Visma y Decathlon son dos equipos que apenas se los vio aún en competencia y hay un motivo: sus figuras se encuentran inmersas en un campo de altitud en Sierra Nevada. Las cosas no están saliendo de forma óptima pues la borrasca Leonardo afecta la zona con tormentas y nevadas desde hace varios días. Frente a ello, pasan mucho tiempo entrenando en rodillos al interior y Decathlon incluso evaluó suspender la concentración. Uno de los corredores que está en el lugar es Paul Seixas (Decathlon), una de las figuras más prometedoras del pelotón a sus 19 años. El francés ganó el Avenir y fue top 10 en Lombardía y Dauphiné, además de su recordado podio detrás de Tadej Pogacar y Remco Evenepoel en los Europeos de ruta.
El podio detrás de Pogacar y Evenepoel que lo cambió todo
“Un día de cada dos tenemos que entrenar en interior. No es fácil y no tenemos las auténticas sensaciones del ciclismo”, lamentó Seixas en diálogo con AFP, a días de su debut en la Volta ao Algarve en menos de una semana. “Hace dos meses que no veo a mis padres, a mi novia. Pero sabemos por qué lo hacemos, son sacrificios que hay que hacer para rendir”.
El ciclista galo se marcó un único objetivo en esta temporada: lograr su primera victoria como profesional. Esa que decidió regalar a su compañero de equipo, Nicolas Prodhomme en el pasado Tour of the Alps. Será difícil en su calendario (que incluye Algarve, Faun-Ardèche, Faun Drome, Strade Bianche, Itzulia, Flecha y Lieja) pero tiene confianza tras el podio de los Europeos.
“Necesariamente cuando sigues a esos chicos una vez, aunque sólo sea una vez, eso da mucha confianza. Al ser mucho más joven que ellos, me digo que si el año pasado a final de temporada logré seguirlos, eso quiere decir que si sigo progresando podré compensar esa diferencia”, espera Seixas. “Vemos la nómina (de participantes) de las próximas carreras, sólo hay tipos muy fuertes, pero daré todo para poder levantar los brazos lo antes posible”, indicó el nacido en Lyon.
Un calendario complejo y entrenamientos de 12 horas
Sin embargo, aclara que ganar “no es una obsesión”. “Confío en mí, siento que estoy progresando”. Este año debutará en una gran vuelta entre el Tour de Francia y La Vuelta a España. Si bien los franceses no quieren que Decathlon acelere el proceso, Seixas dice que no cierra “ninguna puerta” y que incluso quiere hacer París-Roubaix en un futuro. “Cuando era joven… más o menos hace uno o dos años, me encantaban las carreras sobre pavé”, apuntó.
También se refirió al entrenamiento de 12 horas y 323 kilómetros que realizó pocos días después de cerrar la última temporada. “Siempre he tenido mucho aguante, así que es casi como un pequeño viaje, sales a veces durante siete, ocho horas, ves el paisaje. Y si te apasiona te das cuenta del placer que supone, y de la alegría de cumplir el esfuerzo”, comentó.
“Fuera de la bicicleta sigue siendo un niño que se olvida el casco, pero al competir es una bestia”
En una entrevista separada con L´Equipe, hizo mención a las duras condiciones climáticas en Sierra Nevada, tras un invierno en donde todo salió bien sin caídas ni enfermedades: “Si estuviera aquí para esquiar, quizá estaría bien, pero para el ciclismo es realmente complicado. Las carreteras están cortadas, así que pasamos buena parte del tiempo en el rodillo. Hay que ser mentalmente fuerte, pero aguantamos”. El equipo apenas pudo salir después de varios días del hotel, pero en condiciones de lluvia y ráfagas de viento. Según señalan, algunos de los compañeros de Seixas no lograron seguirle el ritmo en un recorrido de 180 kilómetros alrededor de Guadix.
Aurelien Paret-Peintre, compañero de habitación suyo en las concentraciones, comentó: “No fue fácil para él, con 18 años, llegar el año pasado a un grupo así: era muy tímido, muy reservado. Es increíble ver cuánto ha crecido en un año con parámetros que solo se ven en los mejores”. El entrenador del equipo, Alexandre Abel da declaraciones prometedoras. “Normalmente, todos somos libres e iguales, pero al ver sus parámetros fisiológicos, entiendes que algunos están mejor que otros. Las pruebas que le realizaron, en particular las mediciones de lactato (realizadas durante el ejercicio intenso), revelan parámetros que solo se ven en los mejores”.
Y concluyó sobre Seixas: “Es un tipo atípico: fuera de la bici, sigue siendo un niño que siempre olvida las zapatillas, el casco, etc. Pero una vez en la bici, es una auténtica bestia”.
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