Quién hubiera pensado en Mathieu Van der Poel con otros colores que no sean los de Alpecin. El neerlandés lleva toda su vida profesional en la estructura, es una estrella y allí se desviven por él. Pero lo que pocos o nadie sabían es que el virtuoso clasicómano estuvo a punto de correr en Soudal QuickStep. “Le ofrecí a Van der Poel en bandeja de plata”, dijo el propio padre del ciclista, en alusión a Patrick Lefevere, histórico mánager del equipo belga.
“Sólo le dije a una persona ‘tengo un joven talento’ y él no lo aprovechó”
En declaraciones a Sporza, Adrie Van der Poel habló sobre los inicios de Mathieu en el ciclismo y de cómo Lefevere dejó pasar la oportunidad. “Él tenía cuatro o cinco años y estaba todo el día sobre la bici”, señaló. El tiempo pasó hasta que el ex corredor se acercó al mánager en cuestión. “Sólo le dije a una persona ‘tengo un joven talento’ y él no lo aprovechó”, reveló Adrie, que aparentemente ya había contado esta historia pero jamás había descubierto quién era el que lo había dejado ir.
“Desde el momento en que tuvimos esa charla hasta ahora, él se ha arrepentido. Se lo ofrecí en bandeja de plata”, insistió el padre de la estrella, recientemente coronado como máximo campeón en la historia del ciclocross. “En cambio, Christoph Roodhooft mordió enseguida”, agregó, en referencia a quien dirige los destinos de Alpecin. “Desde los 10 años él ha equipado a Mathieu así que no sería correcto ir a otro equipo”, expresó.
Sería interesante conocer el punto de vista de Lefevere, un tipo con un ego enorme que se ha vanagloriado por lo que logró con su estructura y siempre elogió a sus caza talentos. Aquí se le fue la liebre, y encima a él mismo, no a una empleado.
“Le ofrecí a Van der Poel en bandeja de plata”
A continuación, Adrie habló sobre la lealtad y de que aún pudiendo negociar con otras escuadras siempre optaron por ser leales a los Roodhooft por cómo se habían comportado. Y eso también se trasladó a los cuidados que el equipo tuvo con el atleta, acordando un límite de carreras al año: 60. “Si él quiere correr 30 pruebas de ciclocross, entonces solo hará 30 de ruta”, tiró. En ese punto queda claro lo poco que compitió el “tulipán”, con campañas de 41 jornadas en los dos últimos años. Obviamente, si encima gana donde se lo propone, ¿quién puede cuestionarlo?
Aún así, el padre de la figura aseguró que su sucesor no corre buscando récords y que solo le interesa ganar lo que tiene delante. Incluso que no le gusta entrenar y que le dijo que sufre más en ese tipo de salidas que compitiendo. Un problema porque la idea de ir a poner en forma con dorsal ya casi no se aplica y cada vez que alguien participa en una competencia debe dar el máximo. Por otro lado, también había deslizado que en los eventos oficiales hay otros problemas que incomodan a su hijo.
Considerando la edad de Mathieu y el momento en que saltó a la carretera, su unión con Soudal hubiera sido increíblemente única y oportuna. Es que el histórico equipo de las clásicas apenas estaba iniciando el proyecto Remco en ese entonces y de haber contado con Van der Poel otra pudo ser el derrotero de la escuadra de Lefevere, que pasó de dominar los adoquines a prácticamente dejar de figurar en ese terreno.
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Muy buenas noticias, felicidades, !!!