¿Cómo se ve una etapa de alta montaña en la era moderna? Esta llegada al Alpe d’Huez es la mejor representación de los nuevos conceptos de estas jornadas del género: unipuerto y distancia mediocre (127.9 km) que se disfrazan por lo mítica de la llegada.
Salida en Gap con un puerto de 2°, Col Bayard. Es un buen calentamiento, pues contiene 4.7 km sustanciosos que esconden 1800 metros al 10%, tramo que beneficiaría a los escaladores para filtrarse en la escapada.
Leve descenso y llano que enlazan con el Col du Noyer (1°). Otro ascenso explosivo (7.2 km al 8.5%) con 2200 metros de cierre que no bajan del 11%. Aquí sí o sí se establecerá una situación de carrera con trepadores por delante, gente que luchará con ahínco producto del incentivo de vencer en una cima icónica.
Ese encadenado inicial parece ser el preámbulo de una jornada espectacular, pero este no es el caso. Aunque estemos en los Alpes, con corredores jugándose sus últimas balas en la carrera, la organización optó por matar el recorrido con un llano inocuo que prácticamente se extiende hasta la base de la última subida. Sí, hay otro 2° que servirá de antesala, pero es una cuesta carente de dureza que no abrirá el abanico de estrategias.
Entonces, la táctica desde el sofá es predecible: prender la televisión para la primera hora, dedicar los siguientes 90 minutos a los quehaceres del hogar, el trabajo de casa u oficina o hasta para una siesta y reconectar para el puerto conclusivo.

El Alpe d’Huez (HC) no necesita presentación. Sus 13.7 km al 8.1%, 21 curvas de herradura y cima a más de 1800 metros han escrito grandes historias del Tour. Esta edición no tiene pinta de emular esas epopeyas por lo liviano del trazado y el contexto propio de la prueba, donde el único registro que podría pasar a la historia sería el del nuevo récord de ascenso, que hasta la fecha ostenta Marco Pantani (36’50”) desde 1995.
¿Narrativa o colapso real? El UAE se desmorona antes de los Alpes en el Tour
Todos saben que las diferencias deben marcarse de lejos, pues los últimos 3 km son bastante tendidos. Existen zonas de sobra para endurecer, en un panorama muy agresivo se puede dinamitar desde la base, en uno más “controlado” se escogería el tramo de 2 km al 11% que se encuentra justo antes de que la pendiente suavice.
Clima
Retorna el calor. La exposición al sol es mayor en esta escalada y eso perjudicará a quienes sufren con las altas temperaturas o simplemente, a aquellos que no encuentren buenas sensaciones.
Escenario
Duele por la fuga y esos cazadores combativos que han vivido en carne propia lo caro que es ganar en el Tour, pero esta difícilmente será su oportunidad. El intermedio del trayecto pulveriza sus chances, pues es fácil de controlar, no hay trepadas en las que los especialistas tengan margen de hacer oposición y por tanto llegarán a la base con una renta insuficiente para soñar con la victoria.
ASO planteó un unipuerto con la idea de que uno de los grandes nombres de la general se haga con dicha escalada de prestigio y que no quede en manos de un ciclista “random” -desconociendo la calidad de quienes se lucen en las fugas-. Seguramente les dará para un buen titular, pero ni por más rápido o fascinante que Pogacar corone, se esconderá el hecho de que es un recorrido descafeinado, impropio de una tercera semana y lejos de honrar el estatus de la subida que baja el telón.
Favoritos
Tadej Pogacar –
Alpe d’Huez es suficiente atractivo para poner a los suyos a controlar y hacer lo que sabe en las míticas rampas alpinas.
Remco Evenepoel – No le da para vencer, pero no debería tener problemas en mantener su puesto en la general.
Isaac Del Toro – Quizás Pogacar lo ayude, pero el único argumento para mantener a Seixas a raya son sus piernas.
Paul Seixas – Primero de sus escenarios para jugársela. El líder puede secar sus intentos, pero retomamos la idea base: si es más fuerte que el mexicano, no habrá estrategia que lo prive de la hazaña.
Richard Carapaz – Con menos presión tras obtener el merecido premio. Puede enfocarse en los puntos de montaña, pese a ser menos explosivo que Paret-Peintre.
“No se le regala tiempo a Carapaz”: Pidcock explicó el pánico en el pelotón del Tour:
Valentin Paret-Peintre –
Estará en la cruel faena de sumar puntos de montaña para recortar la brecha sobre el campeón del mundo.
Tobias Johannessen – Es el cazador más fuerte junto al ecuatoriano, aunque flaqueó este jueves.
Predicción
Parece inevitable la quinta de Tadej… y no hablo de la general.
Encuentras toda la actualidad del Tour en nuestra sección especial
Descubre más desde Ciclismo Internacional
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
