No hay mal que por bien no venga, dice un refrán. Y en Visma Lease a Bike eso resultó real cuando dejaron ir a Cian Uijtdebroeks -por quien habían hecho una costosa y polémica apuesta- y cubrieron su hueco a última hora con el casi desconocido Louis Barré. El francés tuvo una gran temporada cuando se recuperó de sus lesiones.
Barré, de 26 años, llegó desde el Intermarché y apenas disputó 28 jornadas de competición. En las mismas, probó haber sido un acierto del mercado de pases previo, marcado por la salida anticipada de Uijtdebroeks rumbo a Movistar pese a tener contrato.
Louis comenzó con el pie izquierdo puesto que sufrió problemas físicos derivados de la adaptación a los nuevos materiales de Visma. Encima tuvo Covid, con lo que su estreno se demoró todavía más y recién apareció con consistencia en el verano europeo.
A horas de disputar Il Lombardía tras perderse el Mundial y otras citas por una fractura de muñeca, el galo repasó su campaña estreno, que bien podría ser rotulada como una jugada maestra del mercado. Por supuesto, hubo factores que -según él- ayudaron mucho a que descubra este nivel.
“No hay presión por puntos UCI”: la clave de Louis Barré para explotar en Visma
“Enfermé varias veces en marzo y abril. No fue hasta finales de abril cuando la situación mejoró y pude retomar los entrenamientos. Volví a competir a principios de mayo, aunque lo hice tras dos meses en los que apenas pude entrenar. No recuperé un buen nivel hasta mediados de junio. El ambiente en el equipo influyó en ello; aquí, por ejemplo, no se presiona a los corredores para sumar puntos UCI. Me dieron todo el tiempo que necesité para recuperarme”, narró.
A continuación acudió a la concentración en altura de Tignes, donde los neerlandeses se ponen a punto para el Tour. En su caso fue durante el evento, y encontró los mismos beneficios que sus compañeros porque enseguida fue 4º en el Tour de Polonia y 2º en el de Alemania. “Se trabaja de modo muy inteligente aquí, realmente escuchan a los corredores”, lanzó.
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“Si quieres trabajar en algo con el nutricionista, por ejemplo, puedes hacerlo. Si no, no estás obligado. Si estás motivado lo aprovechan, no te imponen nada. Eso es lo que los hace tan buenos. Obviamente, brillan por la nutrición, el entrenamiento y las estrategias de carrera”, elogió.
Citas de un día y el sueño de Lieja: el nuevo rol de Barré junto a Matteo Jorgenson
En una formación necesitada de nuevas caras en determinados escenarios, Barré se convirtió rápidamente en referencia para las carreras de un día como las Ardenas. “Mi objetivo es ser uno de los líderes en esos eventos. En las de Canadá iba a serlo, o en las clásicas italianas. Mi sueño es ganar Lieja-Bastoña-Lieja o Amstel Gold Race”, reveló.
Barré luego comparó a su anterior escuadra con la actual, y pese a que podría haber sido más sencillo ir al Tour con Intermarché, él no lo considera así. “Si eres bueno puedes ser seleccionado. O si encajas en las estrategias para ayudar a Jonas Vingegaard”, opinó.
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“Quiero alcanzar mi techo de forma en Visma, creo que ofrecen el ambiente ideal para eso. Por ese motivo los elegí”, redondeó el francés, quien anhela ser colíder en citas de un día junto a Matteo Jorgenson.
En gran medida, por eso correrá Lombardia pese a estar sin competir por la fractura sufrida el 11 de septiembre y perderse el Mundial en consecuencia. “Es un modo de terminar la temporada con normalidad. Y quiero regresar al nivel que tenía en Polonia, incluso mejorarlo. Para el año próximo, rendir en las Ardenas o pruebas como País Vasco, para poder ser gregario en el Tour. Finalmente, brillar en San Sebastián o Lombardia”, cerró su lista de deseos para 2027.
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