Un inesperado peligro “mortal” en Roubaix: robo de adoquines y animales salvajes

Los adoquines del sector de Arenberg (Watson) Los adoquines del sector de Arenberg (Watson)

Un inesperado peligro surgió para Tadej Pogacar, Mathieu van der Poel y todos los ciclistas que competirán este domingo en la París-Roubaix: el robo de adoquines. Según reportaron los organizadores, múltiples piedras fueron removidas ilegalmente en los últimos días, provocando la presencia de huecos visibles y baches en el suelo.

Un inesperado peligro “mortal” en Roubaix: robo de adoquines y animales salvajes

“Esto es algo que estamos viendo cada vez con más frecuencia”, declaró el director de la carrera (y diseñador de la ruta del Tour de France), Thierry Govenou a Het Nieuwsblad. “Lo que la gente hace aquí puede ser peligroso”. “Lo que hacen esas personas puede ser mortal”, agregó. “Imaginen lo que sucede si un ciclista cae en uno de esos baches. Pasan por esos tramos a 50 kilómetros por hora”.

Uno de los sectores de París-Roubaix afectados por el robo de adoquines es el del mítico Bosque de Arenberg, uno de los sectores más cruciales y de selección de la París-Roubaix. Su superficie, ya de por sí difícil, se ha visto aún más comprometida, lo que preocupa a los organizadores. “En este tramo, al igual que en el sector del “Carrefour de l’Arbre”, tenemos mucho trabajo extra. Son tramos míticos, y la gente roba adoquines para llevárselos de recuerdo. No se dan cuenta de que, al hacerlo, están provocando grandes y profundos agujeros en el camino”, afirma Gouvenou.

“Sería muy triste que Pogacar o Van der Poel sufran una caída”

Además de traer las famosas cabras para que remuevan el pasto crecido, los voluntarios locales estuvieron trabajando en los últimos días para restaurar las secciones dañadas en los 30 sectores de pavé, rellenando repetidamente los huecos y revisando los sectores como parte de sus preparativos diarios haciendo uso de una gran reserva de adoquines. Sin embargo, el vandalismo parece reaparecer con la misma rapidez con la que se reparan los adoquines faltantes. “Repetimos nuestras revisiones periódicamente durante los días previos a la carrera. Al final de la semana, revisamos todo una vez más. Además de que los agujeros profundos son muy peligrosos, también pueden afectar significativamente al desarrollo de la carrera”, explicó el directivo de ASO.

Pero los ladrones de adoquines no fueron el único dolor de cabeza en los últimos días: también aparecieron animales salvajes que alteraron el terreno. “Esos animales se sienten como en casa en el bosque”, dijo Gouvenou. “Llevan hojas y ramas a los sectores”.

El objetivo de los organizadores es que la ruta sea un desafío por sí misma, no por circunstancias externas. “Todos esperamos con ansias una magnífica batalla entre Tadej Pogacar y Mathieu van der Poel. Sería muy triste que uno de estos grandes ciclistas sufriera una caída porque a alguien le parezca bien un adoquín de la París-Roubaix como adorno. Queremos ver esta emocionante batalla, así que, por favor: «¡Dejen esos adoquines en paz!». Esta carrera ya es bastante dura de por sí”, cerró Gouvenou.


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