Desde hace un par de meses hay rumores sobre el futuro de Mathieu Van der Poel en el ciclocross. Ahora que consumó su octavo título mundial y es récord, la presión por conocer su porvenir en la especialidad es aún mayor. Y mientras el pedalista se toma su tiempo para decidir que hacer, y muchos especulan con que lo dejaría por “culpa” de Pogacar, fue el padre del atleta quien brindó más detalles, que se resumen en una frase: “Si quitan a los periodistas y la gente correrían 10 carreras más por año”.
El enemigo silencioso
En declaraciones a Het Nieuwsblad, Adrie Van der Poel opinó al respecto y, como se sospecha cuando se trata de alguien tan cercano, sus palabras tienen un peso mayor. Difícilmente el progenitor del ciclista en cuestión hable por hablar y lo que expresa tiene más que ver con lo que realmente afecta al de Alpecin. “Mathieu llega a casa dos horas más tarde que el resto tras terminar las carreras”, lanzó.
“¿Cuánto duró la ceremonia en Maasmechelen? No es normal. Y luego vuelve y está lleno de gente esperándolo”, continuó. Básicamente, lo que estaría por alejar a Mathieu del barro es el reconocido “enemigo silencioso” del que tanto se habla, especialmente con las figuras y durante las grandes vueltas. Ese goteo de tiempo y energías que merman a cualquiera, incluso a quienes dominan con tanta holgura como el protagonista de esta historia en el ciclocross.
Esto iría en contra de quienes -justamente- hablaban del ciclocross como algo divertido y relajado para la estrella. Aparentemente, no sería tan simple como subirse a su Lamborghini, desayunar en casa, correr y volver, en lugar de viajar y estar en hoteles. El circo que rodea al barro es bastante mayor del que se cree y también quitar fuerzas y ganas a sus figuras.
“Si quitan a los periodistas y la gente correrían 10 carreras más por año”
“Hay algo que suelo decir a menudo”, retomó Adrie. “Si quitan a los periodistas y la gente correrían 10 carreras más por año”, tiró. Entendible desde el lado humano pero absurdo porque, después de todo, Van der Poel y cualquier estrella alcanzan ese estatus -en parte- por lo que brindan al público y los medios, se les paga por ello. Y si no que consulten en UAE o Alpecin si quieren que sus líderes compitan anonimamente…
Otro aspecto que puede influir es el que el propio Mathieu mencionó en algún punto: dejar el cross le permitiría mayor frescura para la temporada de ruta y posiblemente elevar su nivel. No es algo seguro, pero él y su entorno deslizaron que tienen algunas sospechas de eso y no verían con malos ojos experimentar al respecto. Allí también están los casos de tantos otros que no rindieron en ruta por haberse exprimido en el invierno. Porque además, es tiempo de vacaciones que no descansaron.
Por último, las más recientes teorías hablan del “efecto Pogacar”. Hay intentos por llevar al esloveno al ciclocross y Van der Poel no querría ver empañada su imagen por alguna dolorosa derrota contra el todo poderoso esloveno. Aunque no hay nada seguro, con dinero mediante y la inagotable ambición de Tadej por nuevos desafíos, no sería imposible que esto suceda. Y por ello Mathieu quizás lo deje en lo más alto. Porque como él mismo dijo, tampoco tendría más objetivos que alcanzar en la especialidad.
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