Ganó un campeonato nacional con un solo brazo, pero los libros se olvidaron de él

Ganó un campeonato nacional con un solo brazo, pero los libros se olvidaron de él (@LosBrolin)

Fue un hecho sorprendente y notable en el ciclismo, pero los libros de historia se han olvidado de él, hasta que las redes sociales lo viralizaron. Es el de Albin Andersson, corredor que perdió un brazo en la guerra pero que, aún pese a esta dificultad, siguió compitiendo con el resto de profesionales e incluso llegó a ganar el campeonato nacional de su país. La leyenda cuenta que varios futuros corredores de su país, Finlandia, decidieron dedicarse al ciclismo luego de ver sus valerosas hazañas.

Ganó un campeonato nacional con un solo brazo, pero los libros se olvidaron de él

Al igual que otros corredores de ese entonces como Gino Bartali, Andersson fue uno de esos corredores cuya carrera quedó trunca en parte por la Segunda Guerra Mundial, interrumpiéndose sus mejores años en la bicicleta, pese a ser prometedor.

Un fragmento de granada le arranco el brazo por encima del codo durante la Guerra de Invierno, en febrero de 1940, mientras luchaba para el Regimiento de Infantería 10. Fue apenas unos meses después del ataque de la Unión Soviética a Finlandia que desencadenó el conflicto y solo un mes antes de que finalizara el tratado de paz que frenó las hostilidades. El país de Andersson logró conservar la suberina y la debilidad soviética motivó a la Alemania Nazi a avanzar sobre su territorio, lo cual terminó siendo absolutamente contraproducente. Todo un efecto dominó.

Andersson no se rindió y siguió compitiendo en el ciclismo, regresando en 1943. Lo hizo en una bicicleta con un manillar modificado para poder manejarla con una sola mano. Y ocurrió un milagro: en los Campeonatos finlandeses de 1944, ganó la carrera de ruta de 75 kilómetros en medio de una fuerte lluvia con caminos difíciles. Andersson no solo competía como ciclista sino que, en invierno, esquiaba y jugaba al bandy. Tuvo una larga vida y falleció en 1998, a los 83 años. Una de las tantas historias olvidadas del ciclismo.


Descubre más desde Ciclismo Internacional

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *