Van der Poel y Van Aert libran una batalla de la “vieja escuela” pero no evitan el sprint

Wout van Aert (Visma - Lease a Bike) y Mathieu van der Poel (Alpecin - Premier Tech) en fuga durante In Flanders Fields 2026 Wout van Aert (Visma - Lease a Bike) y Mathieu van der Poel (Alpecin - Premier Tech) en fuga durante In Flanders Fields 2026 (JASPER JACOBS / BELGA MAG / Belga / AFP via Getty Images)

Parece ser una carrera de 2020 o de 2022, pero nada más lejos: Mathieu van der Poel y Wout van Aert volvieron a protagonizar un mano a mano en una carrera de ruta como hace tiempo que no se veía. Sin embargo, la victoria no fue de ninguno de los dos: el compañero de Van der Poel, Jasper Philipsen (Alpecin-Premier Tech) fue el más rápido en el sprint reducido y logró su victoria número 60 en “In Flanders Fields – From Middelkerke to Wevelgem”, el nuevo nombre de la Gent – Wevelgem. El sprinter belga cruzó la meta por delante de Tobias Lund Andersen (Decathlon CMA CGM), mientras que Christophe Laporte (Visma-Lease a Bike) se hizo con el tercer puesto.

Vientos cruzados y fuga

La ruta llevó al pelotón a un exigente recorrido de 240,8 km hasta Wevelgem. Poco después de darse el banderazo se inició una fuga compuesta por Julius Johansen (UAE Team Emirates-XRG), Victor Vercouillie (Flanders-Baloise), Camille Charret (Cofidis) y Wessel Mouris (Unibet Rose Rockets), con otros cuatro que se unieron luego al grupo: Dries De Bondt (Jayco AlUla), Frits Biesterbos (Picnic PostNL), Jules Hesters (Flanders-Baloise) y Hartthijs de Vries (Unibet Rose Rockets).

Los ocho ciclistas ampliaron su ventaja a más de cinco minutos sobre el grupo perseguidor, que posteriormente se dividió en tres grupos en los vientos cruzados de De Moeren que fueron forzados por Visma y Red Bull. Alpecin aumentó la presión sobre el pelotón principal, que se había reducido a unos 45 corredores, entre los que se encontraban Van der Poel y Philipsen (Alpecin-Premier Tech), Van Aert y Laporte (Visma-Lease a Bike), Gianni Vermeersch (Red Bull-Bora-hansgrohe), Paul Magnier (Soudal-QuickStep), Florian Vermeersch (UAE Team Emirates-XRG) y Matteo Trentin (Tudor Pro Cycling). Dos ausentes fueron Arnaud de Lie (Lotto) y Matthew Brennan (Visma).

Vermeersch -de excelente temporada de clásicas- y Laporte fueron los primeros en atacar desde ese grupo reducido. Pero sus esfuerzos duraron poco, y todos fueron alcanzados por el pelotón principal que se había reagrupado en la aproximación al Monteberg (1 km al 5%). La escapada de ocho corredores llegó a la primera de las tres veces que pasó por el Kemmelberg-Belvedère (0,4 km al 10%), y aunque Hesters se había quedado rezagado, los siete restantes se mantuvieron al frente. En el pelotón,  Ben Turner (Ineos Grenadiers) atacó con fuerza en la subida, mientras el pelotón se sumía en el caos. Un pequeño grupo se unió entonces al ciclista británico, pero pronto todos fueron absorbidos por el pelotón. Florian Sénéchal (Alpecin-Premier Tech) lideró el siguiente intento de fuga, pero tampoco se le concedió ninguna ventaja.

Van Aert ataca

Varias divisiones en el pelotón principal, una vez más, dejaron a un grupo reducido persiguiendo a los siete ciclistas escapados, que seguían manteniendo una ventaja de 45 segundos a falta de 65 km. Fue Wout van Aert el que rompió la carrera con un ataque en el segundo pasaje por el Kemmelberg a falta de 58 km. Su movimiento obligó a Van der Poel y Florian Vermeersch a reaccionar, y los transformaron una fuga que lentamente fue encontrándose con los restos de la escapada original: De Bondt, Biesterbos, de Vries y Johansen.

