La Volta a Catalunya 2026, con dos rigurosos tests de montaña y varios sprints reducidos, dejó un buen panorama de cara a los objetivos decisivos de los próximos meses. Hacia el Giro d´Italia, Jonas Vingegaard emerge como el claro favorito con varios de sus rivales en deuda si quieren amenazar la candidatura del líder danés de Visma – Lease a Bike. ¿Cómo rindió Remco Evenepoel? ¿En qué lugar se sitúan como equipos Red Bull y Visma? Preguntas que trataremos de responder en este artículo.
Volta a Catalunya 2026: ganadores y perdedores
10 – Jonas Vingegaard (Visma – Lease a Bike):
Jonas Vingegaard hizo lo que hizo y arrolló a sus rivales sin aun haber ido al campo de altitud. No solo se va con dos victorias de etapa sino también que ganó frente a rivales de renombre: ya no está más la excusa de sus críticos de que París-Niza fue un juego de niños. En el Coll de Pall, la primera llegada en alto, le tomó casi un minuto a sus rivales. En tanto, al día siguiente en Queralt, fue más medido, pero con un simple acelerón le bastó para ganar. Se consolida como gran favorito para el Giro d´Italia si eso estuvo en algún momento en duda. ¿Para el Tour contra Pogacar? Es su mejor nivel en un inicio de temporada desde 2024, previo a su accidente. Pero aún parece insuficiente para luchar contra el esloveno.
9 – Florian Lipowitz (Red Bull – BORA – hansgrohe):
Ser el segundo mejor escalador detrás de Jonas Vingegaard es un logro en sí mismo. El alemán estuvo a la altura de lo que fue su tercer puesto en el Tour de France y, si bien estuvo enfermo en la previa de la competencia, nunca intentó poner esa excusa sobre la mesa al contrario de su compañero de equipo. Su falta de explosividad –que resta aún una debilidad y que dice que quiere mejorar- lo condenó a perder el segundo puesto por los segundos de bonificación y fue un hándicap para Remco y la estrataegia de equipo en la etapa “punchy” de Montjuic al no poder responder a los ataques del belga.
9 – Lenny Martínez (Bahrain Victorious):
Al francés generalmente se lo considera como candidato solamente en aquellas carreras por etapas que no tienen alta montaña, pero demostró lo contrario en Catalunya. Si bien le ayudó el hecho de la ausencia de una crono, fue podio en las dos etapas con final en alto –la de Queralt con una rueda casi desinflada en los últimos dos kilómetros- y terminó segundo en la general. Por otro lado, sobrevivió todos los abanicos que golpearon al pelotón, otro aspecto en lo que también manifestaba problemas en el pasado reciente. Tras su quinto puesto en París Niza y sus top 10 en Faun Drome, Faun-Ardéche y Tour de los Alpes, nunca salió del top 10 esta temporada.
9 – Valentin Paret-Peintre (Soudal – QuickStep):
Resulta casi poético que Soudal logre una mejor performance que la que hubieran tenido si Remco Evenepoel seguía en el equipo. Su cuarto puesto fue sorpresivo y resulta un dato positivo para la búsqueda de resultados de su equipo en carreras de una semana, tanto con él como con Ilan van Wilder o Steff Cras.
9- Dorian Godon (INEOS Grenadiers):
INEOS lleva 13 victorias en el año y es el equipo que más ganó detrás de UAE: un número, no obstante, un poco engañoso. Tanto en las clásicas de pavé como en las generales por etapas, el equipo británico aún no pudo despuntar y es gracias a ciclistas como el campeón francés –que ya lleva 4 victorias en el año (incluyendo 2 en Catalunya con dos segundos puestos)- que el año pinta un poco mejor. Es cierto que en Catalunya se dio una condición esencial: sprints reducidos y con pocos rivales de nivel. Pero ya más que retribuyó su contratación.
7,50 – NSN:
En las primeras tres etapas tuvieron grandes dificultades para controlar las fugas y, a menudo, se quedaban sin hombres a la hora de armar los trenes. Recién en la cuarta etapa pudieron acomodar las cosas y Ethan Vernon consiguió su victoria. En la última jornada, en Barcelona, repitieron con Bradley Gilmore, que logró su primer triunfo a nivel WorldTour, en un final táctico en donde aprovechó el rebufo de Godon.
7 – Magnus Cort (Uno-X Mobility):
El danés revive luego de una segunda parte de 2025 donde, en medio de enfermedad y cansancio, no rindió bien. Tras desbloquearse con su victoria de etapa en la segunda jornada, terminó quinto en la cuarta fracción y se metió en la fuga de la última etapa de Barcelona. ¿Un buen augurio para el resto de la temporada? Andreas Leknessund, el líder designado, en cambio, no cumplió y terminó en el puesto 27 de la general.
7 – Giulio Ciccone (Lidl-Trek):
Ya alejado de las clasificaciones generales, asumió absolutamente el rol de cazaetapas y lo intentó en las dos jornadas de montaña. El hambre de Vingegaard y de los favoritos de la general se lo impidieron, pero le bastó para ganarse la clasificación de montaña.
