Y por fin habló. Sí, Iwan Spekenbrink, mánager general del Team Picnic PostNL replicó por primera vez a las acusaciones sobre la “cultura del terror” que supuestamente se aplicó en su equipo durante años, según una investigación reciente repleta de testimonios de excorredores y miembros del staff.
“La cultura del miedo resulta engañosa”: la réplica de Spekenbrink a las denuncias de excorredores
El jefe de la formación neerlandesa aceptó que haya habido empleados que no la pasaron bien pero cuestionó que se haya presentado una visión tan generalizada y negativa. “La cultura del miedo sobre la que se ha construido esta historia resulta, a mi juicio, engañosa”, lanzó.
Spekenbrink citó algunos ejemplos de gente que salió de la estructura inconforme y que aún así no respaldaron acusaciones tan graves como las del informe. Más precisamente habló de Marcel Kittel, Tom Veelers y Kirsten Wild. “Sí, varias fuentes dijeron eso, y lo lamento, porque siempre deseas un entorno seguro para todos”, concedió en De Telegraaf.
Acusaciones contra Picnic PostNL: sospechan de un “conflicto de interés” en la investigación
La polémica estalló hace unas semanas cuando NOS y el podcast In De Waaier publicaron una investigación con testimonios de hasta 71 ciclistas y miembros del staff que pasaro por allí, incluidas las palabras de Martijn Tusveld, quien incluso afirmó que llegó a tener deseos de hacerse daño a sí mismo. Pueden encontrar todos los detalles, aquí.
Posteriormente hubo múltiples repercusiones, con otros como John Degenkolb o Warren Barguil defendiendo al equipo, todo eso mientras se iniciaba una investigación interna e independiente que aún no se ha concluido.
Trabajo en equipo, crisis económica y la promesa de retener la licencia WorldTour
A todo esto, Spekenbrink no da el brazo a torcer. “Aún creemos en nuestros métodos de trabajo. El trabajo en equipo, basado en respeto mutuo, es nuestro pilar fundamental”, aseguró. “Pero en momentos como estos es necesario reevaluar la posición de la organización”, añadió.
“No eludimos nuestros errores, al fin y al cabo, todo el mundo comete errores, en cualquier lugar”, siguió Iwan, quien enseguida justificó que habiendo tantos empleados en una misma estructura puede haber tantas experiencias como individuos. “Las cosas pueden funcionar bien dentro de una organización pero las vivencias individuales pueden no ser tan positivas”, opinó.
A continuación, habló de algo habitual en el ciclismo que en Picnic no parece funcionar así. Es que muchos corredores llegan a las diferentes formaciones acompañados de sus propios entrenadores, nutricionistas o gente de apoyo, mientras que allí se espera que todos se integren a una estructura de rendimiento colectivo.
“Tendremos que explicar mejor nuestra visión de colaboración y, si no hay compatibilidad, comunicarlo antes y de forma adecuada”, ejemplificó. “A nuestro entender, la verdadera diferencia reside en el trabajo en equipo real”, remarcó.
Spekenbrink también habló de cómo la investigación hizo tambalear al equipo y los empleados actuales, que ya hace tiempo temen por sus puestos de trabajo por los problemas económicos de público conocimiento. “He hablado con muchos empleados que temen por sus puestos”, reconoció. Y acusó de conflicto de intereses a Thijs Zonneveld, ex ciclista y analista que encabezó la investigación periodistica. Zonneveld es director deportivo en el equipo continental BEAT CC. Recordó también que Martijn Tusveld, uno de los ex ciclistas de Picnic que habló públicamente, trabaja con entrenador en dicha escuadra.
“Al realizar una investigación de este tipo, es importante dejar claro que se forma parte de un equipo ciclista rival. Sobre todo a la hora de reclutar a jóvenes ciclistas neerlandeses. Que quede claro que no pretendo menospreciar las opiniones de nadie. Pero en el caso de Thijs, existe un conflicto de intereses”, manifestó el manager de Picnic.
“Trabajar en una organización deportiva de élite no siempre es agradable ya que, en ocasiones, hay que decepcionar a algunas personas y no todos lo gestionan bien”, anticipó.
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Dicho eso, el mánager avanzó buenas noticias. “Doy por hecho que el año que viene contaremos con una licencia World Tour. Ese proceso está en marcha”, tiró. Pero en simultáneo aclaró que sabe que deben mejorar financieramente para evitar perder a sus mejores corredores.
“Desde el Covid estamos operando en modo de supervivencia. Necesitamos crecer financieramente para que nuestros talentos no se marchen apenas empiezan a lograr buenos resultados”, evaluó. Por último, cree que todo esto será provechoso. “Es un momento difícil, pero saldremos más fuertes”, cerró.
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