Con una pendiente que llegó al 17%, el final de Jebel Mobrah dio un primer diagnóstico en donde están paradas las estrellas del pelotón, en particular Remco Evenepoel e Isaac del Toro que iban a protagonizar un duelo que, al final, no llegó a concretarse. El belga hizo cenizas el “momentum” que tuvo a inicios de esta temporada con 6 victorias, mientras el mexicano parece haber aprendido grandes lecciones del fracaso táctico del último Giro d´Italia con una inteligente estrategia pero que… ¿Le servirá para las grandes contiendas?
Del Toro mostró su aprendizaje
Quizás por tener conocimiento previo del terreno, Del Toro utilizó una respuesta completamente inversa a la de Evenepoel. Tal como demostró en ocasiones anteriores como Tirreno – Adriático 2024, el mexicano siguió su propio ritmo. No es de sorprender que Joao Almeida, su compañero de equipo en UAE, lo felicitara en redes sociales diciendo que hizo una “real Ameidada”, pues corrió de una forma muy similar a la del luso. En la primera parte del puerto de 6,5 km -la más suave con una pendiente del 7% previa a un descenso-, Del Toro no entró en pánico ni con los ataques de Chris Harper ni con los de Junior Lecerf, Felix Gall y el propio Evenepoel.
Se situó por detrás del pelotón, haciendo incluso creer que estaba entrando en crisis a todos los observadores de la carrera. Una vez llegados a la segunda parte del puerto (5 km con pendientes del 12% que llegan al 17%) y con Remco mostrando ya los primeros signos de quiebre, Del Toro aceleró. Con tranquilidad, incluso se lo ve charlando y dando gestos a quienes le otorgaban bidones. Adam Yates preparó su ataque, se fue con Lennert van Eetvelt, y luego hizo sucesivos puentes que aprovechó para hacer breves descansos: primero alcanzó a Luke Plapp, pausa, luego alcanzó a Harold Tejada y Felix Gall, pausa y finalmente se fue para apuntar a Tiberi. Definitivamente no se esperaba la condición que mostró el italiano: en el último segundo, Del Toro, yendo a full gas, no pudo restarle más de dos segundos al de Bahrain.
Se trata de una versión mesurada del mexicano que aprendió precisamente de un error que le podría haber costado el Giro: responder inmediatamente al ataque de Richard Carapaz en lugar de hacer su propia carrera. Un error que repetiría posteriormente, con otros rivales, en el Mundial de ruta de Kigali. El truco es sencillo: simplemente se puso un techo en los vatios que pedaleó.
Aspectos por pulir
Pero así como mostró muchas virtudes frente a Evenepoel, Del Toro también mostró debilidades. Se trata de una estrategia de ritmo y de posicionamiento que no podrá repetir siempre: las anchas rutas y los rivales de este UAE Tour se lo facilitan, ¿pero que sucederá en momentos donde el posicionamiento será crucial?. El propio mexicano también dejó entrever que fue excesivamente conservador. ¿Ese es su límite para no explotar o hay un potencial desaprovechado? De no haber perdido tanto tiempo en la primera parte del puerto, la victoria de etapa hubiera estado al alcance y no debería depender de la jornada de Jebel Hafeet de este sábado.
El ex ciclista estadounidense Tom Danielson explicó este aspecto en sus redes sociales: “Del Toro, irónicamente, corrió como el viejo Remco simplemente manteniéndose en sus zonas y ritmo sin siquiera intentar cubrir los movimientos. Hoy me recordó al vintage Ryder Hesjedal súper relajado al fondo, luego en la carrera, luego atacando y dejando atrás a todos. Creo que hizo esto porque claramente está usando esta carrera para entrenar y desarrollar cuidadosamente sus zonas umbral”.