7 – Jóvenes de Decathlon CMA-CGM:
Mostrando una versatilidad hasta ahora desconocida (más allá de destacarse en el último Tour de Dinamarca y ser tercero en el Lombardía sub 23), Antonie L´Hote, de 20 años, participó del sprint reducido de la primera etapa y fue quinto en la última jornada de Barcelona, teniendo un rol fundamental para que Felix Gall no perdiera tiempo al perderse uno de los ataques de Remco. Noa Isidore, un año mayor, fue segundo y séptimo en los sprints de la segunda y tercera etapa.
6,50 – Visma – Lease a Bike:
Si bien Jonas Vingegaard dio clase, su equipo quedó debiendo un poco a diferencia de París-Niza. En el llano, siempre estuvo a resguardo por parte de sus compañeros, pero quedaron debiendo toda vez que la carretera se fue inclinando un poco para arriba. Tanto en Queralt como en Barcelona estuvo aislado en los últimos 30 kilómetros de etapa.
Por supuesto este no es el equipo que lo acompañará en el Giro y el Tour y es cierto que también las caídas en la quinta etapa (de Bruno Armirail y Jorgen Nordhagen) pudieron influir negativamente. Pero el contraste con Red Bull fue bastante grande, exponiendo la necesidad de Visma de tener nueva frescura entre sus escaladores. Los roles de Nordhagen – que, no obstante, destrozó al pelotón al tirar en el Coll de Pradell- y de Davide Piganzoli les quedaron a ambos un tanto grandes. Y es preocupante considerando que el equipo los piensa como el futuro a nivel de generales.
6 – Felix Gall (Decathlon CMA CGM):
Fue el primero en atacar (incluso antes que Vingegaard) y terminó segundo en el Coll de Pal. El podio era suyo. Sin embargo, sigue mostrando sus mismas debilidades en el descenso que arrastra desde siempre y que Decathlon parece no encontrarle resolución. Remco aceleró tras coronar Sant Isidre al día siguiente y casi automáticamente quedó cortado, perdiendo más de un minuto.
6 – Matthew Riccitello (Decathlon CMA CGM):
No mostró las mismas piernas que en la Volta ao Algarve y el Tour de la Provence. Al igual que Gall, también quedó cortado en el descenso de Sant Isidre. Terminó noveno en la general.
6 – Mattias Skjelmose (Lidl-Trek):
Primera carrera tras sufrir una pequeña lesión que lo relegó de participar en París-Niza. Terminó séptimo en la general sin poder luchar por el podio. Otra de las “víctimas” del descenso de Sant Isidre. Tuvo que suplir el lugar vacante que dejo Derek Gee en el liderato, que ya había perdido más de dos minutos en la primera etapa. El canadiense –que terminó abandonando- sigue sin mostrar un buen estado de forma y lo preocupante, de cara al Giro, es que Lidl-Trek aún no sabe los motivos, según señala su jefe de performance, Josu Larrazabal.
6 – Baptiste Veistroffer (Lotto – Intermarché):
¿Estamos ante el nuevo Thomas de Gendt? Es el ciclista con más kilómetros en fuga de toda la temporada y no desaprovechó la oportunidad en la Volta a Catalunya. Pero el ex triatleta e ingeniero de la Armada Francesa aún debe aprender a medir sus esfuerzos: era líder de la montaña con una ventaja confortable y perdió toda chance al no lograr meterse en la fuga de la etapa con primer final en alto. Pero sin dudas fue el gran animador de la Volta.
6 – Santiago Buitrago (Bahrain – Victorious):
Aun trabajando para Lenny Martínez, quedó a la puerta del top 10 de la general. Un buen indicador tras su triunfo en el Trofeo Laigueglia y el séptimo puesto en Tirreno-Adriático. Su gran prueba –de la cual dependerá su renovación de contrato- será en el Giro d´Italia en poco más de un mes.
5,50 – Lorenzo Fortunato (XDS Astana):
Era el líder designado del equipo –y esto obligó a escaladores como Harold Martín López y Cristian Rodríguez a jugar de gregarios- pero apenas logró un lejano decimocuarto lugar.
5,50 – Cian Uijtdebroeks (Movistar):
Luego de toda la novela que el belga realizó con Visma que lo llevó a la segunda ruptura de contrato de su carrera, las exigencias son más altas. ¿Quería oportunidades de liderazgo? Ahora las tiene. Sus claras limitaciones a la hora de reaccionar contra las aceleraciones en la montaña quedaron expuestas nuevamente. Sin embargo, es esperable que crezca su forma de cara al Tour, considerando que recién vuelve de su lesión en la Volta Comunitat Valenciana.
5,50 – Red Bull:
En los papeles las tácticas lucen bien, pero fallan en la ejecución, algo que se observó tanto en la etapa a Queralt como en Barcelona. ¿De verdad pensaban que Remco atacaría en la subida a Montjuic despegándose de todos los corredores de la general? Si bien tanto el belga como Lipowtiz colaboraron de forma destacable en Queralt, en esta Volta se muestra otra vez una premisa errada que tiene el equipo internamente: que la prioridad la tiene Evenepoel. El ataque sin sentido de Remco en la tercera etapa –al que asistieron desde el auto- no ayudó en nada a Lipowtiz quién, en ese momento, le podría haber sacado más de un minuto a Joao Almeida: el luso en ese momento todavía se presentaba como un candidato para el podio. Más allá de estos aspectos, tanto Mattia Cattaneo como Florian Lipowtiz y Luck Tuckwell –neoprofesional que fue malla rosa en el último Giro NextGen- se destacaron en sus roles de gregarios.
5 – Enric Mas (Movistar):
Díficil juzgarlo pues es su segunda carrera tras una caída que lo dejó con una herida en la mano antes del UAE Tour. Pero quedó muy lejos (puesto 22 de la general) y no es una buena señal de cara a su liderazgo en el Giro. No obstante, supo reaccionar a los ataques de Evenepoel en Barcelona, lo cual sugiere una condición ascendente.
5 – Oscar Onley (INEOS Grenadiers):
Fue un fichaje realmente oneroso para INEOS (costó cerca de 6 millones compensar a Picnic, una cifra similar a la que Red Bull pagó a Soudal por Evenepoel) y hasta ahora no logró mostrar su mejor versión. Aquí también juega un poco la responsabilidad del propio equipo: tras caer enfermo en París-Niza, recién hace pocos días volvió a entrenar y el equipo dudaba entre mandarlo aquí o a Itzulia. Terminaron equivocándose y terminó duodécimo puesto en la clasificación final. Sus ataques en la última etapa tampoco se comprendieron del todo, considerando que el equipo tenía la carta de Godon.
4,50 – Ben O´Connor (Jayco AlUla):
Una de las peores transferencias –por ahora- de los últimos dos años. El australiano no repunta y no logró ningún resultado en lo que va esta temporada más allá de un décimo puesto en el Tour Down Under y el decimotercer puesto de aquí.
4,50 – Richard Carapaz (EF):
Siendo el ciclista mejor pago del equipo y alguien que recientemente recibió una extensión a largo plazo, se espera mucho más del ecuatoriano. Tener un pico de forma para una gran vuelta al año y desaparecer el resto de la temporada resulta inaceptable dado su rol y es algo que se repite año tras año. No hay malla de montaña en el Tour que lo salve. Mejoró en el segundo final en alto en Queralt –finalizando sexto aprovechando el haber entrado en fuga- y así pudo meterse decimo en la general.
4 – Remco Evenepoel (Red Bull-BORA-hansgrohe):
Su expectativa era ganar una etapa y luchar por la general: no logró ninguna de las dos cosas. Si bien su trabajo para Lipowitz en la penúltima etapa fue valorable y fundamental para que el alemán llegue al podio, Red Bull no le paga 8 millones de euros al año para ser gregario. Es probable que su caída –autoprovocada tras un ataque que no tenía ningún sentido en perspectiva de general y que arrastró a su rueda a su mayor rival- haya mermado su nivel pero resulta muy difícil de creer –como Red Bull sostiene- que hubiera estado al nivel de Vingegaard.
Su (falta de) tácticas y sus actitudes de niño caprichoso frente a las cámaras afirmando falsamente que “Vingegaard corrió a la defensiva toda la semana” sin ningún tipo de reconocimiento de errores no son dignos para un corredor que ya lleva 7 temporadas en el pelotón. Debería aprender más de Vingegaard que cuestionarlo: por algo gana mucho más que él. Nuevamente, tal como el UAE Tour, demuestra que su nivel de montaña está lejos de Vingegaard y, menos que menos, que el de Tadej Pogacar. Y con jóvenes viniendo desde atrás como Isaac del Toro y Paul Seixas, su ventana de oportunidad en grandes vueltas cada vez se reduce más.
3 – Groupama FDJ United:
Acudió con las principales bazas de generales de la plantilla (David Gaudu y Guillaume Martin) y no lograron ningún resultado. La escuadra francesa sufre y dependerá en la temporada –por cómo vienen las cosas- de los puntos que logre Romain Grégoire, prácticamente el único que está logrando destacar.
2 – UAE Team Emirates XRG y Joao Almeida:
Mermados por una caída de Jay Vine en su regreso en la tercera etapa que lo llevó al abandono (justo en su carrera de regreso tras chocar con un canguro en el Tour Down Under), el equipo permaneció anónimo con excepción de las fugas que protagonizó Marc Soler. Brandon McNulty pasó de ser el ciclista que “salvó” a Tadej Pogacar en Milano Sanremo hace una semana atrás a no aparecer. En tanto, Joao Almeida, más allá de su caída, corrió con problemas de salud que todavía desconoce a que se deben. Una gran alarma para quién será el líder de UAE en el Giro.
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