El invierno, la única debilidad de Pogacar. Sí, antes se hablaba del calor como el gran problema del esloveno, pero luego él entrenó específicamente las adaptaciones al calor y no tuvo más debacles. Ahora un histórico como Philippe Gilbert, que lo conoce bien, hizo alusión al invierno, pero no en el sentido que muchos podrían imaginar. No es que Tadej se ponga a temblar y eso le permita a sus rivales superarlo. Es lo que hace fuera de temporada lo que debilitaría al líder de UAE y así lo explicó el mítico ex ciclista.
El invierno, la única debilidad de Pogacar
En declaraciones a Le Soir, Gilbert explicó su punto y los argumentos son válidos porque justamente apuntó contra la sangría de energía que padece Pogacar y de la que se quejó abiertamente en temporada, algo que no ha limitado en su tiempo sin competiciones. Viajes, eventos comerciales, concentraciones con el equipo, fotos, autógrafos… y la lista sigue. “Quizás es precisamente eso lo que lo fatiga. Me sorprendió verlo en tantos lugares diferentes este otoño e invierno”, afirmó.
“A veces me pregunto cómo puede concentrarse en sus entrenamientos”, continuó. “Estuvo presente en muchos eventos. Es muy generoso, se brinda mucho, dona equipación para subastas benéficas y así…Pero entre mediados de octubre y diciembre un ciclista profesional necesita descanso y silencio”, analizó. Curiosamente, justamente eso fue lo que el propio Pogacar contó recientemente que no era para él, sumando otro aspecto más en el que ha quebrado los paradigmas. “No me puedo quedar quieto en casa, amo el ciclismo y competir, lo hago desde los nueve años”, aseguró a La Gazzetta dello Sport hace unas semanas.
La cuestión es que parece algo contradictorio con lo que reflejó durante la campaña, y Gilbert agregó otros puntos a su teoría. “Que su equipo le haya dicho que deje de atacar, que no tiene que salir a ganar es imponerle que corra en contra de sus instintos. A él hay que decirle que vaya por todo y que disfrute”, evaluó. “No hablamos de Miguel Indurain, Pogacar es todo lo contrario. Necesita ganar etapas reina, cronos y quizás todas las camisetas de una carrera, para hacer historia”, lanzó.
Y para ejemplificar ello habló de una jornada épica en el año que dice adiós. “Eddy Merckx nunca se detenía y Pogacar tampoco. En la etapa 21 del Tour los adoquines estaban húmedos y resbaladizos, ingredientes para una caída que pusiera en riesgo el amarillo. Pero él fue al ataque igual, porque es lo que ama”, cerró Philippe, que vive en Mónaco y comparte habitualmente con el mejor ciclista del mundo.
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