La temporada de 2025 de fichajes tuvo algunas transferencias de alto perfil como fueron las de Juan Ayuso, Remco Evenepoel, Cian Uijtdebroeks, Derek Gee y Oscar Onley. Todas tuvieron una característica en común: son ciclistas que todavía tenían un contrato vigente y cuyo pase involucró el pago de una cláusula de rescisión. ¿Se convertirá en una nueva tendencia en el ciclismo? Los equipos más chicos, que suelen ser los más afectados, piden más protección.
Pez grande come al pez chico
No es novedad que, cada vez más, los equipos más grandes arrebatan a los mejores corredores de las escuadras del fondo de la tabla. Un ejemplo es la contratación de INEOS del escoces Oscar Onley, cuarto en el último Tour de France con Picnic – PostNL con solo 23 años. Para fichar al corredor, con contrato hasta fines de 2026, INEOS tuvo que pagar una cifra cercana a los 6 millones de euros a Picnic, una cifra aún más alta de la que desembolsó Red Bull a Soudal por Evenepoel.
Para Picnic –como a cualquier equipo pequeño- significa un gran golpe, pero la venta de ciclistas con dinero a cambio también les puede servir como ventana de oportunidad para fichar y desarrollar a otros ciclistas, en lugar de simplemente esperar que sus corredores terminen sus contratos y un equipo top los fiche sin ninguna compensación. 6 millones de euros, después de todo, es una cifra similar a la que pagan muchos co-patrocinadores en un año. Un ejemplo similar ocurrió en Soudal QuickStep: podían esperar a que Remco se quedara una temporada más a cumplir su contrato para luego inevitablemente irse a otra formación, o desprenderse de él obteniendo una jugosa compensación que, en el caso de la escuadra belga, la utilizaron para contratar a corredores que refuercen su debilitada área de clásicas.
La UCI, en sus reglamentaciones, no prevé un sistema de cláusulas para los ciclistas. Simplemente se limita a decir que, para romper un contrato, tiene que haber un acuerdo entre ciclista y los dos equipos. Iwan Spekenbrink, director de Picnic, se mostró a favor de institucionalizar esta tendencia y convertir al mercado de fichajes del ciclismo en uno más parecido al fútbol.
¿Un sistema de transferencias como en el fútbol?
“A nivel personal, cuando sucedió, durante tres o cuatro días me quedé diciendo, ‘Mierda, esto no es lo que queríamos’. Cuando construyes algo, cuando tienes éxito y cuando hay una muy buena conexión, siempre es difícil. Oscar es un tipo honesto, lo da todo por su trabajo, así que fue genial trabajar con él. Pero si dejas eso de lado, construyes equipos, y si miras lo que hacemos, somos buenos en encontrar buenos corredores y desarrollarlos. Hace dos años, poca gente conocía a Oscar. Sabemos cómo encontrar talento e invertimos mucho en ello. Lo que sucedió con Oscar no es el resultado de un mal trabajo, sino de un buen trabajo. Es la confirmación de un trabajo”, manifestó a CyclingNews, el jefe de un equipo que ahora apostará a que Max Poole se convierta en lo que fue Onley.
“Cuando tienes éxito, muchos corredores pueden hacerlo bien. Es como en el fútbol: cuando haces un buen trabajo, muchos atletas triunfan y tienes que tomar decisiones. Eso es lo que pasó con Oscar, y tuvimos que anteponer los mejores intereses del equipo”, agregó. Los seis millones de euros recibidos –señalan en Picnic- serán invertidos con prudencia en los próximos años.
En ese marco, pidió que esta posibilidad abierta a los equipos más chicos tenga un marco de protección. “Necesitamos un sistema de transferencias como en el fútbol. En el fútbol, puedes cambiar de equipo (antes de terminar contrato, pero tienes que negociar una tarifa para tu transferencia. Hay demasiados juegos que se juegan en el ciclismo ahora mismo, especialmente por los agentes. Es un caos. Nos guste o no, necesitamos un sistema donde si tienes un contrato, también haya una cláusula establecida. Para esa cláusula, ni siquiera tienes que negociar: puedes irte. Pero si la cláusula no se paga, el corredor tiene que quedarse y respetar el contrato”.
Como ejemplo, el contrato de Poole –quién liderará al equipo en el próximo Giro d´Italia- expira en 2027 pero el equipo buscará renegociarlo pronto para incluirle una cláusula de rescisión significativa para proteger al equipo. Se trata, de esta forma, de un sistema que sin duda ayudaría a los equipos más pequeños y que haría que los más grandes paguen un valor más justo. No sería sorprendente que, a futuro, también aparezcan los préstamos de corredores. ¿Por qué no?
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