Nairo pudo haber sido aún más grande en la historia del ciclismo

Nairo pudo haber sido aún más grande en la historia del ciclismo

Ayer se produjo el anuncio oficial sobre el retiro de Nairo Quintana, el ciclista más importante de la historia de Latinoamérica por sus resultados. Sin embargo, no son pocos los que creen que Nairo pudo haber sido aún más grande en la historia del ciclismo. A continuación, un análisis de por qué el colombiano se quedó en las puertas de pasar a una categoría superior en la que, por cierto, nadie nacido de este lado del mundo ingresó aún.

¿Por qué Nairo pudo haber sido aún más grande?

En este punto no es lo más relevante repasar el brillante palmarés del escarabajo. Basta con saber que ganó el Giro de Italia y la Vuelta a España, así como etapas en las tres grandes. Peleó el Tour de Francia, su deuda pendiente, se impuso en rondas de una semana como Tirreno, Catalunya, Itzulia o Romandía y, sobre todo, abrió el camino a una generación que luego tomó Europa por asalto durante un lustro, dejando una huella imborrable.

Sin embargo, Nairo pudo haber sido aún más grande en la historia del ciclismo y este espacio trata sobre eso. El tunjano tuvo que lidiar con múltiples factores que le impidieron ser considerado al mismo nivel que Merckx, Pogacar, Hinault, Indurain y compañía. Podrían resumirse en su personalidad, el equipo en el que le tocó competir y un rival de época con más recursos en todo sentido. Por eso, en algún punto de su apogeo, Quintana era como una Ferrari con el freno de mano echado.

Falta de rebeldía

El primer punto a considerar es su origen. Que se entienda bien que aquí no se cataloga el mismo como bueno o malo, sino cómo eso influyó en su desempeño deportivo. Dicho eso, Nairo es de una región en la que es ley el respeto a la figura paterna. Eso, como nos sucede a todos en determinados momentos, lo trasladó a la bicicleta. ¿Y qué tiene que ver? Que en reiteradas oportunidades él hubiera trascendido de haber tomado más decisiones propias en lugar de obedecer ciegamente a Movistar.

Ejemplos concretos: el Tour de Francia 2015. En esa edición subía más que el propio Chris Froome y se la pasó corriendo en las montañas mirando hacia atrás. Siempre esperando a Alejandro Valverde, un ídolo absoluto que logró ser podio en la Grande Boucle gracias a eso. Pero en el proceso lastró al tunjano, que se cuidó de no lanzar ataques que descolgaran al murciano y, claro, eso jugó en favor de un Froome que iba cada día a menos pero contaba con un colchón de tiempo para dosificarse.

El Nairo silvestre sorprendió al mundo en el Tour de 2013

El Nairo silvestre, ese que sorprendió al mundo en el Tour de 2013, habría hecho otra cosa. Para bien o para mal, porque así como brilló también pagó en esa edición, demostrando una frescura e inconsciencia que se agradecía ante el robótico mundo Sky. Incluso en 2014 todavía corría así, pero en 2015 -su último año realmente top- regaló el Tour, primero por estar en Movistar y no saber correr en los abanicos, y luego por Valverde.

Imaginen la enorme cantidad de ciclistas que se quitaron el pinganillo en carrera, desobedeciendo órdenes. Con tan solo una pizca de ese espíritu, el boyacense pudo haber logrado lo que la historia debió darle a él y no a Egan Bernal. Por cierto, el de Zipaquirá, además de piernas, se plantó al doble comando de Sky en 2019 y mostró más piernas que su colíder Geraint Thomas.

Para bien o para mal, Movistar

Aquí no se trata de caerle al equipo español, todo lo contrario, le dieron una oportunidad única y la verdad es que por su naturaleza Nairo necesitaba un equipo familiar e hispanohablante. Lamentablemente, ese conjunto no estaba en la cima del ciclismo -aún no lo está- y su trayectoria deportiva coincidió con la explosión de la tecnología aplicada al alto rendimiento. Así, mientras en ese entonces en Sky estudiaban el clima o incluso el material del que fabricaban la vestimenta, los de Unzué todavía estaban en la prehistoria.

Hubo incontables momentos en la carrera de Nairo con los españoles en los que eso quedó expuesto. Desde ir mal ubicados en el pelotón hasta no saber que vendrían ráfagas de viento a tener la bicicleta de repuesto propia mal colocada en el techo del coche, adrede o no, con las demoras del caso para los cambios; una planificación de calendario no tan óptima que acabó por quemarlo al incluir cuatro grandes vueltas en un año calendario.

La crono no ayudó, Colombia y Landa tampoco

Y hay más: poco respeto a sus galones cuando ya había regalado el Tour en beneficio de Valverde, con la llegada de Landa para complicar el clima interno cuando todo debía ser para él. Ni que hablar de las tácticas, algo que ahora se entiende mejor habiendo visto los documentales de Movistar -“la fuga de la fuga, ostia”-, el uso de materiales que iba por detrás de las estructura de punta, y por supuesto una filosofía ultra conservadora que se le transmitió y apagó su llama. Nairo pasó de pensar en ganar el Tour a ser partícipe de la búsqueda de la clasificación por equipos.

Eso, sumado al nacionalismo extremo de Colombia, generó una narrativa tóxica respecto a que el equipo lo saboteaba, incluso la UCI. Y la verdad es que el único sabotaje era el propio por lo comentado previamente, o a lo sumo el de la formación española por sus falencias, pero de ninguna manera por un plan premeditado.

Por último, pero no menos relevante, la falta de rendimiento contrarreloj lo lastró. Un poco por sus cualidades físicas -aunque hoy Vingegaard maravilla pesando 58 kg- otro tanto porque de este lado del Atlántico tampoco hay una cultura sobre la especialidad y, obviamente, porque recaló en la estructura navarra, en esos años muy lejos de las prestaciones de Sky o quienes acudían al túnel del viento.

Coincidir con Froome y Sky

Finalmente, el factor que determinó que Nairo pudo haber sido aún más grande en la historia del ciclismo, justamente por quedarse a las puertas de algo superior, fue la coincidencia con el Team Sky. Los británicos, una suerte de precursores de lo que hoy son los perfeccionistas en Visma, dominaron el pelotón básicamente por todo lo enumerado antes con Movistar. Tenían mucho más dinero y sabían usarlo.

Liderados por Chris Froome, aplicaban un tren de vatios que ahogaba al resto y preparaba el terreno a su líder. Se sabían superiores y encima los españoles y el colombiano los ayudaban. Porque aún en todo ese esplendor, cuando Quintana estaba en su pico realmente podía lastimar al “keniata” y si no lo hizo fue por el mencionado freno. Diferente con Contador, que no tenía las piernas de Nairo pero sí la mentalidad necesaria, demostrando varias veces el camino.

El declive

De hecho, aunque a la mayoría no le agrade reconocerlo. Quintana se hizo con la Vuelta a España de 2016 cuando ya no estaba en su esplendor. Venía de recibir una paliza en el Tour y no podía quebrar a Froome, hasta que Contador sacó una genialidad de su libreta, el colombiano se soldó a su rueda y el resto es historia.

Finalmente, así como se le criticó a Froome que haya estirado su trayectoria hasta despedirse dando lástima, algo similar podría decirse sobre Nairo. Cuando se marchó de Movistar rumbo a Arkéa ya no era un vueltómano capaz de ganar una ronda de tres seamanas. De hecho, la última vez que estuvo en esa posición fue el Giro de 2017, y porque no estaban los rivales más importantes de la época. Aún así, el nivel base del tunjano era tan elevado que tenía resto para estar siempre en el top 10 de una grande. No es casual, por algo sostenemos que Nairo pudo haber sido aún más grande en la historia del ciclismo.

Arkéa y el tramadol

Lamentablemente, quedó más expuesto corriendo en una escuadra todavía más pequeña, porque allí ni siquiera iba bien posicionado en el pelotón. Y para colmo, cometió el conocido error con el Tramadol. Sí, se equivocó, no insistan con teorías conspirativas sobre una sustancia que sólo puede estar en el organismo si se ingiere. Se equivocó y pagó por ello con un año fuera. Regresó cuando nadie lo quería y fueron los españoles los que le dieron una oportunidad de irse bien.

Porque así como Movistar lo privó de ganar el Tour, sí hay que decir que le facilitaron el acceso a una vida jamás imaginada por él y un adiós haciendo lo que más quería: corriendo. Estos últimos años fue la sombra del Nairo que se convirtió en el mejor corredor latinoamericano de todos los tiempos. Una lástima que le faltó tan poco, porque Nairo pudo haber sido aún más grande en la historia del ciclismo.


Descubre más desde Ciclismo Internacional

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

5 comentarios en “Nairo pudo haber sido aún más grande en la historia del ciclismo

  1. Sintetizando…. Un corredor sin sangre… Siempre pendiente del q lleva a rueda y un ciclista con piernas pero nada valiente…. Amén de q fue un pésimo contrarrelojista.

    1. David. Estoy seguro que nunca vió correr a Nairo, ni conoce a Nairo Quintana. Si ha habido un corredor colombiano con sangre fue él. Era un killer. Otra cosa es que fue mal dirigido. Y no concuerdo con que fuera humilde (no en el contexto de personalidad), el que lo conozca sabe que no es humilde, es altivo; eso si, respetuoso. Ciclistas sin sangre han habido muchos. Pero Quintana no está en ese grupo.

  2. Nairo pudo conquistar el TDF 2015 , era el más fuerte subiendo pero exigencias del equipo de Unzué y la postura de Valverde para llevarlo al podium, primaron sobre la valentía y rebeldía del crédito boyacense. Otro de los factores que lo mermaron en su rendimiento hacer Giro y TDF en una misma temporada, 2017 , como dijo su padre, lo quemaron y reventó y se añade el presunto uso del Tramadol para equipar las fuerzas ante el Salbutamol Froome y el entramado sombrío del SKY para potenciar el rendimiento de sus ciclistas .

  3. Otro factor que influyó fue que no vio a Pogacar competir cuando era juvenil. Si uno lanza un ataque, no pide relevo 30 metros más adelante a sus rivales directos. Su codo marcó un hito en el ciclismo.

  4. Falta mencionar que en el tour 2015, en la epata 12 Froome ganó y le hizo diferencia a Nairo de una forma que resultó sospechosa, las denuncias del doping mecánico de Froome ese día surgieron y no por medios colombianos, pero el tema nunca recibió interés de la UCI.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *