El cierre de la temporada 2026 puso fin a la trayectoria deportiva de varios ilustres como Nairo Quintana, Pello Bilbao, Ion Izagirre o Damiano Caruso, por mencionar solo a algunos. Este último lo dejó con 39 años y, al igual que los demás, creció en un ciclismo que poco tiene que ver con el pelotón moderno.
Por eso su análisis es sumamente valioso, especialmente porque pese a ello logró mantenerse con los mejores hasta sus últimos pedalazos. “El ciclismo que dejo es completamente diferente al que conocía”, comenzó el italiano. “Está más orientado al rendimiento, más científico”, continuó.
“Se gestiona el rendimiento pero no la felicidad”: el análisis de Caruso sobre la pérdida de la dimensión humana
“Es más obsesivo en los detalles, pero contaría eso como algo positivo”, analizó en Bici.pro. “El único inconveniente, a mi modo de ver, es que la dimensión humana se está descuidando un poco. Los atletas se transforman cada vez más en máquinas y, en ocasiones, se pasa por alto su faceta humana”, tiró.
“La nutrición, el rendimiento se gestionan con esmero, pero se presta menos atención a la felicidad del corredor”, enfatizó Caruso, quien pasó una década y media en el World Tour. En ese período fue 2º en el Giro de Italia de 2021, y ganó etapas en esa carrera o en la Vuelta a España.
El próximo año continuará en Bahrain, pero como director deportivo, presto para aportar su experiencia y, posiblemente, su mirada humana a los jóvenes que hasta hace poco eran sus compañeros. El de Ragusa luego habló de las presiones en el ciclismo.
El fantasma del ‘burnout’: de la retirada prematura de Fabio Aru a las exigencias para la juventud
“Si quieres pedalear por deporte, está perfecto. Pero para ser un corredor debes lidiar de inmediato con un camino que parecía impensado para los niños, porque en mis inicios se decía que los niños sólo debían divertirse”, soltó.
Pogacar y el retiro: «Hay chicos de 13 años en campos de altitud»
“Lamentablemente ese ya no es el caso. Si simplemente juegas a los 16, mira lo que sucede a los 20: no tienes chances de obtener un puesto laboral”, subrayó Damiano. “En cambio, en mi época, si tenías un poco de talento había tiempo para madurar. Ahora el talento solo no alcanza, debe ser cultivado”, destacó.
“Incluso si eres Seixas o Remco, debes vivir en completa simbiosis con tu bicicleta”, lanzó el italiano. “Para Pogacar quizás fue algo diferente porque posee un talento inimaginable, más que nadie en el mundo. Pero para el resto, la bici debe ser una obsesión”, expresó.
Pero eso conlleva riesgos, y puso a Fabio Aru como ejemplo. “¿Por qué se retiró tan pronto? Quizás fue una de las primeras víctimas del burnout en el ciclismo. Cuando fue expuesto a la atención mediática que tuvo, lo afectó. Ese fue el costo que tuvo para él”, recordó. “Otros que me vienen a la cabeza son Thibaut Pinot, Tom Dumoulin o quizás Romain Bardet”, agregó.
Por último, de cara a su nuevo empleo, antes de ayudar a quienes ahora serán sus pupilos, se tomará un tiempo. “Me prometí a mí mismo ser un observador los primeros meses. Debo aprender muchas cosas desde otras perspectivas”, zanjó.
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