De Europa al circuito asiático al Giro: la inusual llegada al WorldTour de Kench

Josh Kench en 2026 (Groupama - FDJ United) Josh Kench en 2026 (Groupama - FDJ United)

Hace apenas un año, Josh Kench seguía compitiendo en el circuito asiático, lejos del radar principal del ciclismo mundial. Hoy, el neozelandés disputa su primera Gran Vuelta con el equipo Groupama-FDJ United en el Giro d` Italia, completando una de las trayectorias más inusuales del pelotón actual. Entre kermeses belgas, equipos continentales chinos y años marcados por la incertidumbre, el escalador oceánico construyó un camino alternativo hasta el WorldTour.

De Nueva Zelanda a un sueño europeo

Kench comenzó a andar en bicicleta relativamente tarde, a los 13 años, impulsado por el auge que vivía el ciclismo en Nueva Zelanda y, sobre todo, por la influencia de su hermano mayor. “Como cualquier hermano pequeño, lo imité”, recuerda en una entrevista hecha para Groupama.

Desde sus primeros años destacó rápidamente en el ámbito nacional. Acostumbrado a pelear por los primeros puestos en categorías juveniles, empezó a imaginar una carrera profesional observando las grandes carreras europeas por televisión. Los resultados acompañaron esa progresión: subió al podio en el Campeonato de Nueva Zelanda juvenil y ganó una etapa del Tour de l’Abitibi, antes de integrarse a la Blake Spoke Pro Cycling Academy en categoría sub-23. Sin embargo, el proyecto nació en el peor momento posible. La pandemia de Covid golpeó de lleno el calendario y limitó enormemente sus oportunidades de competir durante 2020.

Te puede interesar:

El co-patrocinador de Decathlon quiere comprar el Tour de France

Inquietud en Visma por la malla azul de Vingegaard: “Podría perder hasta un minuto en la crono”

Giro d´ Italia 2026: Crónica, video y resultados de la etapa 9

Bélgica, caídas y la sensación de no encajar

En 2021, el equipo se trasladó a Bélgica y Kench pasó dos temporadas inmerso en el corazón del ciclismo europeo. Aunque aquella experiencia representaba el sueño que había perseguido desde niño, también se convirtió en una etapa frustrante. “Esos terrenos no se adaptaban del todo a mi estilo”, admite. Mientras el calendario se llenaba de kermeses y clásicas del norte, el neozelandés sentía que sus condiciones como escalador no se dejaban ver. “En la única carrera de montaña que hacía cada año, conseguía rendir bien, pero luego volvía a Bélgica para participar en kermeses… Era difícil expresarme plenamente”.

La situación empeoró en 2023. El equipo obtuvo categoría ProTeam, pero el proyecto desapareció al final de la temporada. Sin resultados visibles, condicionado además por varias caídas, Kench quedó prácticamente fuera del sistema europeo. “Empecé a plantearme qué hacer con el ciclismo en general. Sin duda, fue uno de los momentos más duros de mi carrera”, explica.

Pese a todo, internamente seguía convencido de sus capacidades. Recuerda actuaciones prometedoras en la montaña, como su presencia en el grupo principal tras una subida decisiva en el Tour de Noruega o su segundo puesto en el GP de Lillehammer. El problema era otro: no tenía suficientes oportunidades para demostrarlo. “Sabía de lo que era capaz, pero no tenía el historial de carreras para demostrarlo”.

Te puede interesar:

Lefevere ironiza sobre las mallas rosas de Silva y Eulálio: “Nunca escuché hablar de ellos”

Todas las noticias del día de ciclismo que debes saber en un minuto

China como última oportunidad

Con pocas opciones en Europa, el corredor encontró una vía inesperada para mantenerse en el ciclismo profesional: Asia. China se convirtió tanto en refugio como en relanzamiento. “Era mi única oportunidad de ganar algo de dinero y seguir compitiendo”, contó sobre su decisión de marcharse junto a un amigo al circuito asiático. Su primera experiencia llegó con el Tianyoude Hotel Cycling Team. Allí no solo recuperó continuidad competitiva, sino también estabilidad física. Durante 2024 resolvió varios problemas de salud que arrastraba desde hacía tiempo, incluyendo una operación de amígdalas que, según explica, afectaba constantemente su rendimiento.“Después de eso, noté que podía mejorar bastante en la bicicleta”.

Aunque los resultados todavía tardaron en llegar, Kench sintió que finalmente empezaba a convertirse en el corredor que imaginaba. Y el salto definitivo apareció en 2025, ya con el Li Ning Star. La temporada cambió por completo tras el Tour de Sharjah, donde consiguió su primera victoria UCI y luego la clasificación general. Meses después, sorprendió nuevamente al ganar el Tour de Bostonliq gracias a un ataque ofensivo en una etapa llana. “A partir de ahí, todo fue sobre ruedas”, resume. Aquellas actuaciones llamaron la atención de Groupama-FDJ, que se contactó con él durante el verano europeo. Poco después, firmó su primer contrato WorldTour.

Un camino distinto hacia el WorldTour

Kench sabe que su historia escapa de los modelos tradicionales de desarrollo que dominan el ciclismo moderno. En una época donde muchos talentos llegan al máximo nivel directamente desde academias WorldTour o estructuras juveniles europeas, él recorrió un trayecto mucho más incierto. “No creo que muchos ciclistas hayan hecho la transición del Asia Tour al WorldTour”, señala con orgullo. Ahora, ya instalado en el Giro y en el máximo nivel del deporte, el neozelandés mantiene una mezcla de ambición y cautela. El salto competitivo ha sido enorme, pero también siente que recién empieza a descubrir su verdadero potencial gracias a una estructura profesional sólida.

“Con el entrenamiento y todo lo demás, no sé hasta dónde puedo llegar”. En el corto plazo, sus objetivos son claros: readaptarse al ciclismo europeo y consolidarse como un hombre importante en la montaña para el equipo francés. Todo, paso a paso. “La prioridad sigue siendo adaptarme y demostrar que pertenezco aquí”, concluye.


Descubre más desde Ciclismo Internacional

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *