Vientos cruzados, caídas, y escenarios absurdos como el noveno puesto de un sprinter como Jensen Plowright (Alpecin – Premier Tech). La cuarta etapa de París-Niza dejó mucha tela por cortar más allá de la victoria y el liderato de Jonas Vingegaard quién aprovechó para hacer un “desfile de moda” en el camino quitándose y poniéndose múltiples prendas de ropa. Las tácticas cuestionables también estuvieron a la orden del día.
El guardarropas de Vingegaard
Jonas Vingegaard no suele interesarse por ser un “showman” en el ciclismo pero, sin ninguna intención de serlo, se convirtió en uno durante la etapa debido a su elección de indumentaria poco convencional con un culotte con tirantes por encima del maillot. Todo esto después de quitarse múltiples prendas, incluida una chaqueta puesta al revés. El propio danés bromeó con su aspecto en la entrevista post-etapa y se definió como un “creador de tendencias”.
Un día después, previo a la etapa 5, Vingegaard explicó que fue lo que pasó. “Sí, bueno, la historia es bastante sencilla. Victor (Campenaerts) y yo estábamos un poco asustados hace dos días, porque, sí, todavía teníamos malos recuerdos del año pasado”, dijo Vingegaard a los periodistas haciendo referencia a las complicaciones que tuvo con el clima, previo a su abandono. “Así que decidimos ambos usar pantalones de invierno, y le pedí a Víctor que me quitara la gamuza del pantalón, y luego el resto lo hice yo mismo, lo abrí completamente y solo quedó una pequeña parte”.
Debido a que Vingegaard quedó contra cuatro ciclistas de Red Bull en el grupo delantero sin ningún compañero de equipo y sin posibilidad de pedirles a sus rivales que ralenticen, Vingegaard no pudo llevar a cabo su plan. “El plan era que pudiéramos montarlo juntos y luego quitarlo, pero sí, bueno, los chicos de Red Bull, especialmente los hermanos (Mick y Tim) van Dijke y Nico Denz, pensaron lo contrario, así que no hubo tiempo para quitarlo”, bromeó.
“Predijeron condiciones duras, así que estábamos muy bien preparados”, dijo el director de equipo, Marc Reef a Sporza. “Para estar listos para la final lo antes posible, Jonas se cortó el culote por la mitad para que un compañero pudiera quitárselos rápidamente. Pero en el momento clave, ya no quedaban compañeros. Así que decidimos correr hasta la meta con los pantalones puestos. Se veía un poco extraño, pero lo más importante en una situación así es mantenerse caliente”, continuó Reef
Campenaerts, en tanto señaló: “Podría haber ayudado mucho con ese striptease. Habría sido espectacular y habría hecho la actuación aún más especial. Pero por suerte, Jonas no tenía las piernas frías. Vingegaard no descarta volver a usar su estilo. “Quién sabe cómo no voy a tirarlas, eso seguro. Así que quizá las guarde y, quizá el sábado (en la etapa con final en Auron) ya tenga que usarlas, no lo sé, pero al menos entonces también las llevaré a mi próxima carrera, seguro.
Lo que importa es que todo fue realmente efectivo pues, al fin y al cabo, fue uno de los ciclistas que no sufrió las difíciles condiciones meteorológicas con frío y lluvias. Eso sí, Visma necesita un gran guardarropa: según CyclingNews, Vingegaard utilizó: un par de calcetines, un par de cubrezapatos, un par de cubrepunteras de neopreno, dos pares de mallas con tirantes, una capa de abrigo, dos camisetas, un par de guantes de invierno, un par de calentadores de brazos, dos chaquetas, un chaleco y un calentador de cuello.
¿Cómo se accidentó Ayuso?
Juan Ayuso, el líder de la carrera hasta ayer, tuvo un accidente que lo obligó a abandonar y que, en un principio, se temió lo peor: una fractura de fémur o de cadera. Sin embargo, por fortuna, Lidl-Trek señaló que, tras exámenes de rayos-x, no se detectó ninguna fractura. No se sabe cuándo retornará y por ahora el equipo no se atreve a confirmar si estará en Itzulia, la siguiente carrera en su calendario. “Fue realmente malo, y si un ciclista se sube a la moto en menos de 10 segundos, lo intenta y tiene que volver a salir, entonces sabes que no es bueno”, describió el director deportivo Steven de Jongh al periodista, Daniel Benson. “Cuando estábamos con él, no podía mantenerse en pie, así que solo esperábamos que no hubiera fracturas.
“Tenía mucho dolor, así que le pregunté si podía ponerse de pie y me dijo: “No, por ahora no”. Llamé a la organización para asegurarme de que llegara una ambulancia, porque eso es lo que se necesita en esas circunstancias. Y actuaron con rapidez. La ambulancia llegó enseguida y luego uno espera lo mejor”, contó. ¿Pero qué fue lo que sucedió? Nos tenemos que guiar por testimonios ya que, sin helicóptero por las lluvias intensas, las cámaras de las motos no lograron registrar el accidente. Aparentemente fue Ayuso quién cayó y provocó un efecto dominó que obligó al retiro de otros corredores accidentados, incluyendo al líder de UAE, Brandon McNulty.
