Además de sus lesiones, Wout van Aert últimamente se vio afectado más de una vez por enfermarse frecuentemente. Algunos analistas señalaron que el hecho de tener hijos, lo volvía suceptible y el belga de Visma – Lease a Bike reconoce que es una posibilidad, aunque rechazó que cambiará su modo de vida por ese motivo. Asimismo, desestimó las acusaciones de ex corredores de Visma contra los métodos de entrenamiento del conjunto neerlandés.
Van Aert admite que podría enfermarse más seguido por sus hijos
“¿Será por los niños de ahora, o a veces pienso que todos nos hemos enfermado con más facilidad desde la COVID? Sin duda, siento que he sido mucho más susceptible en los últimos años. Eso me ha frustrado bastante a menudo. Solo quiero ser un padre normal, dándoles a nuestros hijos una educación lo más normal posible. Lo último que quiero es dejarlos fuera de la escuela para evitar enfermedades o algo así. Ni se me ocurriría”, concluyó el corredor de Visma – Lease a Bike.
El belga también se refirió al presunto “burnout” de corredores en Visma. Una de las recetas del éxito del conjunto son sus métodos de entrenamiento y la exigencia que le pide a sus ciclistas. Obviamente, esto no funciona para todos en el pelotón y, algunos de sus ex corredores –todos ellos con actuaciones venidas a menos- cuestionaron los mismos, especialmente cuando algunos especulan que el retiro imprevisto de Simon Yates se debe a estar “quemado” entre entrenamientos y campos de altitud.
Dylan van Baarle y Attila Valter, además de Tom Dumolin, fueron los que pusieron bajo cuestión a los métodos de Visma. Sin embargo, Wout van Aert, líder en la escuadra neerlandesa, salió a desmentir y minimizar estas críticas, tal como hizo Tisej Benoot días atrás.
Acusaciones contra Visma: “Me parece una lástima y me duele un poco”
En el podcast Live Slow Ride Fast, Van Aert respondió a la pregunta sobre la supuesta rigidez que afecta a los ciclistas de Visma. “Me parece una lástima que sea algo que pertenece a nuestro equipo. Incluso me duele un poco, porque realmente lo considero mi equipo”, manifestó el belga, rechazando por completo esta narrativa.
“Respeto enormemente las decisiones de, por ejemplo, Fem (van Empel) y Simon (Yates) pero no tienen nada que ver con el ambiente en nuestro equipo”. Según Van Aert, hay mucho margen en la escuadra para que uno hable sobre cómo se siente y adoptar un enfoque diferente. En ese marco, niega que se aplique un esquema único de entrenamiento y nutrición a todos los corredores por igual. Sin embargo, admite que hoy se vive en la exigencia de la era de los datos, algo que no es exclusivo de Visma.
La era de los datos
“El ciclismo sigue siendo ciclismo. Es un deporte duro que exige muchos sacrificios. Esos sacrificios son quizás aún mayores debido a la era de los datos en la que vivimos. Todo se mide constantemente, y constantemente tienes que informar cómo entrenas, cómo duermes, dónde estás. Ya no es estilo libre”.
Esto trae sus problemas, especialmente entre los ciclistas más jóvenes que ya no son capaces de tomar decisiones por su cuenta. “A veces, tienen un pequeño problema y piensan: ‘Llamaré al equipo porque no sé cómo solucionarlo’. Eso es lo más básico. Lo malo es que todo está organizado y dejas de pensar por ti mismo”. De esta forma, Van Aert admite en parte que el ciclismo cada vez se está convirtiendo en una cuestión más medida y programada, pero que, a fin de cuentas, no se trata de una prerrogativa exclusiva de Visma.
Su mejoría de la lesión
Por último, el belga contó cómo se encuentra tras la lesión en su tobillo derecho que puso fin anticipadamente a su temporada de ciclocross. “En mis primeras salidas, tenía que soltar el pie del pedal con la mano, porque desengancharlo me dolía mucho”. Eso ha mejorado a medida que la hinchazón ha bajado. “La hinchazón ha disminuido mucho y casi puedo volver a caminar con normalidad. En la bicicleta ya puedo acelerar un poco al salir de las curvas, así que cada vez me siento más normal”.
La mayor limitación, por ahora, sigue estando en el límite del movimiento. Van Aert explicó que el pedaleo se siente cómodo una vez que el pie está fijo, pero el tobillo permanece sensible en los últimos grados de flexión. “Es más bien que los últimos grados de movimiento del tobillo siguen siendo dolorosos. Y sprintar a toda velocidad es algo que todavía no puedo hacer”, indicó. Pese a estas limitaciones ya pudo rodar hasta seis horas. “Debido a la lesión, todavía estoy por debajo de donde quiero estar”, admitió el ciclista de Visma – Lease a Bike de cara a su preparación, a un mes de debutar en ruta en la Omloop, para luego continuar con Strade Bianche, Milano-San Remo, Tour de Flandes y París-Roubaix. Su segunda mitad de año estará compuesta por el doblete Tour-Vuelta, para finalizar en el Mundial de Ruta de Canadá.
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