Jonathan Milan es uno de los tres mejores sprinters del mundo junto a Tim Merlier y a Jasper Philipsen. Uno de los puntos en donde Lidl-Trek se detuvo a pensar en la postemporada es en cómo mejorar sus prestaciones. Por un lado, se focalizaron en como hacer para que luzca más aerodinámico y eficiente, en lugar de que haga sus característicos movimientos que muchos comparan con una lavadora. Esto requirió de toda una modificación en su posición en la bicicleta. Pero otro aspecto que también tuvieron en cuenta fue su tren de lanzamiento: su lanzador, Simone Consonni, mide 1,65 metros, muy lejos de los 1,94 de Milan, lo cual anula parte del efecto aerodinámico de tener precisamente un lanzador. Lidl-Trek parece haber encontrado la solución: buscar en el mercado un lanzador aún más alto que Milan.
Mide 1,94 y Lidl-Trek le tuvo que buscar un lanzador aún más alto
Toda una tarea compleja pero fácil a la vez para Lidl-Trek: no abundan los ciclistas de esas alturas, pero al mismo tiempo, una vez encontrado, es más fácil decidirse al ser una lista tan reducida. El elegido para fichar fue Max Walscheid: el alemán ex Jayco mide 1,99 metros.
“Estoy muy contento por eso, porque es un tipo muy fuerte”, afirmó Milan a IDLProCycling. “Detrás de Simone (Consonni), siempre tenía que mantenerme agachado, pero detrás de Max, ya no tengo que hacerlo. Por fin puedo sentarme erguido.” Un pequeño ajuste que puede marcar una gran diferencia. De todos modos, Milan aclaró que el posicionamiento del tren es flexible y el orden puede cambiar. El AlUla Tour -en donde iniciará temporada- servirá de ensayo pues allí también irán Walscheid, Consonni y Edward Theuns.
Acepta su ausencia en el Tour
Más allá de estos cambios técnicos, para Milan, 2026 también implicará un giro de timón en lo deportivo. Este año intercambiará roles con Mads Pedersen: el danés irá por la malla de puntos en el Tour de France -la cual Milan ganó en 2025- y el italiano de 25 años participará del Giro.
“No es difícil para mí. Estoy a favor de cambiar el programa de nuevo. Claro que sería genial volver al Tour, pero estoy muy contento de volver al Giro. Hay muchas oportunidades para los velocistas allí, y vamos con una salida fuerte. Después del descanso, hablas con tu entrenador y estableces tus objetivos desde tu propia perspectiva. Ya había visto que hay varias etapas interesantes para los velocistas en el Giro, incluyendo la primera. Me encantaría llevarme la Maillot Rosa en Bulgaria”, señaló Milan. Por otro lado, otra meta que se apuntó son las clásicas, en las cuales todavía no pudo terminar de rendir. Tras el AlUla Tour y el UAE Tour afrontará un bloque de primavera que incluirá Tirreno – Adriático, Milano – San Remo, Gent-Wevelgem y París-Roubaix.
“El año pasado ya estaba algo fatigado después de la Tirreno. Han cambiado muchas cosas, pero San Remo es una carrera que me encanta y en la que quiero hacerlo bien. La Cipressa y el Poggio se corren un poco diferente hoy en día que antes, pero aún tenemos que intentarlo”, concluyó el velocista de Lidl-Trek.
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