El último domingo en In Flanders Fields se produjo una situación que demuestra una vez más el cerrado círculo que los corredores tienen y cómo entre ellos hay códigos que no se extienden al resto del mundo del ciclismo. En este caso, Oliver Naesen sabía cómo correrían Alpecin y Van der Poel y no le contó a su equipo.
¿Qué pasó en In Flanders Fields?
A diferencia de otras ediciones, este año Alpecin optó por no ir al ataque en el Kemmelberg con Van der Poel, quien de hecho comentó eso en plena competencia. ¿Cómo? Según contó Naesen a HLN Wielerpodcast, tuvo un revelador intercambio con el neerlandés. “A la entrada de uno de los sectores de tierra le dije que me vendría bien que no atacara de inmediato porque venía de estar mucho tiempo de cara al viento”, narró.
Y la respuesta fue clara: “Me dijo que no me preocupe porque querían un sprint”, continuó el belga de Decathlon. “Ellos tenían planeado ir por el sprint y eso me dio confianza para el final”, añadió el veterano de 35 años, figura de las clásicas hasta antes de la pandemia. De hecho, ese testimonio ratifica por qué Van der Poel no colaboró con Van Aert cuando éste intentó en la cota, algo que él mismo expresó luego.
El resto es conocido: Jasper Philipsen se impuso en el embalaje y la estrategia rindió sus frutos. Al mismo tiempo, Mathieu evitó exprimirse a tope a una semana del Tour de Flandes y tras haber mostrado alguna fisura en la E3, pero eso corresponde a otro análisis.
Sabía cómo correrían Alpecin y Van der Poel y no le contó a su equipo
Pero lo más interesante de todo esto es la compleja situación ética que atravesó Naesen: ¿Traición o regla del pelotón? La cuestión es clara: él ocultó “información privilegiada” que Van der Poel le dio en carrera. Y en el caso de Decatlhon, tenían a Tobias Lund Andresen, uno de los hombres del momento que luego acabó segundo, pero conociendo esa información no son pocos los que se preguntan si Oliver no debió compartirla con su equipo. Está claro que Decathlon no lo sabía pues siguieron tirando en el pelotón cuando la diferencia con Van der Poel se ampliaba.
En todo caso, con Van der Poel adelante sin dar relevos completos era evidente que el pelotón tenía ventaja para ir por un embalaje masivo. Habría que ver si Naesen se hubiera comportando de otro modo en caso de que su formación no tuviera un hombre rápido como Lund Andresen, pero al menos aquí reflejó su lealtad a los códigos internos del grupo por encima de quienes le pagan el salario.
Al mismo tiempo, habiendo revelado la situación en un podcast, ¿no vulneró esos códigos? El debate está servido y estarán los que defiendan lo que hizo el ciclista belga, a quien el resultado final avala en cierto modo porque su compañero subió al podio y difícilmente pudieron haber corrido de otra forma aún conociendo estos datos. Sabía cómo correrían Alpecin y Van der Poel y no le contó a su equipo. ¿Traición o regla del pelotón?
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