Tras afirmar que no irá a Milano – San Remo porque cree que no tiene chances contra Mathieu van der Poel y Tadej Pogacar, Arnaud de Lie, clasicomano belga de Lotto-Intermarché, pone en la mira otros objetivos en las clásicas que, paradójicamente, resultan igualmente complejos con la presencia de los dos fenómenos incluyendo el Tour de Flandes, París-Roubaix y la propia Omloop de este sábado, carrera a la que el Van der Poel se sumó a último momento.
La polémica por San Remo
La figura belga de 23 años trajo la polémica días atrás, al señalar que renunciaba a San Remo por la presencia de Pogacar y Van der Poel. “Tengo que ser realista. Con ellos al principio, no tengo ninguna posibilidad. Van por la Cipressa un minuto más rápido que el resto. Para mí, San Remo es un día perdido. No tiene sentido”, afirmó. “Preferiría buscar una victoria en otro lugar que pasar un día entero luchando por la supervivencia en una carrera que espera que se desmorone mucho antes de la Vía Roma. Ahora mismo disfruto más de una victoria, como la de hace dos días en el GP Denain”, agregó en ese sentido.
Sin embargo, De Lie tiene como objetivos máximos otras carreras a las que también irán Van der Poel y Pogacar, lo que vuelve algo compleja de entender su decisión. El Tour de Flandes y París Roubaix están en sus planes, así como Omloop, carrera que se desarrollará este sábado que abrirá la temporada de clásicas y que tiene a Van der Poel como incorporación de último momento.
En este caso, De Lie –podio en la edición 2023 de la carrera- ya no tiene opción de bajarse como lo hará con San Remo. En la conferencia de prensa de la carrera, el belga consideró que la presencia de Van der Poel cambiará la dinámica de la carrera pero es optimista ya que cree que habrá ciclistas que anticiparán su inevitable ataque.
“Todavía me faltan 50 vatios para seguir los ataques de Van der Poel”
“Todo podría empezar a falta de 100 km. Antes era más posible que más gente llegara junta a la final”, como ocurrió en 2025, con la victoria de un sprinter como Søren Wærenskjold, “esta vez es más probable que haya una carrera mucho más abierta”.
“Nunca se sabe cuándo atacará Mathieu, así que ¿por qué no intentarlo tú mismo?”, señaló en declaraciones citadas por CyclingNews. “Hay muchas opciones. El tramo entre Berendries y Muur es un poco más fácil, así que todo es posible. Así que tendré que estar atento arriba con mis compañeros. El Molenberg será el punto más importante del día, así que es posible organizar una escapada allí, ya que la carretera cambia de dirección. Necesitaremos estar bien posicionados allí”.
Sin embargo, De Lie se enfrenta a un problema con el cual se topan la mayoría de ciclistas del pelotón. “Para seguir a Mathieu, todavía me faltan 50 vatios. Por otro lado, un día al ataque con Mathieu y conseguir un puesto en el podio tampoco estaría nada mal. Con él, nunca se sabe dónde se desencadenará el final. Podría perfectamente ser en el Molenberg. ¿Lo seguiré? Quizás debería ser un poco más astuto. Como el año pasado, durante el Renewi Tour donde le gané. Allí opté por una marcha más baja en el Muur y corrí a la defensiva”, comentó sabiendo que, en cualquier caso, un sprint reducido es su mejor posibilidad de ganar.
Recuperado de un accidente
Últimamente, De Lie no ha podido entrenar mucho, específicamente en sus aceleraciones, debido al accidente que sufrió durante el invierno, en el que se lesionó el tobillo. Pero el belga apuntó que la dureza de la carrera y lo inusual del último kilómetro, con una ligera bajada y luego un tirón hasta la meta, deberían hacer que esa potencial desventaja que tenía fuera mucho menos relevante. “No estoy tan preocupado porque el sprint del sábado se centrará más en la resistencia que en cualquier otra cosa, en lugar de una curva pura a tres o cuatro segundos de velocidad. Además, está el perfil de la última parte del recorrido. Ambos factores hacen que el ritmo sea lo más importante”, señaló.
Más allá del resultado, De Lie buscará tener una campaña de clásicas en donde pueda mostrar la mejor versión de sí mismo, algo que no pudo en los últimos dos años. Ahora –declaró- se siente “cien más veces más feliz” y físicamente más fuerte que cuando llegó en el puesto 86 en Omloop hace 12 meses.
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