El secreto anatómico de “La Aerobala”: la ventaja física que hace imbatible a Remco Evenepoel en la crono

Remco Evenepoel en una prueba contrarrreloj Remco Evenepoel en una prueba contrarrreloj (Red Bull - BORA hansgrohe)

Así como se habla de Tadej Pogacar como el mejor ciclista de la generación actual y uno de los más destacados de la historia, tampoco hay discusiones respecto al mismo rótulo entre los contrarrelojistas. Y dicha etiqueta recae sobre Remco Evenepoel, en parte por su labor incansable de perfeccionamiento, pero también gracias a una peculiaridad física.

Y a días del Mundial de la especialidad, otra vez es postulado como el máximo favorito. No es para menos, si es el actual campeón defensor, así como lo será en el Europeo y los Juegos Olímpicos. Potencia, capacidad de imponer un ritmo, equipación y preparación son los estandartes sobre los que se ha apoyado recurrentemente para conseguir semejante historial.

Pero además tiene una ventaja anatómica, y es su capacidad de hacer extremadamente pequeño sobre la bicicleta de crono, razón por la que fue apodado La aerobala (la bala aerodinámica). Así se conoció en un informe de L´Equipe en el que hablaron muchos allegados al belga.

Brazos cortos y visera recortada: la fórmula aerodinámica tras el apodo de “La Aerobala”

Un aspecto crucial es el espacio entre sus manos, la cabeza y los hombros. Remco logra juntar esos tres puntos de forma inusualmente estrecha, reduciendo el área frontal de resistencia al aire. “El objetivo es acercar las manos al casco y mantener una postura cerrada para minimizar al máximo la resistencia”, contó Rémi Cavagna, ex compañero en Soudal QuickStep.

¿Pero cuál es la ventaja física? Sus brazos cortos, que le permiten mantener la postura compacta sobre los acoples sin dejar un hueco amplio entre las manos y el tronco. “Tiene los brazos relativamente cortos y eso le permite mantener los acoples cerca”, explicó Thijs Hertsens, fisioterapeuta de Evenepoel.

El padre de Evenepoel cree que su hijo es superior a Vingegaard: “Hubiera terminado segundo en el Tour incluso si no abandonaba”

“El triángulo que forma con las manos, los hombros y la cabeza es realmente muy pequeño”, añadió el especialista, quien luego dio otra precisión. Es que el belga rota los hombros hacia adentro para reducir su área frontal al bajar la cabeza entre los brazos. Y pese a ello, consigue mirar hacia adelante.

“Remco incluso hizo que recortaran parte de la visera de su casco para dejar más espacio a sus manos cerca de la cara. Esto, sumado a sus brazos cortos y la posición cerrada de los hombros, deja un espacio sorprendentemente pequeño entre la cabeza, manos y parte superior del cuerpo.

El hombre a batir en los 39.2 kilómetros: Evenepoel por la revalidación de su hegemonía mundial

Todo eso suena fácil de ajustar, pero es increíblemente complejo y más aún sostenerlo en el tiempo y esforzando el organismo al máximo. Está claro que es un atleta único y que si su anatomía lo ayuda él pone todo el resto.

Tras el fichaje de Gall, Skjelmose advierte a Lidl-Trek: “Nadie logró un mejor resultado en el Tour que yo”

No en vano no pierde una crono mundialista desde 2022 y, por caso, dobló a Pogacar en la de Ruanda el año pasado, una de las imágenes épicas de su trayectoria deportiva. Por todo eso, no sólo por sus extremidades cortas, es el hombre a batir en los 39.2 kilómetros que esperan el domingo, cuando irá por su cuarto arcoíris.


Descubre más desde Ciclismo Internacional

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *