Visma – Lease a Bike deberá replantearse como afrontará el Tour de France del año próximo. La Grande Boucle fue, paradojicamente, el punto más débil del equipo neerlandés en un año que fue relativamente exitoso en su conjunto. Tras el abandono por caída de Jonas Vingegaard y a falta de un segundo líder, el conjunto apuntó por etapas y se terminó quedando con las manos vacías. El peligro en el que cae la escuadra es caer en la creencia de que la brecha entre el danés Tadej Pogacar es aún remontable.
¿Autoengañados o con mentalidad ganadora? “Pogacar ya no lucía tan brillante”, señala compañero de Vingegaard en el Tour
Precisamente ese punto de vista fue él el que llevó al equipo a encontrarse sin ningún tipo de reacción tras la salida de Vingegaard. Al mismo tiempo, caer en la vereda opuesta de aceptar de forma derrotista el segundo puesto como mayor punto alcanzable, le restaría espectáculo a un Tour que los muestra como los únicos que mostraron la voluntad de arriesgarse para amenazar al esloveno. Después de todo, recordadas son las declaraciones de Remco Evenepoel en donde se mostró conforme con el segundo lugar en la clasificación general. Esto resultó en una recta final del Tour sumamente previsible y carente de espectáculo, donde la tarea de niñero de Pogacar hacia Isaac del Toro, sin rivales para ambos a la vista, se pareció más a un criterium que a un verdadero Tour.
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“Hasta que Jonas quedó fuera de la carrera, trabajamos para ganar el Tour, no para terminar segundos”, declaró Davide Piganzoli, compañero de Vingegaard en Visma – Lease a Bike a Bici.Pro tras Il Lombardia. “Nunca dimos por sentado que no pudiera ganar. Hicimos lo que habíamos planeado». Tras finalizar octavo en el Giro d´ Italia —ayudando al danés a lograr la victoria en la clasificación general—, el italiano fue convocado para el equipo del Visma en el Tour, a raíz de la baja de Wout van Aert y volvió a ocupar su puesto como apoyo en la montaña.
El problema es caer en una falsa ilusión. Piganzoli afirma que Pogacar, en la etapa 14 de Le Markstein, estuvo menos brillante de lo usual. Todo esto pese a que el esloveno le sacó otros 38 segundos a Vingegaard, ampliando la diferencia en la clasificación general a 4:30
Planes que quedaron en la nada
“¿Recuperar cuatro minutos? Habíamos visto sus números”, explicó e italiano. “Tuvo ciertas dificultades para adaptarse a los cambios de ritmo al inicio del Tour, pero el día de Le Markstein, cuando Vingegaard empezó a marcar el ritmo, Pogačar no se mostró tan brillante como de costumbre”. Al día siguiente, el Visma volvió a situarse en cabeza con otro plan agresivo en lo que iba a ser la primera de las etapas que Vingegaard se había marcado y que se adaptan mejor a sus características. “Incluso el día de la caída, nos habíamos colocado en cabeza con la intención de marcar el ritmo de la carrera”, señaló Piganzoli.
Sin embargo, la caída y abandono de Vingegaard en esa etapa pusieron fin a todos los planes de forma prematura. Piganzoli terminó 14.º en la clasificación general y fue el mejor clasificado de un Visma que, por primera vez en años, no tenía a un solo corredor en el top 10. Aún así el corredor italiano terminó cerrando un buen año por encima de las expectativas con cinco victorias, incluyendo el Giro dell´Emilia, en lo que fue una temporada consagratoria.
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Año consagratorio para Piganzoli
“Desde luego, nunca esperé un año como este , pero creo que el duro trabajo que hemos realizado está dando sus frutos. Estar en un equipo tan fuerte te hace crecer, te motiva a ser más competitivo y te impulsa a correr como protagonista , como en las últimas carreras de la temporada, con un compañero delante y otro detrás intentando frenar a los demás”, señaló Piganzoli
Y afirmó que la clave fue lo mental e incluso el paradójico hecho de hacer dos grandes vueltas. “En mi opinión lo que marcó la diferencia fue más bien la madurez mental que he desarrollado . Y creo sinceramente que la forma que encontré después del Tour es algo que nunca antes había experimentado, y creo que se debe a haber participado en dos Grandes Vueltas consecutivas. Esto se demuestra por el hecho de que, aunque no competí durante tres semanas después del Tour, llegué al Tour de Luxemburgo y luego al Campeonato Mundial en excelentes condiciones, que evidentemente aún conservaba”.
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