La maldición de los ciclistas franceses que Seixas rompería si gana Itzulia

Paul Seixas (Decathlon CMA CGM) en el podio tras ganar la segunda etapa de Itzulia 2026 Paul Seixas (Decathlon CMA CGM) en el podio tras ganar la segunda etapa de Itzulia 2026 (AFP - Getty)

Si ya parece impresionante el hecho de que ningún francés volvió a ganar el Tour de France tras la victoria de Bernard Hinault en 1985, hay otra sequía de larga data que resulta increíble y que Paul Seixas (Decathon CMA CGM) podría poner fin si gana la clasificación general de la Vuelta al País Vasco (Itzulia). Desde hace 19 años ningún francés gana ninguna de las carreras de una semana que hoy se considera de categoría WorldTour, incluyendo competencias emblemáticas como París-Niza, Dauphiné, Tour de Suiza, Volta a Catalunya y Tirreno – Adriático.

La maldición de los ciclistas franceses que Seixas rompería si gana Itzulia

El último vencedor francés de una grande de una semana fue Christophe Moreau en el Critérium du Dauphiné de 2007, por delante de Cadel Evans, en una época en la que técnicamente la categorización WorldTour ni siquiera existía. No estamos contando a Pavel Sivakov, que ganó el Tour de Polonia 2019 –un evento WorldTour- pero que competía bajo bandera rusa en ese entonces.

Hubo algunos nombres que se acercaron desde ese entonces como Thibault Pinot en la edición de Dauphiné de 2020, en la que terminó a 29 segundos de Daniel Felipe Martínez perdiendo el liderato de la general en la última etapa o en el Tour de Romandía 2016 cuando perdió por 16 segundos contra Nairo Quintana. Otro nombre resonante fue el de Romain Bardet, cuarto a 10 segundos en Catalunya 2014 y segundo a 12 segundos de Chris Froome en Dauphiné 2016;  o, yendo incluso a diferencias más minúsculas, la de Rémy Rochas, a sólo seis segundos en el Tour de Guangxi de 2023 que venció Milan Vader.

La contrarreloj: un enemigo común

Julian Alpahilippe (4to en Guangxi 2017 a 15”) y Pierre Latour (65º en el Tour de Polonia 2019 a 15”) son otros dos corredores que se acercaron, pero no pudieron romper la mala racha que inició desde 2017 a la fecha, recuerda L´Equipe. Otra derrota resonante fue la de Tony Gallopin que llegó líder a la etapa final de París-Niza 2015 pero la perdió por 36 segundos tras la crono final contra Richie Porte. Más recientemente, la esperanza francesa estuvo en Kévin Vauquelin que fue líder por varias etapas del Tour de Suiza.

Vauquelin llegó a la contrarreloj final con una ventaja de 33 segundos, pero no pudo hacer nada contra Joao Almeida en una ruta que favorecía las habilidades de escalada. Meses atrás, otro francés con el corazón roto fue Lenny Martínez quién, tras ganar la etapa de Thyon 2000 del Tour de Romandía, aventajaba en tres segundos a Almeida, pero el portugués, de nuevo en una contrarreloj, terminó haciéndose de la victoria. Todos derrotados por malas cronos, una debilidad sistemática en muchos vueltómanos franceses en tiempo reciente y en la que Seixas parece destacarse.

Con una ventaja de 1:59 en la clasificación general al finalizar la tercera etapa, aún quedan varias jornadas, pero el joven de 19 años de Decathlon CMA CGM podría poner fin de una vez y por todas a esta larga racha negativa de Francia. ¿Y si en el futuro también rompe la del Tour?


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Un comentario sobre “La maldición de los ciclistas franceses que Seixas rompería si gana Itzulia

  1. Lo del mutante Seixas , está llamando la atención del mundo ciclístico profesional, viene progresando aceleradamente en corto tiempo , en seis meses ha crecido superlativamente , va desbocado y ganará de lejos la Volta del País Vasco y se apuntará como candidato top para disputarle a Pogi el monumento de Lieja-bastogne. Vale la pena referir este artículo que traemos a colación, sujeto a discernir por parte de los foristas :

    ~Para Antoine Vayer la subida de rendimiento del 10% en menos de 6 meses es anti natural En el profesionalismo, donde las ganancias suelen ser marginales (del 1% o 2% anual), un incremento de esa magnitud rompe los esquemas de la fisiología deportiva tradicional por varias razones: Techo biológico: A diferencia de un principiante que mejora rápido, un corredor de nivel World Tour ya está cerca de su límite genético. Pasar, por ejemplo, de 6.1 W/kg a 6.7 W/kg en medio año es, para críticos como Vayer, un indicador de “ayuda externa” o una anomalía biológica. Adaptación muscular y cardiovascular: El corazón y las mitocondrias requieren tiempo para adaptarse a cargas de trabajo que permitan sostener esos vatios extra. Un salto tan brusco suele disparar las alarmas dopaje (químico o tecnológico). La “curva de maduración”: Aunque se argumente que la nutrición y el entrenamiento moderno aceleran el proceso, ningún modelo de entrenamiento estándar explica cómo un joven de 19 años puede absorber y expresar tal carga de potencia de forma tan repentina. Esa progresión es precisamente el núcleo del argumento de Vayer para etiquetarlo como el nuevo mutante del ciclismo profesional~

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