Tras lo cual, advirtió: “El final de la escalada, creo, expuso un área que considero es actualmente un limitante para Del Toro. Claramente tiene un nivel por encima del resto en fuerza o torque general. Pero en duraciones más largas, como de 12 minutos a 30 minutos, este alto torque es más difícil de sostener para su cuerpo y tiene que reducirlo a un nivel que no está por encima de los mejores ciclistas”. Todo esto se suman a dudas que no se resuelven en una carrera como el UAE Tour, incluyendo su resistencia en etapas multipuerto, algo que la ruta de la carrera emiratí no incluye en su menú.
Evenepoel vuelve a sembrar dudas (por centésima vez)
Pero mientras que para Del Toro poco le cambiará si es derrotado en esta etapa de aprendizaje, para Remco Evenepoel se trata de un escenario poco deseable, especialmente si se cambió de equipo con el objetivo enfático de acercarse a Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard en el Tour de France. Repite el ciclo sin fin de obtener grandes actuaciones en algunos terrenos, obtener hype de cara al Tour y fallar inexplicablemente en simples objetivos. Una conclusión ecuánime entre los analistas, sea o no ciertas sus “calambres” que exhibió Remco, es que su desastre en el UAE Tour responde a tres cuestiones:
- – No seguir su propio ritmo y confiarse excesivamente: El belga siguió los ataques de Plapp, Gall, Lecerf, Tejada y Tiberi. Si bien a algunos le sirvió, atacar anticipadamente terminó siendo un error para varios de ellos, incluido al austriaco de Decathlon. Muy posiblemente Evenepoel se confió al verlo a Del Toro perder contacto. Lo cierto es que, con la ventaja conseguida en la contrarreloj, simplemente debía seguir el ritmo del pelotón.
- – Una mala performance: más allá de una estrategia de ritmo errada, simplemente a Evenepoel no le dieron las piernas. Terminar a más de dos minutos de Tiberi por detrás de gregarios que no son escaladores puros como Tijmen Graat (Visma) habla de que decididamente un mal día.
- – Una cuestión mental: estos llamativos sube y bajas en la performance de Evenepoel no se puede reducir a una cuestión únicamente física. Tal como lo mostró en el último Tour de France en su día de crisis y su posterior abandono, e incluso en competencias donde tuvo óptimos resultados como el Mundial de Kigali, Evenepoel tiene grandes problemas cuando las cosas terminan saliéndose de su control. Cuando eso sucede en la montaña, simplemente se hunde. No parece tener un punto intermedio.
Se trata de la misma historia que se repite una y otra vez: la falta de consistencia de Evenepoel en las montañas. El belga no es un escalador nato, sino un ciclista que debe hacer multiplex sacrificios para serlo y en donde todo tiene que salir a la perfección. Los casos son muy escuetos: un excelente tercer lugar en el Tour de France y la victoria en La Vuelta 2022 lentamente parecen convertirse en excepciones a las reglas que en ejemplos que otorguen optimismo.
Cambiar de equipo no equivale a un cambio mágico
Es cierto, como dice Evenepoel, que es un error entrar en pánico. El Tour de France está lejos y la verdadera primera prueba de fuego será la Volta a Catalunya a fines de marzo, tras completar su primer campo de altitud en Tenerife y con una ruta más semejante a una gran vuelta a diferencia de las condiciones atípicas que presenta el UAE Tour. Allí no pueden haber justificaciones frente a rivales del calibre de Vingegaard y Almeida.
No se puede esperar un gran estado de forma en febrero. Pero lo sucedido esta semana vuelve a poner en escena que, tarde o temprano, Evenepoel deberá tomar una decisión en su carrera. ¿Vale realmente la pena seguir aferrados a un sueño del Tour de France que requiere dejar de lado objetivos como las clásicas y en donde, quitados Pogacar y Vingegaard de en medio, asoman ciclistas con mejores credenciales en las escaladas que la suya?
