El último día de la París Niza se produjo un duelo mano a mano entre Jonas Vingegaard y Lenny Martínez, algo que para este servidor no dejó la mejor imagen del danés en términos del mensaje que eso enviaba. Pues bien, parece que tampoco impresionó al propio rival de turno, porque Lenny Martínez asegura que Vingegaard le tuvo miedo.
Lenny Martínez asegura que Vingegaard le tuvo miedo
Un rápido repaso: Vingegaard, hasta ese día imbatible en cada ascensión del evento, atacó en una corta y empinada cota tras un eximio lanzamiento del tren de Visma. Cuando el “polvo” se disipó, solo Lenny Martinéz estaba a su rueda. El danés intentó en varias ocasiones soltarlo sin éxito y luego los dos hicieron camino en la bajada y el llano para decidir el triunfo del día al sprint. En el mismo, se impuso el jovencito francés, de apenas 52 kilogramos de peso.
“Se sintió extraño que él no quisiera dar relevos”, dijo a Bistrot Velo. “En mi cabeza, el hecho de que un ganador del Tour jugara así conmigo, que soy tan pequeño a su lado en términos de palmarés… quizás eso significó que me tenía miedo en el sprint”, razonó. Difícil de creer considerando que sin ser un ciclista potente, Jonas batió a alguien como Pogacar en un embalaje y que comparado con el galo es más pesado y fuerte.
Quizás algo le sucedió a Vingegaard esa jornada, algo que también respaldaría la no tan buena imagen que envió al resto, como se debatió aquí. Por otro lado, lo que sí queda a la vista es la moral del francés, a quien parte del público considera arrogante. “No me importa”, replicó. “A veces no entiendes lo que la gente dice, también es posible que no coincida con lo que ellos piensan”, retrucó el escalador de Groupama.
“Se sintió extraño que él no quisiera dar relevos”
En seguida apeló al más absurdo de los argumentos, porque seguramente él realiza juicios de valor sobre lo que otros hacen, aunque sea algo tan ínfimo como afirmar que el jardinero cortó mal el pasto. “Cuando lo miras por TV es diferente, no estás dentro de la carrera. No tengo nada contra la gente, no los odio pero no siempre concuerdo”, insistió. Al menos está claro que el populismo argumentativo no es exclusivo de Latinoamérica.
Cuando dejó de hablar de lo que los televidentes opinan de él, Lenny contó que aún en su delgadez logró fortalecerse. “Sí, estoy más fuerte que el año pasado”, afirmó. Y para finalizar se refirió a la etiqueta que cada promesa del ciclismo de Francia debe cargar durante un tiempo, la de “última gran esperanza”, el elegido que logre devolver a ese país un título en el Tour. “Nunca me molestó, no me añadió presión. Estoy lejos de eso”, soltó. Igualmente eso ya no interesa porque Paul Seixas es “The next big thing” para su nación.
“No me preocupa mi popularidad. Solo intento hacer lo mejor y disfrutar, lo demás es lo que es”, descargó. Para despedirse, avisó por un evento puntual en el que quiere exprimir las ventajas que la madre naturaleza le dio, la Flecha Valona. “Quizás no este año, pero espero ganarla durante mi carrera”, sentenció.
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