Los persecutores regalan E3 a Van der Poel, que llega con signos de preocupación para Flandes y Roubaix

Mathieu van der Poel (Alpecin - Premier Tech) gana la E3 Saxo Classic 2026 Mathieu van der Poel (Alpecin - Premier Tech) gana la E3 Saxo Classic 2026

Mathieu van der Poel (Alpecin-Premier Tech) se alzó con su tercer título consecutivo en la E3 Saxo Classic, pero, en un golpe de escena, casi fue alcanzado por un cuarteto persecutor en el último kilómetro. El neerlandés llegó extenuado a meta y deja más que un interrogante de cara a los próximos enfrentamientos con Tadej Pogacar en el Tour de Flandes y París-Roubaix.

Una E3 con más dificultades

Sin Tadej Pogacar y Wout van Aert, con Mathieu van der Poel como favorito y con grandes figuras como Mads Pedersen, la E3 –conocida como el mini “Tour de Flandes” con sus 16 muritos- prometía. En esta edición la principal novedad es la incorporación de una segunda ascensión al Kwaremont y a Karnemelkbeekstraat, la ascensión en la la que Van der Poel atacó y se fue en solitario a su victoria el año pasado. La pregunta que nos hacíamos al iniciar la carrera era sobre la condición de Van der Poel luego de su caída y crisis en Milano – Sanremo. Todo esto en un día gris, pero sin posibilidades de lluvias, al menos en un inicio.

El día empezó por una fuga de Filip Maciejuk (Movistar), Kamil Małecki (Pinarello Q36.5), Marco Haller (Tudor) y Milan Lanhove (Flanders Baloise). Pero fue efímera. Luego hubo un nuevo ataque protagonizado por Artem Shmidt (Ineos), Roel van Sintmaartensdijk (Lotto-Intermarché), Alexandre Mayer (Burgos BH), Dylan Vandenstrome (Flanders Baloise) y Alexys Brunel (TotalEnergies). A ellos se sumó luego Henri-François Renard-Haquin (Picnic PostNL). Mientras tanto, Fabio Jakobsen (Picnic) abandonaba continuando su mala racha.

Tras una nueva neutralización de la escapada, se formó otra a falta de 167 kilómetros: Bastien Tronchon (Groupama FDJ), Nickloas Zukowsky (Pinarello Q36.5) y Michiel Lambrecht (Flanders Baloise), a quienes se suman luego Sven Erik Bystrom (Uno-X), Luke Durbridge (Jayco AlUla) y Stan Dewulf (Decathlon CMA CGM). Esta escapada de 6 hombres funcionó y tomaron 3 minutos sobre el pelotón liderado por Alpecin con Silvan Dillier realizando un trabajo similar al que hizo en Sanremo. A ellos se les sumó posteriormente Soudal trabajando para Jasper Stuyven y Dylan van Baarle.

Se consolidan las fugas

Vojtěch Kmínek (Burgos BH) y dos corredores de Picnic PostNL, Sean Flynn y Henri-François Renard-Haquin, se escaparon luego del pelotón para intentar alcanzar a la fuga, pero nunca la alcanzaron y quedaron en tierra de nadie. Sakarias Koller Løland (Uno-X) y Rui Oliveira (UAE), mientras tanto, se accidentaron en una curva en el pelotón. mTras superar el Berg ten Stene (1,3 km al 5,2%), el grupo pasó por el Oude Krusberg a 102 km del final, inicio de una serie de ascensos. Allí la persecución desde el pelotón se empezó a intensificar, sumándose Soudal y Red Bull.

Al llegar a Karnemelkbeekstraat, de 1,5 kilómetros con una pendiente del 5,4%, Timo Kielich (Visma) anticipa con un ataque desde el pelotón. El belga es seguido por Daan Hoole (Decathlon CMA CGM), Edward Planckaert (Alpecin), Anthony Turgis (TotalEnergies), Connor Swift (INEOS) y Pepijn Reinderink (Soudal).  Este grupo se unió al que estaba en tierra de nadie (Renard-Haquin, Kminek y Flynn) formando ahora un grupo de 10.

La carrera se vuelve descontrolada: Jan Tratnik (Red Bull) y Mikkel Honoré (EF) en el primer pasaje por el Kwaremont fueron los siguientes en atacar desde el pelotón, además de Laurence Pithie (Red Bull). Tanto el equipo de bebidas energizantes como UAE perdieron los anteriores ataques, mientras el resto de rivales tenían representación. Mientras tanto, por delante, Renard-Haquin, Kminek y Flynn perdían contacto con el segundo grupo. Todos ellos –junto con Tratnik y Honoré- fueron absorbidos por el pelotón, en donde Florian Veermersch (UAE) sufría un problema mecánico en un momento incómodo, antes de llegar al Kortekeer, el último puerto antes del punto de donde se espera que la carrera explote: el Taainberg.