Lo que suceda en el resto de este año será crucial pues, ya no estará más el argumento de que no está en un equipo que lo pueda preparar para una gran vuelta (lo cual es subvalorar tremendamente el buen equipo de performance que tiene Soudal, el cual no tiene mucho de envidiar que los demás equipos top). La realidad es que Red Bull no va a hacer magia, como muchos se aferran a pensar.
Red Bull, hasta este momento, no dio claros diagnósticos sobre qué hacer con Evenepoel. Por un lado, señalan que tiene que mejorar los esfuerzos de cinco minutos, para poder responder con más claridad a los ataques de Pogacar. Una cuestión útil, especialmente en óptica de carreras de un día. Esta mayor explosividad (o, al menos, el mayor foco en ella) se notó en sus victorias de inicio de temporada en España. Sin embargo, ¿Qué pasa cuando se encuentran puertos de 40 minutos como el de esta semana?
También, en voz baja, dieron otro crudo panorama. Sus entrenadores sugieren que, para ser competitivo en la montaña, debería reducir la masa muscular en las piernas, algo que afectaría su fuerte en la contrarreloj. Un experimento riesgoso que podría conducir a lo desconocido. Red Bull prefiere evitarlo por el momento ¿Qué harán si estas crisis se vuelven a repetir en la montaña? El equipo, después de todo, gastó más de 6 millones de euros en romper el contrato de Soudal – Quick Step pensando en el Tour de France, no en otra cosa.
Los ciclistas “olvidados”
Tanto foco en Del Toro y Evenepoel suena quizás a menosprecio al ganador del día, Antonio Tiberi que marcó su mejor performance de toda su carrera. 6,76 vatios por kilo en 24:15 de la segunda mitad del puerto, con una velocidad de 16,53 kilómetros por hora. Tiberi no es el corredor más explosivo y que llame la atención, pero tras un muy mal 2025 que inició a descarrilarse con su caída en la etapa 14 del Giro d´Italia, el líder de Bahrain empezó a mostrar una interesante faceta, terminando cuarto en la Volta a la Comunitat Valenciana, por detrás de otro italiano que lo opacó en el último año y medio: Giulio Pellizzari.
Hay otros nombres dignos de mención: Lennert van Eetvelt (Lotto), ganador de la edición 2023, volvió a mostrar su mejor versión, resistiendo los embates de Del Toro por un largo lapso. Del mismo modo, no cayó en el error típico de ayudarlo a tirar, siendo el mexicano el favorito. La pregunta es si podrá llevar este estado de forma al resto del año sin accidentes de por medio. Su equipo lo necesita.
Derek Gee, con un déficit de 1:07, tuvo un buen debut con su nuevo equipo (Lidl – Trek) en un puerto que no se adapta a su característica de ciclista diesel y en una carrera que originalmente no estaba planeada pues iba a ir a Algarve. Ilan van Wilder, el reemplazo de Soudal – Quick Step a la hora de pensar generales, volvió a mostrar también lo consistente que es en carreras de una semana. Tal vez incluso más que su ex compañero de equipo, paradójicamente. Harold Tejada, con su tercer lugar, parece encaminado a otro top 10 en un UAE Tour, tras su noveno puesto de 2025.
Tal vez la sorpresa más positiva -y más para un Visma – Lease a Bike que viene de semanas de turbulencias – fue la de Jorgen Nordhagen en este UAE Tour. Tal como lo mostró en la etapa reina del Tour de Romandía del año pasado, el noruego mostró su potencial llegando a 1:07 de Tiberi. El ciclista de 21 años llegó por delante de otros compañeros de equipo más experimentados como Wilco Kelderman y Ben Tulett, quién tuvo un mal día. La pregunta para hacerse es: ¿Podrá sostener estos resultados a lo largo del año a diferencia de 2025? En un equipo escueto de talentos escaladores a futuro, la actuación de Nordhagen es una noticia positiva que, inexplicablemente, parece haber quedado enterrada por la prensa en general al reportar lo sucedido en la etapa.
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