Como en casi todo aspecto de la vida, es importante alcanzar la máxima expresión física y/o personal en una profesión o en el día a día. Considerando que cada individuo tiene características que lo hacen único, estará en ellos aprovechar sus capacidades para obtener rédito. Y en el ciclismo eso es igual. Lo que probablemente se pague, en el deporte o en la oficina, es ser tibio o pasar inadvertido. Al menos en las carreras todo indica que es así, como confirma el ex corredor Alex Dowsett: “Sé temido, amado o respetado en el pelotón pero no algo intermedio”.
Diferentes categorías dentro de un mismo pelotón
En su blog de Cyclingnews, el británico regaló algunas apreciaciones interesantes sobre cómo se puede viajar bien colocado en el lote de cara, por ejemplo, a entrar a un puerto. Según él, hay diferentes categorías de ciclistas. “Primero están los corredores amados. Normalmente conversan con los demás, señalan pozos, son amistosos y generosos al moverse por el grupo. Dejan entrar a rivales si se lo piden, incluso llegando a obrar en detrimento de sus propios equipos”, detalló.
“Si alguien piensa que no son tipos competitivos no importa, eso se les deja pasar. Es que resulta indispensable en el ciclismo ser confiable, y vital que estos ciclistas sepan manejarse, nunca queden cortados ni se caigan”, continuó. “Si hay ciclistas nuevos, estos son los que les dan consejos. Pero no se engañen, es una máscara. En algún punto tendrán que darte la espalda cuando su equipo esté adelante”, añadió.
Enseguida habló de los que son temidos o no agradan. “Estos no le dan un centímetro a nadie, compiten sin hacer amigos y no hablan con nadie excepto sus compañeros. No les importa nada y a veces suelen ser algo imbéciles adrede”, contó. “Todos intentan mantenerse alejados lo máximo posible, que es lo que ellos buscan. Si están peleando por un hueco a veces se aprovechan de las reglas del pelotón. Normalmente gritan que están asistiendo a un líder y es mentira, solo se están asistiendo a si mismos y usan esa mentira para avanzar posiciones”, reveló.
“Sé temido, amado o respetado en el pelotón pero no algo intermedio”
“Encuentran oportunidades para pelear en todo y si lo hacen, lo hacen en voz alta. Pero curiosamente, quienes los odian si luego se vuelven compañeros en su equipo se convierten en grandes amigos”, apuntó Dowsett, que posteriormente se metió en otra categoría de ciclistas: los que tienen falencias. “Por ejemplo, si tienen poca técnica, en el pelotón lo saben. Quizás seas una gran persona pero si eres de los que se caen el pelotón te da espacio para no correr esa misma suerte”, reseñó.
Por último, tocó el turno de hablar de los respetados. “Se podría pensar que es lo mismo que la categoría inicial, la de corredores amados, pero no es así. Son ciclistas que tienen cierto halo alrededor, gente como Pogačar, Sagan, Evenepoel, Van der Poel, Vingegaard, Van Aert o Cavendish. Gente que está a otro nivel en todo sentido. Quizás uno piensa que está en la misma carrera, pero lo único que los une con sus colegas el listado de participantes, una vez que todo empieza ellos se diferencian”, espetó.
“En esa categoría también entra gente como los capitanes de ruta, gregarios con trayectorias extensas que se han vaciado por sus líderes. Corredores como Erviti, Eisel, Lastras… no tienen la misma libertad que las estrellas”, concluyó el ex corredor en una nota interesante que pueden encontrar completa, aquí. Y recuerden, en el ciclismo y en la vida: “Sé temido, amado o respetado en el pelotón pero no algo intermedio”.
Descubre más desde Ciclismo Internacional
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
