En UAE Team desde 2020, Mikkel Bjerg ha estado presente en casi toda la trayectoria deportiva de Tadej Pogacar, lo conoce al detalle y posiblemente también sepa qué se requiere para batirlo. Por eso, cuando corrió el último Giro de Italia y vio el nivel de Jonas Vingegaard en primera persona, pensó que el Tour de France sería diferente.
“Vi al mejor Jonas de su carrera”: el impacto en el UAE tras el dominio de Vingegaard en el Giro
“Tuve la sensación de haber visto al mejor Jonas de su carrera”, lanzó en Eurosport el danés, mencionando que se veía al de Visma Lease a Bike feliz, bromeando, relajado y en carrera aplastaba a sus contrincantes con facilidad.
No era para menos, si acabó llevándose cinco parciales y ganó el título con más de cinco minutos sobre Felix Gall, sumándose al selecto club de campeones de las tres grandes vueltas junto a Jacques Anquetil, Felice Gimondi, Eddy Merckx, Bernard Hinault, Alberto Contador, Vincenzo Nibali y Chris Froome.
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“De cara al Tour, pensé que sería la edición más cerrada en muchos años”, continuó Bjerg. “No fue así, pero realmente sentí que él había elevado su nivel”, confesó el gregario de UAE. Efectivamente, la teoría de su fortaleza superior al hacer dos grandes parecía confirmarse.
Del temor a la exhibición de Pogacar: el golpe de realidad en las carreteras de la Grande Boucle
Pero en la Grande Boucle todo cambió. Quitando su abandono, para cuando se produjo el mismo, Pogacar ya le había dado una paliza en todos los terrenos y comandaba la general con más de cuatro minutos de renta.
La caída y lesión dejó todo en el olvido, con la narrativa otra vez girando alrededor de Pogacar. Pero quedó la incertidumbre sobre si realmente Jonas encontró su mejor condición y una fórmula para continuar creciendo.
No lució así en la Grande Boucle, donde él mismo aceptó que le faltaba explosividad. Tampoco hubo modo de verificar si doblar rondas de tres semanas incrementa su capacidad o no, y en 2026 no se antoja que vaya a repetir el experimento.
Tal vez, con respeto por todos los integrantes del pelotón allí presentes, Bjerg se dejó llevar por una impresión más que por hechos. Sí, Jonas era increíblemente superior a esos pedalistas, pero todavía estaba a años luz del esloveno.
Y no es en contra de Bjerg, porque muchos otros anticiparon que la ronda gala sería más apretada en 2026 tras lo visto en la Corsa Rosa. Luego el golpe de realidad fue brutal para ellos también, quienes presenciaron como en la etapa 6 el evento estaba sentenciado.
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