El Tour de France se enfrenta a un nuevo conflicto ambiental que podría derivar en protestas: en la zona del Ballon d´Alsace, puerto de la etapa 14 de la edición 2026, se talaron más de 800 árboles para mejorar la seguridad al público, algo que grupos ecologistas apuntaron directamente a la organización de la carrera. Sin embargo, el director Christian Prudhomme, negó todo tipo de influencia.
El Tour de France y otro conflicto ambientalista: talan 800 árboles por donde pasará la caravana
La jornada unirá Mulhouse y Le Markstein, y verá al pelotón afrontar el Ballon d’Alsace en la segunda mitad del recorrido. Antes de la carrera, se talaron más de 800 árboles en la zona, lo que ha provocado críticas de grupos ecologistas regionales como Alsace Nature, Bufo, Gepma y LPO Alsace. También cuestionaron que la operación de tala se está realizando en el medio de la temporada de reproducción de los animales de la zona. “Si bien asegurar las carreteras puede ser un objetivo legítimo, el calendario de las obras y los métodos utilizados plantean profundas cuestiones”, escribieron las asociaciones en un comunicado de prensa conjunto. También ameanzaron con emprender acciones legales si se determina que el trabajo no cumple con las leyes ambientales.
Todo esto abre un segundo foco de polémica ambiental en torno a la próxima edición del Tour. La etapa 20, considerada como una de las más duras de la historia con 5600 metros de desnivel, fue cuestionada por la inclusión del Col de Sarenne.
El director del Tour se desliga
En declaraciones al periódico L’Alsace, Prudhomme expresó su comprensión ante las críticas pero negó que la tala fuera causada por el Tour, ya que la decisión se tomó mucho antes de que se confirmara el recorrido de la carrera. “La tala de ochocientos árboles nos sorprende a todos, incluyéndome a mí. Pero fue una decisión tomada en 2023, y en aquel entonces nadie sabía que vendríamos en 2026”, declaró el director del Tour.
Sin embargo, señaló que la medida se hubiera tomado si se conocía el paso del Tour. “Se trata principalmente de una medida de seguridad. Pienso sobre todo en las personas que corrían el riesgo de que les cayera un árbol encima si no los hubiéramos talado. Por supuesto, el Tour de Francia pasa por allí y eso acelera las obras. Pero, obviamente, nunca vamos a pedir nada. Nunca pedimos que construyan carreteras. Si la carretera existe, venimos. El Tour se nutre de la belleza de Francia; no queremos dañarla”.
Afirman que era un trabajo necesario por seguridad
Efectivamente, el gobierno local confirmó que el proyecto no nació por iniciativa del Tour. Stéphanie Rauscent, directora de la agencia forestal departamental de Alto Rin, confirmó que el problema es conocido desde hace una década, destacando el elevado número de troncos “en descomposición” que amenazan la carretera.
Sin embargo, admitieron que la llegada del Tour aceleró el cronograma de trabajo. La prefectura de Alto Rin informó que finalmente se cortarán un total de 1.071 troncos en un tramo de 4,5 kilómetros. Confirmaron que, si bien se trataba de un proyecto de seguridad “planificado desde hacía mucho tiempo”, la ejecución fue efectivamente “acelerada a la luz de la predecible mayor asistencia de público en esta zona” que se espera cuando la caravana del Tour de Francia llegue a la ciudad en julio.
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