Primoz Roglic deshoja la margarita. A diferencia de muchos que no tienen equipo en una fecha crítica para el ciclismo, el esloveno se está dando el lujo de elegir qué quiere hacer, porque tiene ofertas para continuar en activo. Aparentemente, las demoras son por dudas propias respecto al compromiso de seguir compitiendo.
La novela lleva meses, incluso desde antes que Primoz anunciara que se iría de Red Bull BORA. Por ese entonces, no ocultaba su desgano, que en realidad era un nuevo enfoque de disfrutar más -en sus palabras- y no meterse tan de lleno con las exigencias que su profesión conlleva actualmente.
“El problema soy yo”: de la saturación por las ganancias marginales al deseo de disfrutar
Roglic fue uno de los principales impulsores del ciclismo actual, ese que tiene todo medido, y de hecho fue la piedra fundacional sobre la que Jumbo, ahora Visma, se convirtió en la estructura que hace culto de las ganancias marginales. Pero su cabeza dijo basta.
A los 36 años, está cada vez más cerca de su familia y, por caso, en 2026 prácticamente rechazó dedicar tiempo adicional a mejorar en la contrarreloj, algo que hubiera hecho en otros momentos. “El problema no son las ofertas, sino yo. Tengo que decidir si firmo un nuevo contrato o si lo dejo. Todavía no lo sé”, dijo hace poco a la prensa eslovena.
“Está pensando… veremos”, informaron a As, fuentes cercanas al atleta. Lejos de su apogeo, aún así pudo ser podio en la Vuelta a España y campeón Europeo de contrarreloj, resultados al alcance de muy pocos que, adicionalmente, recuperaron su valor de mercado.
Tudor y Lotto al acecho: la vigencia del esloveno frente a las revelaciones de su esposa
El esloveno tiene ofertas, eso es sabido, y los que pican en punta son Lotto y Tudor. Pero el exesquiador no tiene apuro por definir y, por contrapartida, los equipos deben hacerlo por cuestiones burocráticas, amén de tener a otros posibles candidatos a la espera.
“Tal vez estrene este maillot en el salón de casa”, ironizó Roglic luego de consagrarse en el Europeo de crono. Muchas señales en contra de la continuidad que, por otro lado, quedan algo truncas cuando se toman en consideración las palabras de la esposa del corredor.
Es que Lora Klinc afirmó que su marido “no está listo para dejarlo”. O la dama no tiene la información completa, o Primoz juega al misterio y ya tiene definido su porvenir. Algo es seguro: aún le queda buen ciclismo en las piernas y con algunos resultados como los que alcanzó ejerciendo su trabajo a media máquina, hará más que felices a los responsables de Tudor o Lotto.
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