No hay nada peor que un ciego que no quiere ver. Y eso podría aplicarse claramente al razonamiento que hizo uno de los principales responsables del Team Picnic PostNL, el peor equipo del World Tour, que encima está en riesgo de desaparecer por problemas financieros.
Con apenas un triunfo en todo el año, una etapa del Tour de Turquía ganada por Casper Van Uden, la estructura neerlandesa está en la posición 30 del ranking. Vale la pena recordar que el límite para permanercer en la máxima categoría es el puesto 18 y que, aunque aún faltan dos temporadas más, las cosas no lucen bien.
Ni siquiera tienen garantizada la continuidad económicamente hablando, razón por la que la UCI les concedió una licencia solo por este año. Pero suponiendo que sigan, en lo deportivo queda la vista que están mal, ampliamente superados por la mayoría de los ProTeams ya que, junto a Groupama, son las dos únicas estructuras World Tour que hoy no están en el top 18.
Pero en medio de ese panorama, el veterano entrenador Matt Winston, hizo un balance positivo en el contexto de su salida del equipo. “Me di cuenta de que quería hacer algo diferente. Parecía un buen momento para dar un nuevo pasao. Siempre me sentí como en casa aquí y marcharme podría ser una decisión equivocada, pero si no lo intento nunca lo sabré”, afirmó.
“Tenemos un plan claro”: la defensa de Matt Winston sobre el modelo de desarrollo de Picnic
Winston, desde hace ocho años en la estructura, continuó. “Este equipo recibe muchas críticas, pero los patrocinadores y las empresas que nos apoyan siempre se han portado de maravillas con nosotros. Tenemos un plan claro con poco margen para cometer errores. Pero de esos errores se aprende”, lanzó en Wielerflits.
El argumento de Winston es la tarea formativa de Picnic, algo en lo que hay que darles la derecha. “Hay que fijarse en la lista de ciclistas que se formaron con nosotros y dejaron huella en el profesionalismo los últimos 10 años”, marcó.
“Hay que considerar también cuántos que pasaron por el equipo luego lograron resultados en grandes vueltas. Por supuesto, muchos que se fueron hicieron comentarios negativos y eso posiblemente haya empañado la imagen, pero en los hechos, nuestro enfoque funciona”, cerró.
La paradoja de formar figuras para luego asfixiarlas: el verdadero problema de Picnic PostNL
En ese sentido, el británico hablaba de las críticas de varios antiguos miembros como Michael Matthews, Marcel Kittel, Tom Dumoulin, Marc Hirschi, Felix Gall o Marco Brenner. Incluso Warren Barguil o John Degenkolb llegaron a tener sus cruces, y en todos los casos la constante fue la falta de libertad al convertirlos en figuras.
Lejos de hacer leña del árbol caído, los hechos reflejan que son expertos en encontrar y desarrollar estrellas, pero también en asfixiarlas hasta que eligen irse. Y en el proceso, al menos en los últimos años, eso se tradujo en resultados pobres y falta de puntos. Por lo que se antoja difícil creer cuando Winston asegura que los patrocinadores están contentos.
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