Pogacar, Remco y otros 52 ciclistas, investigados por la fiscalía de Flandes

Polémica en el Tour de Flandes por un paso a nivel Foto: Cor Vos

La polémica generada por el paso del tren a más de 200 kilómetros del final en el Tour de Flandes sigue sin cerrarse. Si bien la Unión Ciclística Internacional (UCI) y el jurado de la carrera descartaron cualquier tipo de sanción, incluyendo descalificaciones o tarjetas amarillas, la fiscalía de Flandes Oriental tomó el caso y podría haber represalias, siguiendo las normativas de tránsito de Bélgica.

Pogacar, Remco y otros 52 ciclistas, investigados por la fiscalía de Flandes

Los ciclistas, casi un tercio del pelotón de 175 integrantes, se saltaron un semáforo en rojo en un paso a nivel cuando faltaban 212 kilómetros para la meta. Como consecuencia, el pelotón se dividió y la mayor parte del grupo quedó retenida por las barreras móviles antes de reagruparse a petición de los comisarios de la UCI en los kilómetros siguientes, una vez que tuvieron el paso libre. Ahí no hubo ningún problema y se siguió el protocolo de la UCI cuando un pelotón o grupo se divide en dos por el paso de un tren.

El problema radica en que la porción del pelotón que quedó por delante cruzó las vías cuando ya el semáforo estaba en rojo y había un sonido de advertencia. En lo deportivo, el reglamento UCI contempla multas, tarjetas amarillas y descalificación para estos corredores. Sin embargo, no hubo ninguna sanción para ninguno de ellos, incluyendo el eventual ganador, Tadej Pogacar y el tercero de la carrera, Remco Evenepoel.  Un segundo grupo con corredores como Wout van Aert y Mathieu van der Poel se detuvo atrás con las barreras ya cerradas.

El argumento de la fiscalía

El caso sigue en pie en lo extradeportivo. La Fiscalía de Flandes Oriental identificó a todos los 54 ciclistas que podrían enfrentarse a sanciones. Según Het Nieuwsblad, los corredores implicados podrían enfrentarse a multas de entre 320 y 4.000 euros y a la retirada del carné de conducir durante ocho días. También es posible llegar a un acuerdo extrajudicial.

“Ignorar un semáforo en rojo en un paso a nivel es una infracción de cuarto grado, la categoría más grave según la ley de tráfico, que puede tener graves consecuencias”, declaró la Fiscalía de Flandes Oriental, según Het Laatste Nieuws. “Tal infracción supone graves riesgos para la seguridad tanto de los ciclistas como de terceros. Por lo tanto, estas infracciones se castigan severamente.” Tras la investigación y los resultados de las investigaciones, la Fiscalía decidirá si procede iniciar un proceso penal. Aún no está claro si los ciclistas tendrán que comparecer ante el tribunal policial.

“No fue intención de los ciclistas”

Mientras la investigación prosigue, el director deportivo del Soudal Quick-Step, Sep Vanmarcke, declaró que la culpa no recae enteramente en los ciclistas. “Suelen llegar allí en pelotón a unos 55 kilómetros por hora. Los primeros ciclistas tienen buena visibilidad, pero el resto mira hacia atrás al ciclista que va delante, y a menudo también se pierde el sonido, así que no todos se dan cuenta de lo que está pasando”. “Los primeros corredores empezaron a frenar claramente, pero entonces tienes que hacer una evaluación rápida: ¿Freno bruscamente aquí y me arriesgo a que se queden atrás? ¿O sigo adelante? Como corredor, tomas esa decisión basándote en tu propia habilidad y teniendo en cuenta la seguridad. Desde luego, no es intención de los ciclistas estropear las cosas ni infringir las reglas deliberadamente”, razonó.

Tras lo cual, Vanmarcke responsabilizó un poco a la organización. “No se puede esperar que los ciclistas se sepan de memoria todos los horarios de los trenes, ¿verdad? Cualquier persona con autoridad, como la policía y los organizadores, también puede asumir la responsabilidad e intervenir de forma segura. Si se actúa a tiempo, nadie corre peligro”.

¿Un mejor protocolo a futuro?

Vanmarcke concluyó diciendo que las diversas partes interesadas, entre ellas la Compañía Nacional de Ferrocarriles de Bélgica (NMBS) y el gestor de la infraestructura ferroviaria Infrabel, deberían trabajar juntas para evitar incidentes similares en el futuro y coordinar los tiempos de carrera y los trenes. “No hubo mala intención, y en una carrera no siempre es fácil tomar la decisión correcta. Trabajemos juntos para encontrar una mejor solución, porque el ciclismo cumple una función ejemplar. Esta situación podría repetirse en el futuro, así que aprovechemos este momento para cambiar algo colectivamente”, agregó.

Más allá de este hecho, hay situaciones que fueron manejadas recientemente de una forma más ejemplar: en la última Tirreno-Adriático, en la etapa 3, la organización tuvo en cuenta el paso próximo de un tren y neutralizó con un coche al pelotón hasta el paso del tren a velocidad crucero. De esta forma se evitó cualquier tipo de polémica.  Veremos si este caso en Flandes sienta un precedente de cómo manejar situaciones similares a futuro.


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