Edoardo Affini (Visma), el único acompañante del equipo en ese grupo de Jonas Vingegaard, comentó al respecto: “No sé exactamente qué pasó, pero creo que simplemente patinó un poco con la rueda trasera a 80 km/h. Simplemente se estrelló delante de mí. Estoy realmente contento de haber podido frenar justo a tiempo para evitar chocarme contra él, eso habría sido malo para mí, pero también malo para él. Tipos de 85 kg chocando contra ti a 70-80 km/h probablemente no es agradable. Así que espero que no haya sufrido mucho daño. No sé cómo está, pero espero que esté bien”.
La carroza de Red Bull
Con los gemelos Van Dijke y Daniel Felipe Martínez, ¿Red Bull pudo haber jugado tácticamente de otra forma contra Vingegaard? La realidad es que lograron el principal objetivo: lograr meter al colombiano en el podio con un buen colchón de diferencia sobre el resto. Pensar en derrotar en Vingegaard era algo poco realista, algo que quedó ratificado cuando Vingegaard, con un simple acelerón, dejó plantado a Martínez en el final en alto, a un kilómetro de meta. Incluso Tim van Dijke casi lo dejaba atrás a Martínez, lo cual no solo demuestra la tremenda performance de los gemelos ex Visma (ellos mismos generaron toda la separación con los grupos de atrás) sino que Martínez estaba al límite.
Impelente Red Bull no tenía ninguna doble carta para jugar (los gemelos estaban a más de 4 minutos en la general) y, como mucho, podrían haber intentado atacar e ir por la etapa con uno de ellos, poniendo en riesgo la ventaja de Martínez en la general en el proceso. Priorizaron ser segundos en la general que ir por la etapa, y eso tiene mucha validez.
“Ha sido una etapa dura, muy dura desde el kilómetro cero, tratamos de estar adelante, el equipo ha hecho un trabajo fantástico, realmente al final ya venía sin fuerzas. Ahí ya pedaleaba por inercia, pero hemos hecho un buen trabajo. Lo mejor es que el equipo está fuerte y estoy contento por el trabajo que hemos realizado hoy”, comentó el colombiano, que quedó a 52 segundos en la general respecto a Vingegaard. Georg Steinhouser (EF), el tercero, quedó en cambio a 3 minutos y 20 segundos del danés.
El director Sven Vanthourenhout explicó a Sporza: “Cuando empiezas la subida final con Vingegaard, sabes que va a ser muy difícil, aunque no sabíamos cómo se sentía después de ese día caótico”, explicó. “¿Deberíamos haber jugado un partido más táctico? Bueno, después de un día con una sensación térmica de unos tres grados, no había muchas opciones. El segundo puesto ya estaba asegurado; la victoria habría sido un sueño”. Y valoró a los Van Dijke, quienes fueron las figuras del equipo. “Daniel Felipe Martínez estaba bastante paralizado. Si los Van Dijke ya no estuvieran, probablemente se habría desprendido mucho antes. Pero probablemente no se atrevió porque los chicos lo habían apoyado tanto”.
Vauquelin, abandonado a su suerte
En casa INEOS, en cambio, las tácticas fueron más cuestionables y da la sensación que hubo un desaprovechamiento del doble liderazgo de Oscar Onley y Kévin Vauquelin. Al final se quedaron sin el pan ni la torta por no tomar las decisiones a tiempo. En los vientos cruzados, Vauquelin se quedó en un segundo grupo, teniendo solo a Dorian Godon como apoyo. A 60 kilómetros de meta, incluso el líder francés –top 10 en el último Tour de France- tuvo que atacar por su cuenta para llegar al grupo de adelante. ¿Por qué INEOS no hizo retroceder a Michel Kwiatkowski, Sam Watson o Joshua Tarling, quienes estaban juntos en el grupo de Vingegaard y Ayuso? Nadie lo sabe
Luego, cuando Onley tuvo un problema mecánico a 50 km del final y Vauquelin se acercaba por detrás, tampoco aprovecharon la ocasión para esperar a que reingresen y sumar más fuerza colectiva. Hubo que esperar a cuando faltaban 15 kilómetros. Pero, con Vingegaard y los Red Bull ya tomando más de dos minutos, todo era demasiado tarde.
Onley terminó siendo el privilegiado en la táctica y no pudo responder con las piernas habiendo sufrido una caída previa: terminó perdiendo 8:35. En cambio Vauquelin, se mostró como el más fuerte en el puerto final (incluso haciéndolo más rápido que Vingegaard) tras atacar a Lenny Martínez y David Gaudu. Terminó a 3:38 en el sexto puesto. Y pudo haber sido más si no hubiera sido por INEOS. Comprensible la gran frustración del francés que exhibió al llegar a meta.
“Kévin estaba en un tercer grupo, Dorian (Godon) lo esperó. Pudieron volver al segundo grupo pero nunca al frente de la carrera. Es un día muy frustrante para Kévin. Si hubiera estado delante, seguramente habría estado en la pelea. Cuando tienes las piernas, quieres usarlas y él las tenía, pudimos verlo en la última ascensión. Hay que mantener lo positivo, la batalla por el podio está abierta, Kévin (Vauquelin) puede ganar una etapa”, intentó calmar el flamante director deportivo de INEOS, Geraint Thomas.
Vauquelin, en tanto, no apuntó tanto contra su equipo, sino contra un ciclista de Soudal a quién apuntó como el responsable de perder contacto en los vientos cruzados. “Estaba a la izquierda con mi equipo en primera línea, un tipo de Soudal-Quick Step me empujó, terminé en el campo, volví a salir último, borde, estaba muerto. En 500 metros, se acabó”.
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