Ataca Van der Poel

¿Y Van der Poel? Su ataque llegaría precisamente en el Taaienberg en un movimiento que siguió a rueda un viejo conocido suyo de Omloop: Tim van Dijke (Red Bulll), quién fue el primero en atacar. Ambos colaboraron para ir a por el segundo grupo.

El neerlandés de Alpecin hizo parecer todo fácil: llegó al segundo grupo y de ahí, al llegar al Boigneberg se fue en solitario hacia la cabeza de carrera, uniéndose a 45 km del final, antes del Paterberg (0,4 km al 9,2%). Mientras tanto, con Van der Poel ya sacando un minuto del pelotón, Florian Vermeersch (UAE), Laurence Pithie (Red Bull) Jonas Abrahamsen (Uno-X) decidieron realizar un movimiento en el Eikenberg. Otros corredores como Tibor del Grosso (Alpecin), Mathias Vacek (Lidl-Trek) y Stuyven los marcan y se les unen. Todos ellos se unen a lo que era el segundo grupo de Kielich y Hoole, para luego ser todos reagrupados por el pelotón. Tratnik, muy activo todo el día, decide realizar otro ataque para intentar llegar al grupo de Van der Poel y se separa del pelotón, pero tampoco logra consolidar el movimiento.

Mientras tanto, ya en el grupo de punta y llegado el Paterberg (400 metros al 9,2% con picos realmente duros), Van der Poel acelera. Solo Dewulf logra poder seguirle por pocos metros pero rapidamene pierde terreno.

Desde ese momento, la batalla fue más por el segundo puesto que por otra cosa en un pelotón al que todavía quedaban cerca de 50 corredores. Antonio Morgado (UAE) ataca en el Kwaremont y se le une Sven Erik Bystrom (Uno-X). No tuvieron éxito pero los que sí tuvieron mejor suerte fueron Per Strand Hagenes (Visma), Vermeersch y Abrahamsen, quienes logran alcanzar a Dewulf –el ultimo sobreviviente del grupo de Van der Poel-. Con buena cooperación, el cuarteto logra ya sacarle 20 segundos al pelotón, mientras Van der Poel seguía en solitario.

Los persecutores regalan E3 a Van der Poel, que llega con signos de preocupación para Flandes y Roubaix

En un golpe de escena, este grupo lentamente le fue recortando tiempo a Van der Poel, con Veermersch tomando la mayoría de la responsabilidad. A falta de 20 km solo eran 45 segundos y a falta de 10 km solo 25 segundos. En tanto, el pelotón no se quedaba atrás con Groupama y Red Bull tirando fuerte. Todos olían fuerte sangre con Van der Poel cada vez más fatigado. En los últimos 5 km, la diferencia se reducía a 10 segundos para el cuarteto con el neerlandés.

Sin embargo: la falta de cooperación en el momento clave le sirvió en bandeja todo al líder de Alpecin, quien sólo aventajaba por 5 segundos en el flamme rouge: Dewulf fue el primero en dejar de tirar. Abrahamsen fue el segundo, y finalmente Hagenes se aseguró el segundo puesto por delante de Vermeersch. Los cuatro tenían la oportunidad de lograr la mayor victoria en una clásica de sus carreras, pero decidieron regalar todo. Pero Van der Poel, esta vez sin caída mediante, deja más que una duda de cara a sus enfrentamientos contra Tadej Pogacar en lo que fue su tercer título consecutivo en E3. Nunca antes en los últimos años tuvo una victoria tan complicada de conseguir y que casi se le escapa.

“Estoy muy contento con la victoria, pero me ha costado mucha energía”, dijo Van der Poel, visiblemente exhausto. “Pensé que podía lograrlo, pero a falta de 5 km, casi me equivoco. Sobre todo cuando faltaba poco más de un kilómetro, las piernas ya no respondían bien”, dijo. “Entonces miré hacia atrás y estaban muy cerca, pero sabía que si esperaba, quedaría quinto, porque ya no tenía fuerzas en las piernas para esprintar. Así que simplemente hice un esfuerzo máximo sentado hasta la línea de meta”.

Video y resultados finales


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