet ya tiene más capacidad que Fernando Gaviria y Stefano Oldani, los equivalentes de Caja Rural. El colombiano, ex Movistar, busca nuevos aires en Caja tras ni ser considerado el año pasado para las grandes vueltas. Sus resultados fueron pobres en 2025 y su inicio en el AlUla Tour de 2026 no trae tampoco buenos presagios.
Más allá de los nombres de Lafay y Poels, cuyo rendimiento en Unibet está por verse todavía, la escuadra no se reduce solo a ellos. Clément Venturini es un constante acumulador de puntos UCI, uno de los que más sumó para Arkéa en 2025. No será el más ganador, pero va a aparecer en cualquier etapa tipo clásica. La escuadra también tiene a nombres que tal vez no suenen mucho pero que tienen gran potencial como: Rory Townsend –campeón irlandés y ganador sorpresa en la última ADAC Cyclassics- o Matyas Kopecky, omnipresente en cualquier final al sprint con Novo Nordisk y que tuvo interés de varios equipos WorldTour al igual que Kubis.
Un motivo –válido- que esgrimen quienes defienden a Caja Rural es que en 2025 obtuvieron 700 puntos UCI más que Unibet en el ranking anual. Más allá de la diferencia poco significativa, hay que tener en cuenta varios puntos:
- – Es un wildcard voluntaria. Raramente entran en consideración los puntos sino otros aspectos. Si este fuera el caso, Uno-X hubiera recibido más invitaciones a otras grandes vueltas, en lugar de solo el Tour en los últimos dos años. ASO también invitó, hace pocos años y en repetidas ocasiones, al proyecto frustrado de B&B Hotels, un equipo de creación reciente que no hubiera estado si fuera por puntos.
- – Teniendo en cuenta salidas e ingresos en transferencias para este 2026, toda esa historia se da vuelta: Unibet casi duplicaría en cantidad de puntos a Caja Rural, equipo que perdió a Astana su mejor cosechador de puntos: el uruguayo, Thomas Silva. Esto ya se ve en las pocas semanas que transcurrieron de 2026: 308 puntos UCI para Unibet, 27 para Caja Rural.
Para cerrar este apartado, Caja Rural también tiene buenos corredores con potencial como es el caso de Jume Guardeño, Sebastian Berwick, el campeón español, Abel Balderstone o la mayor promesa, Jan Castellón: con solo 22 años y con top 10 en 2025 en Tour de Eslovenia, Route d´Occitanie, Tour de Hungría y Vuelta Asturias. Tanto Guardeño como Balderstone fueron los mejores españoles en la última Vuelta tras la ausencia de Mas y la decepción de Ayuso. Pero la realidad es que están por detrás –en peso de relevancia- que los ya consagrados de Unibet. Es más potencial que realidad, por el momento. Con la plantilla de Uinbet se puede esperar un equipo que compita en todo terreno y que no se limite a estar en las fugas de las etapas llanas para la televisión o luchar por un anecdótico lugar en un sprint.
Marketing y presencia
Un motivo bastante menospreciado por parte de los analistas que defienden a rajatabla a Caja Rural es la presencia que Unibet logra a través de videos y contenidos en redes sociales. Argumentan que es más importante el ciclismo “romántico” y un equipo con 34 años de historia. Se trata de una verdadera batalla entre dos polos opuestos y está bien estar de cualquiera de los dos lados. Pero la realidad es que el ciclismo, frente a la mayor competencia de otras disciplinas, tiene que embarcarse en las exigencias de esta nueva era. Aferrarse a lo antiguo solo por ser antiguo suele ser el camino a la irrelevancia total y, en algunos países, hay signos de que la audiencia del deporte está envejeciendo. Algo muy similar a lo que sucedía a la Fórmula 1 en los últimos años de Bernie Ecclestone.
¿Será que ASO le tiene miedo en su política de amurallamiento a que haya otro actor que agolpe visitas en su contenido? No lo sabemos. Pero en el aspecto de engagement, Unibet es un ejemplo para los demás equipos sobre el camino a seguir y, en ese aspecto (que me parece secundario a lo deportivo, cabe aclarar), tienen más que aportar al Tour que Caja Rural.
Doping
Una cuestión espinosa y que tiene que ver con la ética. ¿Hace bien el Tour de France en un equipo que se vio envuelto en acusaciones de doping hace tan solo tres años atrás?
El equipo estuvo ligado con la investigación de la Operación Ilex que involucra, entre otros nombres, al del doctor Marcos Maynar, presunto coordinador de la red. Un informe de 23 páginas de la investigación, filtrado en La Vuelta 2023, contenía mensajes y audios de Whatsapp enviados entre marzo de 2020 y enero de 2022 de posible carácter comprometido para el equipo. Allí se menciona la idea desde el equipo de contratar a Maynar. Además de señalar que algunos corredores habrían contactado con Maynar sin el conocimiento del médico del equipo. Uno de los nombres que aparece es el de Orluis Aular, quien abandonó La Vuelta 2023 por una enfermedad, según el equipo, pero que en realidad, podría vincularse con esa investigación en curso.
Caja Rural se defendió del hecho, señalando que la información es “sólo una pequeña parte de un procedimiento judicial” y que el equipo no está implicado. En ese entonces, denunciaron ante la Guardia Civil a quién filtró el informe. La operación Illex quedó en la nebulosa y las cuestiones no completamente aclaradas. ¿El equipo pudo ser más transparente sobre la cuestión? Son preguntas que nos hacemos. El hecho de que es algo ocurrido bastante recientemente.
Por supuesto, Unibet tampoco se zafa de la cuestión. Giovanni Carboni, corredor de los Rockets, fue suspendido por la UCI en septiembre último por “anomalías inexplicables en su Pasaporte Biológico”. Las mismas ocurrieron en 2024 mientras corría para UKYO. Unibet procedió a su suspensión inmediata y no fue renovado para esta temporada. Se destaca la rápida reacción de la escuadra, que procedió a una auditoría interna: simplemente algo falló –al igual que Red Bull con Oier Lazkano- a la hora de revisar sus datos al contratarlo. Acá se diferenciaron de Caja Rural.
¿Hay otro motivo ético como el hecho de que Unibet sea una casa de apuestas? Lotto y FDJ también lo son, y esta última es dueña del 91% de Unibet. Aparte, si no hubo problema con equipos como UAE o Israel Premier Tech….
Objetivos propios
Finalmente, cabe preguntarse si es más meritorio invitar a un equipo que explícitamente –con una inversión de siete cifras en transferencias- busca ser invitado al Tour de France y, a largo plazo, ascender al WorldTour, que uno cuya invitación “cayó del cielo”.
El propio Caja Rural admite que la invitación cayó de sorpresa y que no se la esperaban (algo que se nota en las transferencias que realizaron para este año). La realidad es que hoy por hoy, este pequeño equipo español simplemente lucha por mantenerse dentro del top 30 del ranking, seguir recibiendo sus invitaciones a La Vuelta a España, y seguir funcionando como un equipo de desarrollo de facto para otras escuadras españolas, en un periodo sumamente complicado pues los WorldTour están consolidando sus propias filiales.
A Caja Rural no le cambia en nada el hecho de estar en el Tour, al menos en lo que a su futuro se refiere. A Unibet sí. Algunos esgrimieron que la invitación de Caja respondía a la salida en Barcelona: motivo insuficiente pues en 2023 el Tour no invitó a Euskaltel y en 2024, con salida en Florencia, tampoco lo hizo con un Bardiani que era más potente que el actual Caja.
El Tour y sus argumentos contradictorios
Cabría preguntarse si el Tour prefiere el inmovilismo o la ambición. ASO prefirió, este año, lo primero. Lo cual quizás no resulta bastante sorprendente la forma anticuada que maneja al ciclismo. Unibet se deberá aferrar ahora que el Giro d´Italia lo invite y sumar los puntos suficientes para ser uno de los tres mejores proteams del año y acceder así al próximo Tour de 2027. Porque si esperamos al buen criterio de ASO… podemos esperar sentados. Veamos lo que dijo el director, Christan Prudhomme:
“¿Unibet? No tienen una identidad francesa en absoluto. Tienen más corredores holandeses. Caja Rujal fue la primera en la clasificación después de todos los equipos invitados. También terminaron cuartos en la clasificación por equipos de la última Vuelta a España, donde su líder Abel Balderstone terminó en el 13.º puesto de la general (NdR: a 28 minutos de Jonas Vingegaard). Resulta que es español, por supuesto, pero también catalán”. Curioso que Prudhomme apele al nacionalismo (Unibet tiene corredores franceses y Caja Rural no) o al ranking (un argumento que le gusta apelar cuando le conviene). Entonces, si tanto le importa el ranking, ¿Estará dispuesto a resignar todas las invitaciones a cargo suyo para que sean automáticas por ranking en su totalidad?
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