Segunda jornada de ciclismo de élite en la temporada 2026 y primer sancionado con tarjeta amarilla. Se trata de Tord Gudmestad. El sprinter noruego de 24 años ofició de lanzador para el ganador de la primera etapa del Tour Down Under, Tobias Lund Andresen. Sin embargo, su festejo posterior terminó siendo sancionado.
Recibió la primera amarilla del 2026 por festejar
Se trató de un trabajo perfecto del tren de Decathlon CMA CGM que llevó al triunfo de Andresen, nuevo fichaje proveniente de Picnic PostNL. Al triunfar frente a Matthew Brennan (Visma) y Sam Welsford (INEOS), su compañero de equipo, Tord Gudmestad, celebró la victoria levantando el brazo derecho. Una acción que está penalizada por el reglamento de la UCI desde el año pasado. El reglamento establece que es una acción penalizable con una tarjeta amarilla cuando un ciclista “decide reducir la velocidad durante un sprint y, por lo tanto, pone en peligro a otros ciclistas: manteniéndose deliberadamente en la línea de sprint de otros ciclistas, animando en el pelotón, comunicándose por radio o quitando las manos del manillar mientras todavía está en el pelotón”.
Gudmestad no pudo evitar la tarjeta, además de ser descalificado del sprint pasando del decimotercer lugar al último puesto del pelotón: el 154.
En Australia, entre tanto, victoria para Tobias Lund Andresen tras un excelente trabajo de equipo. Tras un buen 2024, le costó mucho ganar el año pasado. Es una buena señal para Kooij que el tren de Decathlon ya esté engrasado en enero. pic.twitter.com/CZg4KJ1D6K
— Cuadernos del Ventoux (@CdelVentoux) January 21, 2026
¿Cómo funcionan las tarjetas amarillas?
El sistema de tarjetas amarillas arrancó 2026 con su primer sancionado. En 2025, año de su estreno, hubo 271 tarjetas amarillas. Sin embargo, solo hubo un suspendido. ¿Por qué? Es muy difícil ser reincidente con las reglas del sistema.
Para ser suspendido hay que recibir dos tarjetas amarillas en la misma carrera de un día o carrera por etapas. En ese caso, el corredor es descalificado de la carrera y recibe una suspensión de siete días. Tres tarjetas amarillas en un plazo de 30 días –en distintas competiciones- resultarán en una suspensión de 14 días. Seis tarjetas amarillas en un año implican una suspensión de un mes. Una vez que se sirve la suspensión, en cualquiera de los casos, las mismas se limpian y se empieza desde cero. El sistema, si bien es un buen primer paso de cara a sancionar acciones peligrosas, fue objeto de críticas al ser excesivamente benigno. Tal como analizamos previamente, es necesario endurecer las penas para que las amarillas sean más efectivas.
Descubre más desde Ciclismo Internacional
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
