La última edición de Omloop se puede resumir en pocas palabras: en un momento de caídas y alta tensión a poco más de 40 kilómetros del final en el pasaje por el Molenberg, Florian Vermeersch (UAE) ataca, arrastrando a Mathieu van der Poel (Alpecin) y a Tim van Dijke (Red Bull), el trío alcanza a la fuga inicial, Van der Poel ataca en el Muur quitándose a sus acompañantes y termina ganando. El gran debate tras la carrera se centró en si UAE y Red Bull tomaron la decisión correcta de colaborar con alguien que, desde el primer momento, era el gran favorito para la victoria.
¿Se equivocaron o acertaron UAE y Red Bull en ayudar a Van der Poel?
Ambos atacantes, en particular Veermersch, fueron duramente criticados en redes sociales al ayudar a Van der Poel y, virtualmente, cerrar completamente la carrera. El motivo es el de siempre: la continua postura de equipos rivales en ayudar a los favoritos y no maximizar sus chances de victoria, algo que se nota especialmente en las clásicas donde están presentes el neerlandés o Tadej Pogacar. Sin embargo, en este caso en particular, probablemente ambos conjuntos tomaron la decisión lógica.
En el caso de Vermeersch, UAE no tenía una carta ganadora para un final al sprint, por lo que necesitaba con obligación una fuga. No colaborar, provocar que el pelotón se agrupara y que Tim Wellens -quién, dicho sea de paso, no estaba en su mejor condición- volviera a encender la carrera era una postura muy riesgosa. Posiblemente UAE no podía conseguir algo mejor que el tercer lugar que terminó consiguiendo con Veermersch quién, además, está en año de expiración de contrato y necesita resultados como este podio.
Con Red Bull, en cambio, la postura fue contraria. Si bien Van Dijke colaboró en un inició con Van der Poel luego de hacer puente y llegar a la fuga, luego se saltó completamente sus turnos. Otra decisión lógica pues, en caso de neutralizarse la fuga, Red Bull tenía grandes oportunidades detrás en un sprint con Jordi Meeus y Laurence Pithie. Con una muy buena estrategia de equipo -algo que no se había visto en las clásicas del año pasado-, Red Bull incluso supo readaptar su estrategia: en los últimos 15 kilómetros tanto Pithie como Meeus comenzaron a cerrar ataques en el pelotón al ver que la fuga de Van Dijke y su puesto en el podio estaban bien encaminados. Una vez más, ellos también maximizaron sus chances pues Meeus no necesariamente es un nombre ganador en un embalaje.
Es cierto que una posible crítica hacia Vermeersch es su excesiva colaboración con Van Der Poel. Pero lo cierto es que si no lo hacía, Van der Poel muy probablemente hubiera ganado igual con menos ventaja hacia el pelotón, y Vermeersch no se hubiera asegurado una reserva de tiempo suficiente contra el pelotón para llegar a su tercer puesto.
“Creo que algún día podré ganarle a Van der Poel”
Todo esto lo explicó Vermeersch en sus comentarios tras la carrera. “Estoy muy contento. Subir al podio el primer fin de semana siempre es un placer . Estoy bastante satisfecho con la forma en que corrimos hoy, siguiendo el plan de carrera y manteniendo una posición de liderazgo, y eso es lo que más me complace. El plan esta mañana era llegar primeros al Molenberg, y eso fue lo que logramos. Tengo que agradecer al equipo; Julius Johansen hizo un gran trabajo para colocarnos en la posición perfecta”.
La situación fue perfecta para el belga de UAE y no se arrepiente de su táctica. “Había esperado estar en cabeza con 20 o 30 corredores, y que a partir de ese momento empezaríamos a correr y atacar con más corredores. En cambio, inmediatamente abrí una brecha con Van der Poel, y en ese momento no hubo duda de que teníamos que continuar. La salida en Gante está a diez kilómetros de casa. Toda mi familia está aquí, mis amigos, mi club de fans; es como volver a casa, la misma sensación cada año, y estar finalmente en el podio después de seis intentos es realmente gratificante “.
Es posible que también Vermeersch haya creído -más allá de la táctica- que tenía chances de ganarle a Van der Poel. “Quizás corrí con cierta ingenuidad”, dijo el ciclista que hizo podio en París-Roubaix 2021, “pero creo que algún día podré ganarle. Mathieu puede tener un mal día, y yo podría tener uno bueno”.
“Le dijimos que no colaborara”
“Prefiero correr así que correr súper a la defensiva, que me atrapen y no terminar entre los veinte primeros. No estoy decepcionado con ese tercer puesto, sobre todo estoy contento con mi carrera. Me enfrenté a Mathieu y perdí, pero prefiero correr así que a la defensiva. Cuando te encuentras con alguien mejor que tú, así son las cosas. Hay una cosa que dije antes de entrar en las Clásicas: quería correr sin remordimientos, y eso fue lo que hice, así que estoy contento”, cerró Vermeersch, quién muchas chances no tendrá en las clásicas al tener que estar a servicio de Tadej Pogacar, más allá de que se considera como un co-líder en París-Roubaix. “Si no hubiera hecho lo que hizo, no habría subido al podio”, dijo Van der Poel tras su victoria sobre su rival. “A veces la gente lo olvida”.
En tanto, ¿Cómo tomó casa Red Bull el segundo lugar de Van Dijke? Básicamente hubo satisfacción total frente a un resultado que, en los papeles, parecía complicado. ¿Síntoma de que 2026 será un año completamente diferente respecto al desastroso 2025 en las clásicas?
Tal vez la incorporación como director deportivo de Sven Vanthourenhout, ex técnico de Remco Evenepoel y Wout van Aert en la selección belga, haya sido la clave. “No le permitimos a Van Dijke trabajar con Van der Poel. “Aún teníamos a Jordi Meeus detrás. En un momento dado, podríamos haber corrido con él, pero primero teníamos que superar a los Berendries y a los Tenbosse. A partir de ahí, podríamos haber cambiado y dejar que contribuyera. Estábamos en una buena posición y queríamos mantenerla”, explicó Vanthourenhout.
¿Red Bull y un cambio de cara para las clásicas?
Tras lo cual, puntualizó sobre el cambio de planes cerca del final, jugándose todo por Van Dijke. “Sabíamos que Van der Poel iba a intentarlo en el Muur, así que se trataba de mantener la distancia con Florian. Rápidamente nos dimos cuenta de que Tim era sin duda su igual. Da igual que sea segundo o tercero, simplemente ir a por todas por el podio. Creo que todos están contentos. El año pasado, la primavera no fue lo que debería haber sido para el equipo. Ahora hemos invertido mucho tiempo y energía en estar listos de inmediato. No deberíamos ponernos demasiado eufóricos, pero es bueno ver que estamos listos y que todos se presentaron”, indicó.
Tras lo cual, se auto congratuló: “Mi primera clásica ha sido un éxito. En los últimos días hemos pasado mucho tiempo juntos, analizando diferentes escenarios. Estoy muy contento”. Y el propio Van Dyke lo ratificó: “Sven está realmente construyendo un equipo. Ahora hay mucha más táctica y tranquilidad. Además con Gianni (Vermeersch) como capitán, realmente hemos dado un paso adelante. En conclusión: a pesar de que, por lo general, se trata de una postura equivocada, tanto UAE como Red Bull acertaron en ayudar a Van der Poel. Para Red Bull, el resultado podría ser el primer paso para redimirse tras 2025. ¿Lo terminarán logrando? La temporada de clásicas recién empezó.
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