¿La Vuelta falló en la ruta? “Con estos finales no se pueden hacer diferencias”
Tras una semana con poca acción y ciclistas corriendo a la defensiva, Vingegaard y Pidcock señalan que todavía habrá que esperar
¿La Vuelta a España falló en el diseño de ruta de la edición 2025? Al menos, eso parece si se quiso buscar entretenimiento y drama en la primera semana. Ciclistas como Jonas Vingegaard y Tom Pidcock afirman que habrá que esperar a la segunda y la tercera para los “fuegos artificiales” y que los finales de etapa, hasta el momento, no brindan oportunidad para generar diferencias en la general. Un ejemplo es el final de la etapa 9, con final en alto pero cuyos últimos tres kilómetros apenas promedian el 3%.
Días “bastante tranquilos”
Pidcock (Q36.5) que, tras su fracaso en el Giro d`Italia donde terminó decimosexto en la general, se propuso nuevamente apuntar a un top 10 en la general, responsabilizó precisamente a la ruta, señalando que, hasta el momento, fueron días “bastante tranquilas”.”Andorra fue duro, pero ayer [en la etapa 7, que ganó Juan Ayuso] la subida no fue lo suficientemente dura”, añadió. “Será interesante ver qué sucede cuando lleguemos a una etapa donde se marquen las diferencias; la general sigue muy reñida, obviamente. Creo que me he sentido bastante bien. Quizás estoy esperando el día en que realmente cuente”, afirmó el británico en declaraciones citadas por Cyclingnews.
Pidcock -actualmente a 30 segundos de Vingegaard- es uno de los que espera a jornadas como la de Bilbao en la etapa 11 y potencialmente el feroz final en Angliru dos días después, donde podrá probarse adecuadamente en una prueba de montaña completa y como aspirante a la general. Pero no es el único: Visma está manejando la carrera de forma cautelosa esperando a la segunda y tercera semana, tal como dijo Jonas Vingegaard. UAE, en tnato, logró éxitos por etapas con Jay Vine y Juan Ayuso pero, salvo por tímidos ataques, no planteó una estrategia para mover la general con Joao Almeida.
“Son finales donde no se pueden marcar diferencias”
“Bueno, creo que la gente está compitiendo con inteligencia. Ya sabes, todos sabemos lo que nos espera con la cantidad de finales en cuesta, y estos son finales en cuesta donde realmente no se pueden marcar diferencias porque no son lo suficientemente empinados, sobre todo con la velocidad a la que subimos”, dijo Pidcock sobre un factor que incide en la actitud defensiva del pelotón. “La gente está actuando con inteligencia, y tiene sentido. Cuando lleguemos a la etapa en que se marquen las diferencias, creo que habrá grandes festejos”.
Pidcock no tuvo cuestionamientos hacia UAE, pese a que hubo ciertas criticas respecto a cómo se lo dejó aislado a Almeida. “Tienen tres victorias de etapa…”, dijo. “Así que, independientemente de la opinión de la gente sobre su rendimiento, han ganado tres, así que no puedo criticarlos”.
Habla Vingegaard
Esa misma idea tienen desde Visma, que hasta el momento prefiere no tener la malla roja, actualmente en poder de Torstein Traeen (Bahrain). Lejos están de la postura ultraofensiva adoptada durante el Tour de France, sino que, por el contrario, están más cerca de lo planteado en anteriores Vueltas con Primoz Roglic como jefe de filas. Tampoco decidieron meter a nadie en las fugas para ganar etapas. Paradójicamente muchos que cuestionarían esta estrategia defensiva, también harían lo mismo si Vingegaard sentenciara la Vuelta en la primera semana.
El propio líder dio como ejemplo el final de la etapa 9, cuyo puerto de Valdezcaray empieza con pendientes del 6 y 7% pero que luego se aplana en los últimos kilómetros. “La subida final es más empinada al final, pero se aplana bastante hacia la cima”, explicó. “Eso dificulta crear huecos importantes. No es el tipo de final en el que se vean grandes cambios en la clasificación general a menos que ocurra algo inusual”, manifestó Vingegaard antes del inicio de esa etapa.
Contraste con el Tour de France
Una postura que comparten sus compañeros de equipo. “Supongo que en el Tour fuimos algunos de los protagonistas del caos, pero creo que hemos abordado esta primera semana con mucha calma y hemos permitido que las carreras ciclistas se desarrollen”, dijo Matteo Jorgenson al final de la etapa 8. “Creo que en la segunda y tercera semana tendremos una estrategia un poco diferente”. Tras lo cual, explicó: “Creo que el equipo puede confiar en que, si ahorramos energías en esta primera semana y llegamos a los días de montaña más importantes, tendremos más posibilidades. Es una apuesta más segura para nosotros”.
“Cuando eres el favorito, la dinámica cambia”
“(Vingegaard) lo está haciendo muy bien. Cuando llegas a la Vuelta después de haberlo hecho, sientes esa confianza interior de que, si te fue bien en el Tour, te irá bien prácticamente en cualquier sitio. Se siente mucho más natural, y él parece muy tranquilo y preparado para afrontarlo”, agregó. “Pasamos la primera semana con solo unos pocos contratiempos y creo que estamos justo donde queremos estar en la clasificación general, así que las cosas se ven bastante bien”, dijo, por su parte, Sepp Kuss a Velo. “Siempre hay mucha presión, pero ya estamos acostumbrados”, dijo Kuss. “Tenemos un grupo con experiencia en grandes vueltas y en innumerables situaciones como esta. No es nada nuevo para nosotros, pero siempre hay que estar preparado para cualquier cosa. Cuando sabes que tienes al favorito, la dinámica cambia”.
Si bien la ruta influencia (y mucho), no hay que descartar que otro motivo de la actitud de los corredores se deba al virus que presuntamente está afectando al pelotón.
Descubre más desde Ciclismo Internacional
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Hasta ahora, fin de la segunda semana .
Ha resultado aburrida y previsible .
Cómo espectáculo, poco atractiva,