Djamolidine Abdoujaparov, velocista uzbeko (y previamente soviético), fue uno de los tantos ganadores de la malla verde de puntos en el Tour de France. Pero, más allá de ganar esa clasificación en las ediciones 1991, 1993 y 1994, se lo recuerda por su gran caída en el final en los Champs-Èlysées… y por un abrupto final en su carrera. En una entrevista, acusa a su ex escuadra de suministrarle la sustancia que le hizo dar positivo en el control antidoping.
El terror de Tashkent
Abdoujaparov, apodado El terror de Tashkent, logró 54 victorias (9 de ellas en el Tour) entre 1990 y 1997, y se caracterizaba por un agresivo estilo y por mover excesivamente su bicicleta en los sprints. Fue también uno de los pocos ciclistas en ganar la malla de puntos en las tres grandes vueltas y en una temporada (1994) lo logró tanto en el Giro como en el Tour. Uno de los velocistas más exitosos de la década. En 1997 falló siete controles antidoping y en las pruebas se detectaron, entre otras sustancias, el fármaco antiasmático clenbuterol.
“Nunca he causado que nadie caiga por mi culpa. Nunca he sido injusto”, declaró Abdoujaparov a La Gazzetta dello Sport respecto a su presunta agresividad que hoy sería penalizada. Habló también de ese final de los Champs-Èlysées en donde cayó sólo: “Se han dicho y escrito muchísimas cosas incorrectas, que todavía siguen circulando por la web como por ejemplo, que perdí el control tras pasar por encima de una lata de Coca-Cola”, señaló y, tras lo cual, explicó que sucedió: “En el circuito, en la vuelta anterior, habían dejado abierta la barrera, la del paso de espectadores. La habían movido un buen metro, por donde entraban los coches del equipo y los de policía. Y me la metí de lleno”.
“Mi director hizo lo posible por echarme, me dieron un producto y di positivo”
Afirmó también que ya no hay sprinters así en el ciclismo actual. “Simplemente no veo un velocista como yo ahora, no existe. Lo hice todo yo mismo. Incluso Cipollini, en aquel entonces, tenía tren. Yo nunca lo tuve”, afirmó el ex corredor de 61 años.
Abdoujaparov compitió para varios equipos incluyendo Lampre y Polti: el último fue el Lotto – Mobistar, actual Lotto-Intermarché. Allí -argumenta- orquestaron su doping positivo que implicó el final de su carrera. “Tenía un buen contrato, pero un director deportivo no me quería, hizo todo lo posible por excluirme y dejaron de pagarme. Entonces, una vez, un masajista me dio un producto que tomé sin pensarlo. Di positivo, pero el equipo se enteró un día antes de que fuera oficial. ¡Qué extraño!”, recuerda. En otras palabras, a Abdoujaparov “le hicieron la cama” si le creemos lo que dice.
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El ciclismo tiene su lado oscuro y su lado “aún más oscuro”, es muy probable que “Abdou” esté diciendo la verdad.