Al pasar otra vez por el Kemmelberg, Van der Poel realizó la aceleración con Van Aert perdiendo por momentos su rueda. Ahora sí, el grupo quedaba reducido a MvdP, WvA y Vermeersch. Biesterbos, De Bondt, De Cries y Mouris, finalmente se quedaron rezagados. En una segunda aceleración, Veermersch también se tenía que resignar. Van Aert y Van der Poel siguieron en la escapada: el belga fue el que daba más relevos pues Van der Poel tenía la carta de Philipsen en el pelotón. Mientras tanto, De Bondt, Biesteros, De Vries y Mouris fueron alcanzados por el grupo perseguidor a falta de 21 km para la meta.

Al entrar en Ypres, Van Aert y Van der Poel realizaban relevos por igual. Florian Vermeersch seguía a solo 10 segundos de distancia, pero finalmente el pelotón alcanzó al de UAE. La ventaja del dúo fue siempre precaria y nunca superó el medio minuto, llegando a ser solo de 25 segundos a falta de 10 kilómetros. ¿Quizás no debían haber dejado atrás a Vermeersch? Hay que decir que la moto que tuvo el pelotón (y que ellos no tuvieron) también colaboró mucho.

Van der Poel y Van Aert libran una batalla de la “vieja escuela” pero no evitan el sprint

Ante los fuertes vientos y un pelotón impaciente, su ventaja se redujo a tan solo 12 segundos a falta de 4 km. Con los dos líderes a la vista, Alec Segaert (Bahrain) se lanzó valientemente desde el grupo reducido y los alcanzó, para luego colocarse a la zaga de la escapada, ahora formada por tres corredores. Otro movimiento arriesgado del corredor de Bahrain que casi le funcionó en Nokere Koerse y que lo llevó a la victoria en Le Samyn.

Pero INEOS, Red Bull para Jordi Meeus y Decathlon para Lund Andresen los tuvieron controlados y los tres fueron finalmente absorbidos con un rol clave de Filippo Ganna. Lidl-Trek, en tanto, sufrió el pinchazo de Jonathan Milan. INEOS, pese al esfuerzo de Ganna, se quedó con las manos vacías pues Philipsen terminó siendo el ganador por delante de Lund y Laporte en el sprint reducido.

La táctica de Alpecin

“Sesenta victorias es una buena cifra, una que he estado persiguiendo durante mucho tiempo. Esta carrera era una que quería ganar desde hace años, pero al final nunca tuve la fuerza suficiente”, dijo Philipsen a la televisión. “Hoy todo salió bien y pude conseguir la victoria”. Luego explicó la táctica empleada por Alpecin: “Con Mathieu al frente, era una situación ideal para el equipo. Ya, a pocos kilómetros del final, comentó que no se sentía en su mejor forma debido a lo del viernes (en E3). Pero si al final pudo escaparse con dos corredores, sus piernas no estaban tan mal. Por experiencia, sabía que el final era largo y difícil para mantener las piernas frescas, pero eso era justo lo que necesitaba hoy para conseguir la victoria”.

Van der Poel hizo comentarios similares en línea con Philipsen: “Hoy comenté rápidamente por radio que no me sentía del todo recuperado y creo que también hice una carrera bastante defensiva. Simplemente seguí el ritmo e hice lo necesario, pero sin excederme. Creo que ese (en el Kemmelberg) fue mi único ataque del día. Sí, sabía que teníamos que pasarlo con algunos corredores que pudieran tirar fuerte hacia la meta para llegar allí. Solo era imposible, pero sí, queríamos mantener la presión sobre el grupo perseguidor.

“En la fuga con Wout, deliberadamente no cooperé del todo. Quería reservar energía para un posible sprint pero, al mismo tiempo, forzamos al pelotón a tirar, lo cual dejaba a Jasper en una posición perfecta. Si bien estaba preparado para un sprint, no estaba del todo confiado en mí hoy”, concluyó Van der Poel.

Video y resultados finales


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