La tercera semana baja su bandera con la única contrarreloj individual de esta edición. El ejercicio que tradicionalmente muestra sin filtros el estado de un ciclista constará de 26.1 partiendo de Évian-les-Bains en dirección a Thonon-les-Bains.
Es una ruta que bordea el lago de Ginebra, que separa marítimamente a Francia de Suiza. Sin embargo, su verdadera particularidad es que inicia cuesta arriba con una subida larga, pero tendida.
Son casi 10 km para llegar a la cima de la Cote de Larringes (2°), cuya media de pendiente es del 4.3%, algo que obedece a la constancia en rampas bastante pedaleables en la que la fuerza de un rodador es diferencial.
Al coronar hay un segundo punto de control y el descenso no es técnico, contiene largas rectas en las que si bien la inercia es favorable, sigue siendo necesario dar pedales para conservar una velocidad competitiva.
Son 9 km hasta la llegada una vez concluye el descenso. Terreno completamente llano con una recta que se extiende hasta falta de 3200 metros del cierre. En ese punto, el trayecto ofrece curvas pronunciadas y giros en ‘U’ que interrumpen el esfuerzo. El kilómetro final vuelve a ser directo, aunque se debe tomar un viraje abierto en los 200 metros finales para poner fin a una actividad que rondará sobre los 35 minutos.
Clima
Agradable, un calor bastante soportable y sin viento que condicione el rendimiento de los atletas.
Escenario
Es increíble cómo en un abrir y cerrar de ojos, las piezas encajaron a la perfección para Evenepoel. La desgracia de Vingegaard a la par de un nivel propio -y admirable- de podio los tradujo con una victoria en su terreno de menor predilección y para colmo, sigue con la etapa que mejor se le acomoda. No hay forma de que no sea el corredor que más reforzado salga tras el ejercicio. Impensado que en el año en que se planteó con más ahínco el debate sobre si debía replantear su foco como vueltómano, esté encarrilado a ser subcampeón del Tour.
El abandono del danés abre la baraja para la disputa de un cajón de honor adicional. No va a salir de Seixas, Del Toro y Lipowitz, pues Ayuso confirmó no estar a nivel para dicha disputa. Sobre el papel, el alemán será el más damnificado y dependerá más que nunca de retomar ese nivel escalador que incluso lo hacía más fiable que el propio Remco, cuyos galones son un potencial freno de mano para las aspiraciones de Florian.
Entre francés y mexicano se augura una crono pareja que sí favorecerá a alguien, será al que juega en casa. Pese a ello, en el global, es Isaac el que lleva la delantera, ya que siempre se debe de hacer la salvedad de que en tercera semana las fuerzas se alteran y ese es un factor desfavorable para quien aún desconoce la acumulación de esfuerzo.
Favoritos
Remco Evenepoel –
Es el especialista y el corredor de la general que más se beneficiará. Llega con la moral en alto tras su victoria en Solaison.
Tadej Pogacar – La trepada incrementa sus chances de hacer oposición al belga. Será una gran batalla.
Filippo Ganna – Ha mejorado significativamente en esos esfuerzos cuesta arriba. Difícil que marque un tiempo ganador.
Paul Seixas – La tercera semana puede ser su talón de Aquiles, aunque por talento no se le puede descartar. Usualmente las cronos benefician a aquellos con ese don.
Isaac Del Toro – Su disputa es con Seixas y a la vez limitar la derrota frente a Evenepoel. En inspiración le da para top-5.
Tobias Foss – INEOS tiene alternativas para apostar al triunfo. Pero con él y Ganna sucede lo mismo: ninguno es ficha ganadora.
Predicción
La sensación del momento: Remco Evenepoel.
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