Habilidoso en las contrarrelojes, las escaladas, los descensos y en los finales con explosividad: Paul Seixas parece el paquete completo. Sin embargo, eso no implica que ya sea automáticamente un candidato para ser podio de un Tour de France ni mucho menos poder pelearle de igual a igual a Jonas Vingegaard o Tadej Pogacar, al menos por el momento. Pese a dominar con suficiencia la edición 2026 de la Itzulia, una pequeña debilidad –que podría ser más evidente en una carrera de tres semanas- se hizo presente y el francés de 19 años de Decathlon CMA CGM lo ha reconocido como un punto para mejorar: su capacidad de recuperación entre etapa y etapa.
Seixas reconoce cuál es su talón de Aquiles que debe mejorar
Si bien Itzulia no es el mejor ejemplo al ser una carrera que se corre a full gas sin ningún tipo de descanso, Seixas señaló explícitamente que sintió cierta incomodidad en los puertos de montaña de la quinta etapa contra las sensaciones que, por ejemplo, tuvo en la segunda jornada donde le sacó más de un minuto a todos sus rivales.
“Estoy cansado. Lo difícil aquí es que no hay etapas de descanso. Es un comienzo a toda velocidad, ataques desde todas las direcciones. Para mí, es una primera prueba. Hoy (viernes), no pude escaparme solo. Ya tengo algunas áreas de mejora para el futuro. Me estoy centrando primero en lo positivo. Sé que la recuperación no siempre es perfecta, llegamos tarde al hotel. No he hecho ningún entrenamiento en altitud antes, así que la recuperación es un poco diferente a como sería en altitud”, declaró a DirectVélo.
Del mismo modo, pese a siempre mostrar seguridad, admitió que tuvo “algunos momentos de duda” al entrenar antes de Itzulia. “El ciclismo está lleno de sorpresas, pero lo más importante es ser mentalmente fuerte y tener un equipo fuerte detrás de ti. Eso definitivamente te ayuda a esforzarte más. Por supuesto, (Isaac) Del Toro y (Juan) Ayuso ya no están, y él no estaba al 100%. Faltan algunos competidores clave, pero así es la carrera”.
En concreto sus dudas apuntan a su bloque de entrenamiento post-Strade Bianche en donde no fue en altitud, al contrario de su concentración en Sierra Nevada previa al inicio de temporada. “No es mucho, pero a veces cuando vuelves a entrenar, cuando haces tus primeros entrenamientos de alta intensidad, piensas que tal vez no estés al nivel que esperabas, que no serás tan bueno como antes. Sin la altitud, obviamente no tienes las mismas sensaciones en la bici; no es el mismo tipo de ciclismo. Retomé el entrenamiento aún más en serio; mi masajista vino a mi casa, y también mi entrenador. Volvimos a las condiciones perfectas de entrenamiento durante una semana, y por supuesto, se nota la diferencia cuando te dan masajes todos los días y puedes entrenar con solidez sin el estrés de la vida diaria. Es un verdadero impulso; recuperé mi confianza y entrené aún más duro”.
“No puedo afirmar que esté entre los tres mejores del pelotón”
Por caso, aunque en la Itzulia nunca lució fatigado y quedó expuesto que se trata de un corredor excepcional, él se lo tomó con humildad. “Sé que puedo competir con los mejores del mundo, pero como dije antes, hubo corredores que no estaban aquí y otros que no estuvieron en su mejor condición. Entonces no puedo afirmar que esté entre los tres mejores del pelotón o que soy el mejor. En todo caso, sé que puedo competir con ellos teniendo ambiciones, y eso es algo bueno”, analizó tras la etapa 6.
Obviamente volvieron a consultarlo por su participación en el Tour de Francia, pero el líder de Decathlon desvió la pregunta. “Veremos luego de Flecha y Lieja. Esta semana ha sido sensacional, veremos para el resto”, zanjó el galo.
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