Hay carreras que pasan inadvertidas para el aficionado promedio, pero al mismo tiempo, esconden historias interesantes y emotivas. Por ejemplo, lo sucedido con Wout Van Aert en el Tour de Dinamarca. Y si no, la más reciente vivencia de Küng en el Tour de Polonia que acabó ayer.
El suizo, reconocido como uno de los mejores contrarrelojistas del mundo en las pasadas temporadas, también se metió en la conversación por las clásicas como un hombre fiable. Pero los últimos años han estado repletos de problemas para él.
Tragedias, enfermedades y una grave fractura: los años oscuros del suizo
Primero perdió un bebé a fines de 2024, estuvo enfermo en 2025 y luego, ya a inicios de 2026 y en su tercera competencia con Tudor -su nuevo equipo- sufrió un accidente en la Omloop y se rompió el fémur. Como resultado de ello pasó casi todo el curso en el dique seco y recién volvió a colocarse un dorsal en junio, en los nacionales.
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A continuación llegó el Tour de Polonia, donde dominó la crono final y soltó todas las emociones contenidas. “Es una victoria muy especial, realmente me emocioné mucho cuando me di cuenta que iba a ganar”, confesó. “Mi última carrera internacional fue la Omloop y terminé con una fractura en el fémur”, recordó.
“Dudé si volvería al máximo nivel”: la desahogante victoria en Polonia
“Debo confesar que durante la recuperación hubo momentos en los que dudé si volvería al máximo nivel”, narró el helvético. “Regresar tras estar en el fondo y ganar, es increíble. Un agradecimiento enorme al equipo, que me acompañó en todo momento y, claro, a mi familia”, expresó.
“Estoy agradecido de volver a este nivel”, redondeó Stefan, que no alzaba los brazos desde la Crono de las Naciones, a fines de 2024 y ayer, junto a su compañero Marco Brenner, sorprendieron en el cierre polaco.
De más está decir que la jornada en cuestión regaló a Tudor su éxito más relevante de la campaña, una etapa y la general en una cita World Tour. Además, que lo hicieron con uno de sus fichajes de más alto perfil, algo necesario tras los anticipados y millonarios fracasos de Julian Alaphilippe y Marc Hirschi.
A sus 32 años, Küng demostró seguir en plenitud y que lo suyo, tras años brillando en Groupama FDJ, fue un cúmulo de desgracias que lo tuvieron tapado lo suficiente como para generar dudas.
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