El calendario de alto nivel concluye aquí, en el Monumento de los escaladores. La última gran batalla de la temporada tendrá lugar en un recorrido de 239 kilómetros que en esta ocasión va de Bergamo a Como.
Como es tradición, cada año se invierten las ciudades de salida y llegada, lo cual si bien no cambia la esencia de la prueba, sí impacta en el tipo de dureza que pueda llegar a tener.
4600 metros de desnivel positivo acumulado con 9 pasos montañosos. Salir de Bergamo implica tener cinco de ellos en la primera mitad. Son de dureza media, algo soportable para el pelotón y servirán para la acumulación de kilometraje y desnivel. Sus números generales:
- Bocche del Gavardo (3,1 km al 4,7%)
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Selvino (10,1 km al 5,9%)
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Colle di Berbenno (4,5 km al 6,2%)
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Valpiana (10,1 km al 6,2%)
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Colle Brianza – Giovenzana (3,6 km al 9,2%)
El punto de enlace entre localidades lo da Madonna del Ghisallo, un habitual de la cita. 8.6 km al 5.3% que son una especie de tobogán por el llano y leve descenso en su zona intermedia. Cierra con 1600 metros al 8%. Tras ello toman una bajada y conectan con un plano que totaliza la transición a unos 30 km. Será entonces la entrada oficial a Como que se hará a forma de circuito.
Se encadenan tres subidas. Iniciamos con San Fermo della Battaglia, que replica las características de sus similares anteriores: pendientes muy pedaleables. Apenas 2.8 km al 7%, con máximas que no superan el 9%, sin contar con que su base y cima son bastante tendidas. Tácticamente abre el abanico de posibilidades porque no es una trepada selectiva por dureza natural y permite que otro perfil de corredor ajeno al escalador esté en capacidad de resistir.
No obstante, esa variable se encamina a anularse en Civiglio, que es una pared que evoca todo lo contrario. 4 km al 10% de media. Siempre es bueno reiterar que el simple hecho de que la media sea de doble dígito, habla por sí solo de la exigencia de la cuesta. Entonces, lo normal es que los más fuertes aguarden hasta este punto, ubicado entre 26 y 22 km a meta, para lanzar su emboscada. Aclarar además que entre San Fermo y Civiglio sólo hay bajada, por lo que aquel que quiera anticipar deberá hacerlo en la misma escalada previa o incluso antes.
Tras el muro, un descenso técnico y conexión de vuelta con Battaglia para afrontar por última vez la misma vertiente. Se corona a 6 km del cierre, por lo que lo restante es el terreno cuesta abajo y un breve plano para coronar a un nuevo vencedor desde 2021.
Clima
Con llovizna y luego parcialmente soleado a la hora de la llegada. Viento casi inexistente.
Escenario
Similar al Mundial, la ausencia de Pogacar hace de esta una carrera abierta e impredecible, componentes de los que careció en el último par de años producto de la superioridad del esloveno.
Cierto es que Lombardía nunca ha sido un evento espectacular, pero el temor principal es que todo quede bloqueado hasta Civiglio, por la dureza el mismo. No quita que no deje de ser un escenario abierto porque ningún favorito es garantía -vean la diferencia del Mundial y el Europeo de Evenepoel, por ejemplo-, pero perdería variedad estratégica porque sería un duelo de pura fuerza.
Al contrario, debería ser incentivo para los menos escaladores de anticiparse e intentar provocar una aproximación más caótica. Ahí será fundamental la fuerza colectiva, donde UAE y RedBull aparentan tener bloques con tintes autoritarios en un recorrido que facilita el control de estas emboscadas.
Pero la idea redondeada es que todo gira en torno al tren de vatios. Algún corredor con fuerza superlativa sentenciará en el muro, pero si no lo hay, queda la opción de tener un grupo reducido en la cima que puede ofrecer una lucha entretenida en los 26 km restantes, abriendo la opción de triunfo de un outsider. Hay más chances de ver caos después de y no antes de Civiglio.
Favoritos
Remco Evenepoel – Retomó confianza en el Europeo y a priori es el máximo favorito, pero el historial reciente demuestra ambas caras de la moneda: imponente en escenarios de magnitud o con un unas desconexiones de otro nivel.
Isaac Del Toro – Pese al arcoíris de McNulty, la mejor opción de UAE es el mexicano, que con un contexto más controlado puede tomar mejores decisiones. Afirma tener molestias en la rodilla.
Paul Seixas – Tras el “fracaso” del Mundial, ha puesto su foco aquí. Con piernas del GP Montréal puede ser el mejor escalador.
Matteo Jorgenson – Gran razón de los triunfos de los suyos en el Mundial y Emilia está en él. En una jornada ideal, se marcharía en solitario en el muro. No es descabellado.
Primoz Roglic – En muy buena forma en este remate de temporada. Alternativa si falla Remco en un equipo que agrupa sólo jefes de filas: Lipowitz, Pellizzari, Hindley.
Tom Pidcock – Falla en la zona decisiva, pero sus cinco minutos y sprint lo hacen como el otro hombre a vigilar. Pegó en el palo en Emilia y Tre Vali, a lo mejor Lombardía (la tercera) es la vencida…
Giulio Ciccone – Para que el photo finish no lo perjudique intentará llegar en solitario a Como.
Christian Scaroni – De los mejores outsiders. En forma, 3ro del Europeo y con capacidad de sorprender si sobrevive en Civiglio.
Michael Matthews – El hombre de los milagros, el que siempre aparece en los escenarios grandes. Civiglio debería ser mucho para él, pero nunca se sabe.
Oscar Onley – Otro de gran cierre que es un outsider a tomar en cuenta.
Enric Mas – Mejoró tras el Mundial y sus piernas escaladoras le dan opción incluso cuando parece que no hay rastros de su Vuelta.
Predicción
Jorgenson.
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