Hoy en día está en boca de todos el salto cualitativo que dio Tadej Pogacar desde la temporada 2024. Sin embargo, poco se menciona la madurez tanto en potencia como en táctica que Mathieu van der Poel logró la temporada anterior en la cual logró el título mundial. ¿Qué fue lo que convirtió al neerlandés en un ciclista ganador pero impulsivo y, en ocasiones, no muy focalizado, en convertirse en la maquinaria que mostró desde ese año en las clásicas? Al parecer, fue una noche tras las rejas, según señala su hermano David van der Poel.
¿Una noche en la cárcel fue el punto de inflexión en la carrera de Van der Poel?
En una entrevista con AD, David caracteriza el periodo inicial de su hermano en la ruta como muy dependiente de su enorme talento, más que la calma y la precisión táctica. “Creo que hay muy pocos ciclistas que hagan tanto por su deporte como Mathieu. Pero en los últimos años, a eso se le ha sumado una enorme motivación. Había estado ganando durante toda su carrera. Todo le salía bien. Hasta los 20 años, podía depender mucho de su talento. En aquel entonces, ganaba carreras incluso cuando corría de forma temeraria, porque era muy superior a los demás”.
“Se ganó la etiqueta de que solo estaba perdiendo el tiempo. La imagen de un playboy que supuestamente no escuchaba a su entrenador y hacía lo que le daba la gana”, manifestó David, quién compitió tanto en ruta como en ciclocross entre 2014 y 2022. Fue precisamente en 2022 donde llegó un cambio en Van der Poel. Lastrado por una lesión crónica en la espalda tras una caída en el Mundial de Mountain Bike del año anterior que pudo haber perjudicado el resto de su carrera, se salteo el ciclocross en la pretemporada y volvió fuerte a la ruta: podio en SanRemo y victoria en A Través de Flandes y Tour de Flandes. El doblete Giro-Tour no obstante lo terminó perjudicando más que ayudando. En conclusión, fue una temporada un tanto modesta si se la compara con sus últimos años.
Pero el punto de inflexión llegaría luego, a fines de septiembre, en la víspera del Campeonato Mundial en Wollongong, Australia. Van der Poel pasó la noche detenido tras un incidente en el hotel del equipo por una discusión con adolescentes que generaban ruidos molestos. Aun así, comenzó la carrera, pero la abandonó prematuramente después de lo que fue una noche complicada tras las rejas.
“Nunca lo vi tan triste e inseguro”
“Nunca había visto a Mathieu tan triste e inseguro”, dijo David. “Estaba pasando por un momento muy difícil. Fue entonces cuando se dio cuenta de que, a partir de ese momento, iba a darlo todo. Empezó a entrenar aún más duro y no dejó escapar ninguna oportunidad. Aquel suceso en Australia generó incredulidad y una sensación de injusticia. Pero también cambió algo. Esa celda en Australia fue lo mejor que le pudo haber pasado. En retrospectiva”.
Con otro foco, Van der Poel se mudó a España en búsqueda de una mayor tranquilidad. Al año siguiente ganaría Sanremo y París-Roubaix, pero el día más importante llegaría en agosto en Glasgow: allí logró el maillot arcoíris tras escaparse de un grupo que incluía a Wout van Aert, Mads Pedersen y Tadej Pogacar. “La alegría que se sentía allí era intensa. Para mí, esa es su victoria más hermosa. Toda la frustración acumulada del año anterior salió a flote”.
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