La seguridad del pelotón es uno de los temas de discusión hace un par de años, y las recientes protestas de los ciclistas antes del inicio de Il Lombardía y la París Tours, han reavivado el asunto. Pero mientras que los protagonistas claman por recorridos sin vehículos o bien señalizados, ahora los organizadores salieron al cruce pidiendo que los corredores vayan más despacio. O algo así…
“No firmé para ser jefe de seguridad de motos”: la alerta de Gouvenou ante la evolución tecnológica
Es que el jefe de seguridad del Tour de France, Thierry Gouvenou, hizo públicas sus preocupaciones en ese sentido. “Nosotros, los organizadores, también pedimos medidas para reducir las velocidades”, lanzó.
“Firmé para ser el jefe de seguridad de una carrera de bicicletas, no quiero terminar siendo el jefe de seguridad de una competencia de motocicletas. Ahora mismo, en las bajadas, estas bicis parecen más motos que bicicletas”, soltó. La propia UCI propuso poner límites en los cambios de las bicicletas pero la propuesta quedó en la nada y muchos corredores lo rechazan.
La UCI probará limitar las marchas para mejorar la seguridad
Gouvenou, que también es el diseñador del recorrido del Tour, supervisa la seguridad en otras carreras de ASO y forma parte de la Comisión SafeR continuó su descargo. “Las carreras han evolucionado, los ciclistas van cada vez más rápido y eso lo vuelve más difícil para los organizadores a la hora de asegurar el recorrido”, dijo en road.cc.
“Entiendo a los ciclistas, ellos no se suben a la bici pensando en terminar discapacitados o muertos. Nos vamos a sentar a discutirlo, eso está claro. Ya lo venimos haciendo”, aclaró. Luego mencionó uno de los problemas más graves y a la vez usuales en el ciclismo.
Vías públicas e incivilidad: los límites económicos y las nuevas normas UCI para 2027
Gouvenou pone reparos sobre hasta que punto los organizadores pueden garantizar una seguridad absoluta en una carrera de ciclismo. “La naturaleza del ciclismo de ruta es que se lleva a cabo en un ambiente abierto, no en un estadio. Son rutas públicas en las que algunos individuos pueden optar por ignorar las reglas, las indicaciones y meterse en el trazado”, detalló.
Esa ha sido la tónica de los últimos meses de la temporada, incluso tras la muerte de Finlay Tarling a los 19 años en la Volta a Portugal o esta misma semana y tras las protestas. “Invertimos mucho dinero en la seguridad y aún así, mantener una economía sustentable es complejo”, reconoció.
“No se puede poner un policía frente a la puerta de cada casa, o en cada curva. Al mismo tiempo, las personas se han vuelto cada vez menos respetuosas de las leyes”, opinó.
La UCI y una dura derrota legal en su intento de limitar las velocidades
Al margen de los trazados, ante la creciente velocidad del ciclismo en general, se están estudiando y aplicando nuevas medidas. Según el directivo, la normativa que entrará en vigor el próximo año estandarizará la señalización de dirección y peligros en todas las carreras reguladas por la UCI.
“Los organizadores han aceptado modificar el sistema de señalización de las pruebas. Ante un peligro, un descenso o una curva, se utilizará siempre la misma señal; sin duda, esto supondrá una mejora en la seguridad”, expuso.
Finalmente, recordó que se sigue trabajando en la posible aplicación de airbags, la tecnología GPS y la formación de los ciclistas, además de la cuestión de la velocidad. “Hay muchas iniciativas en marcha que empiezan a tomar forma. Creo que pronto estaremos en condiciones de hacer algunos anuncios”, anticipó.
Descubre más desde Ciclismo Internacional
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
