Si algo quedó claro este año es que el Pinarello Q36.5 no teme hacer las cosas a su manera. Por caso, mientras todos los equipos peleaban por un hotel en los usuales focos de entrenamiento españoles, ellos optaron por cruzar el Atlántico para prepararse en la altura de Chile. Y en esa misma línea, su líder, no seguirá la aproximación habitual que hacen todos los ciclistas en estas fechas. El inusual calendario de Tom Pidcock en la primavera.
Todos en España, ellos en Chile
Tom Pidcock no estuvo ni en París Niza ni Tirreno Adriático, una decisión que sorprendió a muchos porque esas son usualmente las citas preparatorias por excelencia para Milán San Remo. El británico y su entorno lo tienen claro: no temen cambiar. Así lo justificó Kurt Bogaerts, preparador del corredor y uno de los que toma decisiones en el Pinarello. “Muchos corredores lo hacen, pero seguir corriendo las mismas competencias cada año no garantiza que sea algo bueno”, dijo a Wielerflits.
“A Tom no le importa repetir, pero aplica principalmente para los Monumentos. Alrededor de esas clásicas es posible probar cosas diferentes”, continuó. Enseguida habló de una competencia clave por su dureza como es la Strade Bianche, tan exigente que alguna vez Peter Sagan contó que lo había dejado mermado para el resto de la temporada de clásicas. Pidcock fue séptimo allí hace unos días y tanto él como Bogaerts saben que dicho evento puede dejar secuelas.
“Tirreno empieza poco después de Strade, y por otro lado, combinarla con París Niza es aún más complicado. Después de una carrera tan dura es normal que los ciclistas se relajen un poco y eso se arrastra en la siguiente prueba si se vuelve a competir tan pronto”, analizó el entrenador. “Es imposible iniciar otra prueba con frescura tras hacer Strade, se siente en las piernas y eso hace que todo sea más difícil”, añadió.
El inusual calendario de Tom Pidcock en la primavera
Por esa razón, Pidcock esquivó esta última semana de acción y en su lugar acudirá a la Volta a Catalunya, que arranca dos días después que San Remo. Bogaerts explicó la diferencia entre correr una o días jornadas después de Strade y hacerlo post Classicissima. “En mi opinión, San Remo es menos demandante que Strade Bianche. Strade son 200 kilómetros de intensidad pura, mientras que la otra es más larga pero la acción es solo en el final. No es ideal, pero no es imposible”, ponderó.
Pidcock, podio en la pasada Vuelta a España, ahora tiene un interés mayor en mejorar en puertos largos, por lo que Catalunya reviste más importancia para él. “En términos de sus ambiciones en el Tour de Francia, en Catalunya hay trepadas más largas. No vamos a ver allí dónde está parado hoy en las montañas, pero es un buen test para ir preparando ese aspecto. No es un objetivo pero se acomoda en el camino”, lanzó.
El versátil ciclista primero apunta a las Ardenas. “Él ya es explosivo y sus números en cotas de cinco minutos son muy buenos. Pero correr en Catalunya puede fortalecerlo porque si escalas mejor te fatigas menos rápido en el día y puedes mantener el golpe de riñón hasta más entrado el evento”, sentenció el entrenador de Tom. El inusual calendario de Tom Pidcock en la primavera tiene justificación y si los resultados acompañan marcará él mismo una tendencia.
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