Así como los controles antidopaje nocturnos causaron polémica durante el Tour de France, una nueva situación se conoció ahora que también encendió las redes. Se trata de las revelaciones de Valentina Cavallar, quien terminó su temporada abruptamente tras el Tour femenino y acaba de descubrir las razones.
La ciclista austríaca contó en un emotivo posteo de Instagram que en ese momento optó por finalizar su campaña porque su madre estaba enferma, pero lo peor estaba por venir. Es que posteriormente la mujer falleció y la pedalista de SD Worx ni siquiera pudo comenzar el duelo como era debido.
¿Qué sucedió? Las autoridades antidopaje decidieron hacerle una visita horas después del deceso y la sometieron al control programado en un cuarto contiguo al de su madre, con el cuerpo de ésta aún allí puesto que había pasado muy poco tiempo.
“Sin compasión ni humanidad”: el duro descargo de Valentina Cavallar contra los controles antidopaje
“Puedes pasar la vida persiguiendo objetivos, presionando tus límites, midiendo el éxito en resultados, victorias y estadísticas. Pero perder a alguien que amas te hace entender que poco importa todo eso al final”, indicó la atleta de 25 años.
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La experiencia era de por sí dolorosa, pero los “vampiros” la hicieron peor. “Entiendo la importancia de un deporte limpio y siempre he respetado la responsabilidad que conlleva ser ciclista profesional, pero en ese momento no estaba pensando en el ciclismo, competiciones o responsabilidades. Era una hija que acaba de perder a su madre”, continuó Cavallar, 9º en el Giro de Italia y 12º en la Vuelta a España.
La rigidez del sistema y los antecedentes que indignan al pelotón profesional
Valentina describió lo sucedido como “profundamente doloroso, totalmente fuera de lugar e irrespetuoso hacia mi familia”. Vale la pena remarcar que esta no es la primera vez que sucede algo similar, puesto que el corredor Kevin Van Impe también fue controlado mientras estaba en el funeral de su hijo fallecido, en 2008.
Así como han evolucionado los métodos antidopaje y hay una mayor conciencia general en contra de hacer trampas, las autoridades deberían mostrar algo de flexibilidad en estos casos. Hasta podrían marcarlos como un fallo al ADAMS y dejar al deportista en paz en lugar de presionar para realizar el control.
Cavallar siguió con su descargo. “Fue un momento que me hizo reflexionar lo fácil que se puede olvidar la vida detrás de un atleta, hay un ser humano con su vida, familia y emociones que no desaparecen cuando empiezan las responsabilidades con el deporte profesional”, lanzó.
“Creo en el deporte limpio. Pero también que la humanidad, la compasión y el respeto no deben ser olvidados”, cerró la corredora, que no volvió a colocarse un dorsal desde su abandono antes de la etapa 9 del Tour.
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